El comisionado parlamentario para el Sistema Carcelario, Álvaro Garcé, reconoció ayer haber recomendado traslados de narcotraficantes, aunque indicó que todo ha sido "transparente" y que el tipo de delito no es un factor relevante. "Si es pesado o no es pesado, de acuerdo a la jerga, no es algo que para mí sea un factor relevante", dijo Garcé a radio Sarandí, en respuesta a declaraciones del ex director nacional de Cárceles, Enrique Navas, que en una entrevista publicada ayer por El País afirmó que el comisionado parlamentario "rogaba por presos pesados".
Consultado por El País, Garcé le bajó el tono a la polémica con Navas. "Con todo respeto, yo no polemicé con el inspector Navas cuando era director de Cárceles y menos lo voy a hacer en este momento, no es esa la función para la que me eligió el Parlamento. Todas las recomendaciones que hago, todas y cada una, constan en los respectivos informes elevados a la Asamblea General, tanto el de 2005 y 2006 como el de 2007. Por lo tanto toda la actuación de la institución es absolutamente transparente", dijo Garcé a El País.
Navas sostuvo que el comisionado rogaba por los presos pesados", en relación a los narcotraficantes. El ex director nacional de Cárceles dijo que puso al tanto de esta situación al entonces ministro del Interior, José Díaz, pues le llamaba la atención la forma en la que Garcé insistía en ciertos traslados que a su juicio eran dudosos.
"Garcé frecuentemente planteaba traslados y ponía énfasis en algunos narcotraficantes. Se lo había alertado. Lo podía hacer sanamente, pero los elementos corruptos que se mueven en ese ambiente suelen utilizar gente de bien, sana, para sus manejos y sin quererlo puede estar siendo funcional a los intereses de los elementos corruptos que se mueven en torno al sistema penitenciario", explicó Navas.
Garcé sostuvo que no ha habido ninguna sospecha o duda por parte de los legisladores sobre su actuación luego de haber estudiado los informes que presentó como comisionado carcelario y entiende que no tiene explicaciones que dar, pues la situación es clara.
"Mi trabajo consiste en hacer seguimiento de derechos humanos en las cárceles, mi función por lo tanto no es pedir traslados. Eventualmente cuando hay una persona detenida en una cárcel, si existe algún elemento de riesgo, corresponde hacer una recomendación frente a las autoridades penitenciarias para preservar la vida", dijo Garcé ayer en horas de la mañana en declaraciones a radio Sarandí. Allí reconoció que en algunos casos esto puede suponer el traslado de un preso cuando hay riesgo de vida, aunque afirmó que no hace distinciones basadas en la trayectoria de los presos, sus actividades anteriores o en los delitos por los cuales se ven privados de libertad.
"Para mí una persona que está privada de libertad no tiene otra diferencia que la que emane de su situación dentro de la cárcel, no tomo en cuenta si es una persona que pueda ser conocida o no conocida", afirmó el comisionado.