El conflicto por la instalación de la planta de Botnia en Fray Bentos ha quedado relegado a la Corte Internacional de La Haya y en este sentido el gobierno uruguayo avanza en la preparación de la dúplica que debe presentar antes del 29 de julio. Al mismo tiempo los piquetes ambientalistas pierden fuerza en Argentina, opacados por el conflicto del campo.
El embajador Héctor Gros Espiell, que encabeza el grupo de juristas que defiende a Uruguay, dijo a El País que la reunión técnica que se realizará la semana que viene en Washington se centrará en la parte medioambiental. A fin de mes los juristas extranjeros y uruguayos se encontrarán en Montevideo para "dar el toque final a la dúplica", según explicó.
Los argumentos que sustentan la postura uruguaya -que no hubo violación al tratado del Río Uruguay- se definirán en la reunión a realizar a fines de junio. Gros Espiell no quiso adelantar si se van a incorporar datos del conflicto que mantiene el gobierno argentino con el campo y el levantamiento de los cortes de ruta ordenado el sábado. "Es una pregunta indiscreta que no puedo contestar", dijo el abogado.
La dúplica será considerada por el tribunal internacional junto a la réplica argentina y luego se fijarán las fechas de las audiencias orales, que según Gros no serán antes de octubre o noviembre de este año. Para la sentencia final aún habrá que esperar pues la corte debe evaluar todo el material y deliberar, según explicó el abogado.
Las directora de la Dinama, Alicia Torres, encabezará el grupo técnico que partirá a Washington la semana que viene. La jerarca confirmó que la situación en el Río Uruguay no ha sufrido alteraciones tras la puesta en funcionamiento de la planta de Botnia pero no quiso revelar los resultados de los estudios realizados.
"El contenido de la dúplica no lo vamos a revelar porque es parte de la estrategia de trabajo. El seguimiento y la información que se tiene se aporta a quienes lo requieran. En este caso los abogados considerarán si es pertinente. Nosotros tenemos la información y los datos de lo que ha sido la etapa previa de la puesta en funcionamiento de la planta de Botnia y la etapa después. Hasta ahora siempre hemos informado que se cumple con toda la normativa", dijo a El Espectador.