El candidato demócrata a la elección presidencial estadounidense, Barack Obama, publicó este sábado su balance financiero más modesto del año, después de haber tomado la iniciativa sin precedentes de inclinarse únicamente por los fondos privados para financiar su campaña para llegar a la Casa Blanca.
Con cerca de 22 millones de dólares recaudados en mayo, durante el último mes de su duelo con la ex primera dama Hillary Clinton por la investidura demócrata, Barack Obama reunió por primera vez desde el comienzo del año menos de un millón de dólares diarios, según cifras oficiales publicadas por la Comisión Electoral Federal (FEC).
Este balance sigue siendo, no obstante, superior al de su adversario republicano, John McCain, quien batió su propio récord en mayo, con 21 millones de dólares.
Estos resultados se publican dos días después del anuncio sin precedentes de que Obama renunciaría a unos 85 millones de dólares de fondos públicos para financiar la fase final de su campaña, una decisión que provocó acusaciones de traicionar su apoyo al sistema público de financiamiento de las campañas electorales.
"Obama tenía la ocasión de demostrar que era realmente un político diferente, preocupado de poner los principios y las promesas por encima de los cálculos politiqueros", lamentó The Washington Post el viernes. "Hizo una opción diferente y todo el mundo comprende por qué: juntará una tonelada de dinero", concluye el decepcionado editorial.
En efecto, al renunciar al sistema de financiamiento público, Obama, a diferencia de McCain, no tendrá ningún límite para recaudar fondos.
Entre el jueves y el sábado de mañana decenas de miles de personas respondieron al pedido de fondos lanzado por Obama. Según el sitio de internet del candidato demócrata, "68.022 ciudadanos han declarado (desde el jueves) su independencia respecto de un sistema quebrado y apoyado la primera campaña presidencial realmente financiada por el pueblo".
El equipo de campaña se fijó inicialmente el objetivo de lograr el apoyo de 50.000 personas antes de la fiesta de la independencia estadounidense, el 4 de julio. La meta fue ampliada a 75.000 personas y daba toda la impresión de haber sido ampliamente superada.
Entre el inicio de 2007 y el 19 de junio último, más de un millón de personas habían ofrecido su contribución a Barack Obama, y el 45% de sus fondos salió de contribuciones modestas (inferiores a los 200 dólares).
AFP