El Pit-Cnt se agranda y pide $ 8.500 de mínimo

| Salarios. Considera "muy difícil" que se llegue a acuerdos

2008-06-11 00:00:00 205x198
El País

El Pit-Cnt redobla la apuesta de cara a los consejos de salarios. Lejos de suavizar sus reivindicaciones, la central elevó su reclamo de salario mínimo a $ 8.500, más del doble de los $ 4.150 sugeridos por el gobierno para esta ronda salarial.

"¿Es posible vivir con $ 4.150 pesos? Creemos que no. El planteo nuestro es ése, $ 8.500, y es nuestra propuesta para la negociación", afirmó el secretario de negociación colectiva del Pit-Cnt, Milton Castellanos.

El dirigente explicó que este planteo forma parte del criterio básico que llevará el movimiento sindical a la negociación, que consiste en una mejor distribución de la riqueza sustentado en el "crecimiento de la economía" en general.

La cúpula del Pit-Cnt expuso ayer, en el Palacio Sudamérica, su interpretación de la propuesta salarial del gobierno, ante más de 400 delegados gremiales que intervendrán en la ronda tripartita.

Allí, la central reiteró los puntos fundamentales que han integrado su plataforma reivindicativa: concretar la recuperación salarial prometida por el gobierno en relación a la crisis de 2002 -con atención a los salarios más sumergidos- así como la incorporación de cláusulas de carácter social como aquellas vinculadas a la equidad de género, y referidas a las condiciones de seguridad e higiene laboral.

El Pit-Cnt valoró como positivo que algunos de estos aspectos estén presentes en la fórmula salarial presentada por el Ejecutivo la semana pasada, en la primera sesión del Consejo Superior Tripartito (entre gobierno, empresarios y sindicalistas). En ese sentido se rescató la fijación del crecimiento de salario real como piso; una pauta "insuficiente" que atiende la situación de los salarios más deprimidos; y la incorporación de las trabajadoras domésticas y asalariados rurales a la ronda salarial.

No obstante, la cúpula sindical resaltó que en una fórmula de "difícil comprensión", aún existen algunos puntos que están lejos de satisfacer sus aspiraciones.

Frustración. Tras explicar detalladamente la fórmula oficial, Castellanos dijo que es necesario solucionar esos aspectos negativos, que a futuro pueden "frustrar" los acuerdos alcanzados en la ronda salarial, la última de esta administración.

Una de las críticas a los lineamientos oficiales se centró en la postergación de los correctivos o cláusulas gatillo (que ajustan cada seis meses los salarios en función de los saltos de la inflación) hasta 18 meses en el caso de los acuerdos salariales a 30 meses, o hasta el final del convenio en los acuerdos a dos años.

El Pit-Cnt ya había rechazado esos plazos y ayer insistió en ello. "Es muy difícil hacer convenios sobre la base de los correctivos que hoy plantea el gobierno", dijo Castellanos.

El dirigente dijo que la idea es acortar los plazos, con ajustes anuales o semestrales.

También rechazaron que el índice inflacionario que se tomará como referencia en los convenios, sea el que defina el Ministerio de Economía y no el que marquen los agentes privados, una cifra mayor.

El Pit-Cnt abogó por la reducción de la jornada laboral, aunque no necesariamente a seis horas, sino que se evalúe sobre otros criterios como la cantidad de horas semanales.

Los sindicalistas definieron su plataforma, subiendo la apuesta, a pocas horas de que las tres partes vuelvan a sentarse a la mesa de negociaciones.

Un "mar de lágrimas" patronal

El Pit-Cnt anunció ayer una movilización nacional para el próximo 27, la que estará acompañada de un paro general entre las 9 y las 13 horas. La central resaltó el valor histórico de esa fecha en la que se cumplen 35 años de la huelga general contra el golpe de Estado de 1973.

El objetivo de esta movida es reafirmar la unidad sindical y dar un respaldo multitudinario a la plataforma del movimiento obrero para esta ronda salarial, explicó el dirigente Marcelo Abdala (PCU).

Hasta entonces se desarrollarán una serie de acciones de difusión de esta campaña a nivel de Montevideo y sus alrededores.

Abdala, que ofició de vocero de la comisión organizadora del evento, criticó duramente al sector empresarial.

El dirigente señaló que las cámaras empresariales responden a la "gran burguesía entreguista e imperialista" que busca regresar las relaciones laborales a la década del 90, cuando los consejos de salarios no eran convocados.

En la próxima ronda salarial habrá "un mar de lágrimas de los empresarios", dijo Abdala, afirmando que las patronales se pondrán como "víctimas" para no tener que pagarles a los trabajadores el valor de su trabajo.

Discusión "viable", dijo Bruni

El ministro interino de Trabajo, Jorge Bruni, dijo a El País que la discusión por un salario mínimo de $ 8.500 puede ser "viable" en función de la actividad. "Habrá algunas que podrán bancar una discusión de ese tipo y otras que no. Hay situaciones de sumergimiento en las que es impensable", señaló. El jerarca no descartó que exista algún convenio mediante el cual ciertas actividades alcancen esos parámetros. En todo caso "nadie va a impedirle al Pit-Cnt que lleve este pedido a los consejos de salarios", afirmó Bruni.

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