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Justicia empañada por la violencia
Crimen de Noelia. En la reconstrucción del asesinato de la niña de 3 años el juez Vomero recibió insultos; policías agredieron a periodistas y serán indagados El padrastro y la madre, a la cárcel

G.TRINIDAD Y R. ROSSELLO

El padrastro de la niña y la madre fueron a prisión. La Fiscalía de Policía investiga los desbordes durante la tensa reconstrucción. El juez abrió un presumario por la denuncia de malos tratos que recibió de los detenidos contra los policías.

Ayer de tarde, luego de una reconstrucción marcada por la explosión de violencia, el juez Rolando Vomero llegó a una resolución. Envió a prisión a Walter Da Silveira (36) por los delitos de homicidio muy especialmente agravado, lesiones graves, y violencia privada. La madre de la pequeña Noelia Leal Benítez (3) fue también enviada a prisión por encubrimiento. Pero el caso no termina allí.

Durante la indagatoria judicial los dos imputados le aseguraron al juez Vomero que fueron sometidos a malos tratos por parte de los policías de la Seccional 21ª que actuaron en el caso. El magistrado abrió un presumario que en sus primeros pasos tendrá a los policías de la comisaría de Colón como principales indagados.

Paralelamente, la Fiscalía Nacional de Policía tomó cartas en el asunto. Concretamente, debido a la actuación de los efectivos de la Guardia Metropolitana durante la explosiva reconstrucción. Varios periodistas que cubrían la instancia fueron agredidos por los uniformados. Algunos de ellos ya fueron citados al despacho del fiscal Héctor Di Giácomo a prestar su testimonio. La Fiscalía también pidió imágenes de los incidentes a los canales de televisión. Las grabaciones y los testimonios dejan poco lugar a dudas: hubo golpes, empujones, uso de gas paralizante y disparos efectuados contra vecinos y personal de los medios.

Fuentes judiciales indicaron por su parte que el juez no quedó satisfecho con el operativo. Señalaron que, específicamente, había pedido aislar la zona con un cordón policial para evitar que la gente se aproximara durante esa etapa de la indagatoria. Pero algo más de medio centenar de personas logró acercarse a muy escasa distancia de los propios móviles policiales y del coche del juez, contra el que el público dirigió su ira con gritos e insultos.

El estallido. "El lío mayor se armó cuando sacan a la madre, había mucha gente en la vuelta, pero si había sesenta personas, cuarenta eran mujeres con niños, incluso con niños en brazos", relató el periodista de Canal 10, Leo Pérez, que cubrió los hechos y fue uno de los agredidos por los policías.

Alrededor de las 9 de la mañana comenzó a instalarse el dispositivo de la Guardia Metropolitana sobre la modesta calle Pública, donde está la vivienda en la que ocurrió el asesinato de la niña. Ya sobre las 10 de la mañana, poco antes de que se iniciara la reconstrucción, comenzó a congregarse una pequeña multitud. La Policía había cortado el acceso a la calle, y particularmente el paso a la vivienda que está a mitad de cuadra. Tampoco se permitía el paso de vehículos. Desde las primeras filas de vecinos comenzaban a desplegarse carteles, algunos de ellos apoyando a los policías de la comisaría.

Walter Da Silveira fue el primero en participar de la instancia. Estuvo unos 20 minutos dentro de la casa. Unos minutos después, otro móvil policial trajo a la madre de Noelia, cuya declaración ante el juez se extendió por casi 45 minutos. En el instante en que la mujer vuelve a ser llevada a la camioneta policial se produce el mayor pico de tensión.

El periodista Leo Pérez relató más tarde a El País que ése fue el momento de mayor violencia y cuando fue agredido por los uniformados. "Cuando me acerqué adonde estaban agarrando a un muchacho y puse el micrófono con el cámara atrás, un policía me tiró el micrófono a un lado. Yo le dije: `mirá que lo único que estoy haciendo es laburar`. Cuando me doy vuelta me pega una piña en la espalda", narró.

De todos modos, Pérez intentó acercarse al lugar donde los efectivos intentaban reducir al joven. "Me tiraron gas en la cara y ya no pude ver más. Después tuve que ir a una emergencia médica, me pusieron gotas en los ojos y se me pasó", dijo Pérez.

