Fabiana nunca pensó que unos carteles escritos a mano y pegados por 18 de Julio fueran a tener tanta repercusión. Sólo decían: "Mujer desesperada alquila vientre a cambio de casa sencilla" y el número de su celular.
Además de atender a algunos medios de prensa, la mujer de 33 años recibió dos llamadas ayer. Una pareja y luego un señor la contactaron porque estaban interesados en darle una casa a cambio de que tuviera en su útero un hijo de ellos. Quedaron en volverla a llamar.
Fabiana ya tuvo cuatro hijos que ahora tienen 3, 5, 12 y 17 años. El mayor no vive con la familia, los del medio están cursando la escuela y al más pequeño, contó, no lo aceptan en ningún jardín de infantes porque todavía usa pañales.
En este momento Fabiana está sin trabajo. Terminó el liceo pero no pudo seguir estudiando porque se casó por primera vez a los 14 años. El único ingreso que tiene es vender ropa usada en alguna feria, cuando consigue.
Su marido es policía, pero parte de su sueldo va para la pensión de los dos hijos que tuvo con un matrimonio anterior informó ayer Últimas Noticias. Y aunque la situación económica de la familia es crítica, a él "no le gustaba mucho" la idea de que su esposa permutara su vientre por un lugar donde dormir, cuenta Fabiana.
Su esposo también temía que se enteraran sus superiores y lo sancionaran, como pensó que le iba a ocurrir al agente que encontraron la semana pasada recogiendo envases con el uniforme policial. El policía denunció malos tratos de los compañeros que lo detuvieron, pero desde Jefatura no se lo sancionó, sino que lo ayudaron donándole víveres. Fabiana dice que pegó los carteles por 18 de Julio sin que él supiera y que se lo iba a contar cuando apareciera un interesado.
Antes. Hubo una época en que pasaban bien. Fabiana y su marido tenían un almacén en su casa del barrio Conciliación y habían llegado a comprar dos televisores a color. Pero cada vez vendían menos y fiaban más. Incluso todavía están pagando un préstamo que pidieron entonces.
Cuando cerraron el almacén se fueron a vivir a un asentamiento en el Cerro. "Estábamos contentos porque la casa era grande y era nuestra", cuenta ella. Pero al tiempo "volvimos para Conciliación porque nos coparon y me lastimaron mucho delante de los chiquilines", agrega. Los copadores vivían en la zona, los conocían y amenazaban de forma constante. No querían seguir viviendo con miedo, pero ahora, de vuelta en su viejo barrio, apenas pueden pagar el alquiler. También apenas pueden comer.
Fabiana dice que un día golpeó más de 100 puertas en Pocitos junto a uno de sus hijos, pero no consiguió "ni un pedazo de pan". "No me gusta pedir, pero esa vez me sirvió para ver que no podía sola", cuenta para explicar por qué es una "mujer desesperada".
Legalidad. En Uruguay no hay una legislación específica que regule el alquiler de vientres. Durante el período pasado, un proyecto del senador frenteamplista Alberto Cid planteó prohibirlo y obtuvo media sanción del Senado. No obstante, en la mayoría de los países no se aprueba esta práctica. Una excepción es Estados Unidos.
El salario de los policías subió un 30% desde 1990
Fabiana y su marido no pueden mantener su hogar con un sueldo de policía. El miércoles la ministra del Interior, Daisy Tourné, presentó la evolución salarial de los agentes de segunda, elaborada por la Comisión de Presupuestos integrada con Hacienda. Entre marzo de 1990 y 1995, los ingresos de los policías disminuyeron casi un 40%. En 2000 los sueldos eran un 10% mejores que 10 años antes, para volver a caer en 2006 en un 90% aproximadamente en relación también con 1990.
Recientemente hubo una nueva recuperación salarial que supera casi un 30% al ingreso total del año con el que se establece la comparación, 1990.
Los bajos salarios policiales han provocado inconvenientes al Ministerio del Interior para completar los puestos vacantes. Mientras que el sueldo de un policía es en los escalafones más bajos de $ 6.500 en promedio e implica todavía un peligro diario para la persona, en el rubro de la construcción es posible conseguir un trabajo por $ 9.500.
Sin embargo, hay mucha diferencia entre los distintos escalafones policiales. El sueldo de un agente de segunda puede representar apenas el 20% del de un comisario inspector.