Cristina volvió al discurso duro

| Conflicto en Argentina. Un día después de enviar las retenciones al Congreso, dijo que el paro rural era liderado por "cuatro personas a quienes no votó nadie" Volvió a exigir que se liberen las rutas

2008-06-19 00:00:00 300x300

BUENOS AIRES | AP, AFP Y LA NACIÓN/GDA

Con tono dramático, voz afónica y duros cuestionamientos al campo, la presidenta Cristina Fernández exhortó al sector agropecuario al diálogo y a levantar la huelga, ante una Plaza de Mayo casi colmada por seguidores del gobierno.

"Argentina somos todos", decía la enorme inscripción que gobernaba el estrado. "No queremos vivir con la soja al cuello", rezaba un cartel portado por un grupo de manifestantes. Ante una multitud adicta, la presidenta dejó su lado el tono conciliador de sus últimas intervenciones y endureció su discurso, lo que no pasó desapercibido para el sector rural.

Fernández fue la única oradora del acto organizado por el Partido Justicialista (peronista) en el que la mayoría de los asistentes fue convocada por los sindicatos aliados al gobierno y el núcleo duro de los "peronistas K``, como se denominan los alcaldes de las localidades del cordón urbano que rodea la capital, que responden al matrimonio de la mandataria y Néstor Kirchner, su antecesor.

"Quiero convocar a todos a que discutamos... cómo podemos mejorar nuestras políticas agropecuarias para producir más pero también para que los argentinos sigan comiendo bien``, dijo la mandataria en un discurso de 25 minutos interrumpido constantemente por los aplausos de decenas de miles de concurrentes.

"En nombre de la democracia... liberen las rutas, dejen que los argentinos volvamos a producir``, agregó, dirigiéndose a los líderes rurales.

Un día después de enviar al Congreso un proyecto de ley para ratificar o rechazar el nuevo sistema de retenciones (gravámenes) móviles a la exportación de granos -sobre todo soja- dispuesto en marzo por el gobierno, medida que fue bienvenida por las organizaciones agropecuarias, el discurso de la mandataria retomó el tono provocador de otras alocuciones anteriores.

"Puede haber diálogo, discusión y debate... pero dialogar puede ser también no estar de acuerdo en algún punto. Tenemos que aprender de una vez por todas a procesar democráticamente nuestras diferencias. Tal vez con tanto golpe de estado, con tanta interrupción institucional que hemos vivido, creemos que todo se arregla con intolerancia, con golpes, con bocina, cacerolas o cortes de ruta``, agregó, aludiendo a los múltiples "cacerolazos`` del lunes en los que miles de argentinos reclamaron al gobierno que retome el diálogo con el campo.

Aunque tanto Fernández como su esposo, -titular del peronismo- habían asegurado el martes que este no sería un acto contra el campo sino en defensa de la democracia, buena parte de las palabras de la mandataria estuvieron dirigidas a los líderes de las principales entidades rurales, a quienes llamó "cuatro personas que nadie votó, quienes se reunían, deliberaban y comunicaban al resto de los argentinos quiénes podían andar por las rutas del país y quiénes no``.

Esta fue la segunda vez en lo que va del conflicto entre el gobierno y el campo -que hoy cumple 100 días- por el sistema de retenciones, que la mandataria utiliza la Plaza de Mayo para darse un baño de masas. "Cuando vine aquí el 1° de abril creía que estaba ante la batalla por la redistribución del ingreso (...) Pero hoy me doy cuenta de que lo que se cuestiona es otra cosa, no retenciones sí o retenciones no, se está interfiriendo en la construcción democrática", afirmó, durante el pasaje más duro de su discurso.

Sindicalistas, piqueteros, dirigentes municipales, líderes sociales y provinciales se hicieron presente en el acto y en el Palco Oficial. La presidenta, que estuvo acompañada en el estrado por su marido (que no habló), volvió a mostrar su retórica más dura, un tono acorde a la denominada liturgia peronista. Sin embargo, no pudieron evitar notarse algunas ausencias del oficialismo, como los gobernadores de Córdoba y Chubut. A su vez, una encuesta divulgada ayer por Giacobbe & Asociados, señala que el conflicto con el campo dejó la imagen positiva de Cristina Fernández en un 19,9%, cuando aún no ha cumplido siete meses de gestión.

El proyecto enviado al Congreso -donde el oficialismo tiene mayoría en ambas cámaras- sólo permite ratificar o rechazar las nuevas retenciones pero no modificarlas. El nuevo esquema impositivo se mantendrá vigente hasta que se pronuncien los legisladores.

El gobierno adelantó que si el Congreso rechaza las retenciones, estas no se aplicarán.

Mientras una multitud vivaba a la presidenta y a su marido, las organizaciones de millares de agricultores cumplían ayer una jornada de protesta, reflexión y oraciones religiosas, en favor de sus reclamos, cuando faltaban pocas horas para que finalizara otra fase de su huelga consistente en no vender las cosechas y bloquear centenares de carreteras.

La cifra

50,8% La imagen negativa de la presidenta Cristina Fernández según la encuestadora Giacobbe & Asociados; asumió el 10 de diciembre.

Postales de la Plaza de Mayo

ACCIDENTE FATAL | Un hombre de 28 años, Carlos Marriera, falleció ayer en un accidente mientras esperaba el inicio del acto en Plaza de Mayo. Un farol de iluminación, que cedió por el peso de un pasacalle colocado por manifestantes oficialistas, se cayó sobre la cabeza de Marriera, quien había llegado desde Tucumán para asistir al acto organizado por el gobierno. Su muerte ocurrió cuando era intervenido de urgencia en un hospital porteño. Antes del discurso de Cristina Fernández, se realizó un minuto de silencio por el accidente.

LUIS D´ ELÍA El líder piquetero, uno de los principales impulsores del acto, tuvo problemas al llegar a Plaza de Mayo. Según publicó la edición digital del diario Clarín, su recorrido incluyó discusiones con policías y sus propios seguidores. Su presencia cada vez es más discutida y rechazada dentro del oficialismo.

MORENO El polémico secretario de Comercio, Guillermo Moreno, parecía un líder de base peronista. El funcionario, hombre de extrema confianza del ex presidente Kirchner, lideró los cánticos contra los "gorilas". De acuerdo con la página digital de Perfil, estuvo acompañado por Daniel "La Tota" Santillán, conocido conductor de programas de música tropical.

AUSENCIAS Trece de los 16 gobernadores peronistas estuvieron presentes en el acto. La ausencia de Alberto Rodríguez Saá (San Luis), enfrentado al kirchnerismo no extrañó a nadie, pero las de Juan Schiaretti (Córdoba) y Mario Das Neves (Chubut); se interpretan como fisuras en el oficialismo.

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