Para periodistas, camarógrafos y fotógrafos apostados en el lugar el peor momento fue cuando salió el juez Rolando Vomero. Al aproximarse el coche judicial los periodistas intentaron obtener declaraciones del magistrado, que bajó la ventanilla para decir que aún no había arribado a un fallo. No obstante los policías con escudos y cascos rechazaron a los representantes de los medios.

Estos elementos son ahora materia de investigación para la Fiscalía Nacional de Policía.

el fallo. Para el juez Vomero, el cuadro de situación quedó completo al caer la tarde, cuando finalmente dispuso el procesamiento con prisión de Walter Da Silveira por los delitos de homicidio muy especialmente agravado, lesiones graves y violencia privada. "Un delito que tiene una pena mínima de 15 años", precisó el juez. La pena máxima prevista por el Código Penal es de 30 años, extremo que se resuelve en el momento de fijar sentencia. Para la madre, dispuso el procesamiento por el delito de encubrimiento.

De manera paralela, Vomero inició un presumario en torno a las denuncias de apremios que hicieron los detenidos. "El hombre denunció que, estando esposado, le pegaron en el piso, y la mujer que además de golpearla se le puso un revólver en la boca", señaló el juez. Este capítulo paralelo de la investigación judicial se concentrará en la actuación de los policías de la Seccional 21a. que estuvieron a cargo del caso.

Si bien al ser consultado sobre los disturbios ocurridos durante la reconstrucción, el juez prefirió no referirse a ellos - "realmente no sé lo que ocurrió, porque no pude verlo", explicó-, en cambio aseguró que dio órdenes de aislar la zona donde se iba a llevar a cabo la instancia. "A la Policía yo le había pedido, específicamente, que no se permitiera a la gente aproximarse", dijo a El País.

El magistrado, empero, pudo percibir al salir de la vivienda que la gente estaba enfurecida particularmente con él. De hecho, muchos de los presentes le gritaron insultos. Algunos de los carteles que llevaban los manifestantes también tenían alusiones al juez, "duro con él", "Vomero queremos justicia".

Da Silveira será alojado en el Comcar, en tanto la madre de la niña irá a la Cárcel de Cabildo. Vomero sostuvo que pedirá a la autoridad carcelaria se tomen todos los recaudos "para evitar males mayores", en relación con la seguridad de los procesados dentro de los centros de reclusión.

"Podrían haber sido más eficaces"

"Muchos de esos vecinos que estaban ayer ahí, tratando de linchar a la pareja, podrían haber hecho algo más eficaz para defender a los niños. Y no se enteraron de los castigos y el abandono por los diarios o la televisión, es una actitud bastante retorcida", comentó a El País el sociólogo Antonio Pérez García. Para el especialista la situación que se está constatando es una alarma que alerta sobre un clima muy poco propicio para la seguridad pública. Una de estas manifestaciones para Pérez es "la actitud piquetera" que se está extendiendo a todo tipo de reclamos. Pérez se refirió también al dispositivo de seguridad, descartando que debía existir, pero apuntó que "como reveló un estudio sobre el fútbol y la violencia en Inglaterra, que descubrió que las barreras para separar tendían a desencadenar más violencia. A veces la exhibición de fuerza tiende a una respuesta igual", comentó. Por último llamó a los medios de prensa a brindar información responsable. "No hay que subrayar las reacciones primitivas, esto se suma al ánimo de incitar a la justicia por mano propia", dijo.

Claves

Procesados.

Walter Da Silveira y Jaqueline, la madre de Noelia, fueron enviados a prisión.

Malos tratos.

El juez Rolando Vomero abrió un presumario sobre apremios contra los detenidos.

Disturbios.

En la reconstrucción se registraron golpes, empujones, disparos policiales y uso de gas pimienta.

Periodistas.

Periodistas, camarógrafos y fotógrafos fueron reprimidos por los efectivos policiales.

Fiscalía.

La Fiscalía Nacional de Policía comenzó a investigar el procedimiento.

Detenido.

El único detenido por apedrear móviles policiales, un adolescente de 16 años, fue entregado a sus padres por la Justicia.



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