Renzo Rossello
Para mediados de 2009 la Policía Nacional habrá completado el salto tecnológico más grande de su historia. Video vigilancia, control de fronteras, seguridad carcelaria y respuesta a crisis son algunos de los ítems que cubre el proyecto en marcha.
El plan acaparó la atención de los 19 jefes de Policía y los 13 directores nacionales cuando se presentó en la reunión de la cúpula ministerial con los mandos policiales el viernes pasado. La primera fase del plan, que lleva el nombre de "Proyecto de Alta Tecnología en Materia de Seguridad Pública", quedará pronta a fines de octubre.
"Este proyecto tiene dos años de elaboración y es muy ambicioso", dice el inspector Américo Álvez, uno de los dos oficiales del Estado Mayor Policial que trabajó en el diseño del plan.
La tecnología pertenece a la ZTE Corporation, una firma estatal de la República Popular China. Supone para el Estado uruguayo una inversión de 260 millones de pesos (unos cinco millones de dólares), cuyas partidas ya fueron aprobadas por la Ley de Rendición de Cuentas y comienzan a ejecutarse durante este año.
El proyecto tiene cinco grandes áreas: una aplicada a la gestión carcelaria; el sistema de comunicaciones policiales (incluido el servicio 911 del área metropolitana); un sistema de video vigilancia para Montevideo; fortalecimiento de controles migratorios, y un sistema de video conferencias que permitirá enlazar a todos los organismos involucrados en una situación de crisis (catástrofes naturales, grandes accidentes, motines carcelarios, etc.).
Algunas de las aplicaciones de estos sistemas permiten cosas impensables hasta ahora: por ejemplo que las comisarías controlen las salidas transitorias de un recluso.
control carcelario. Una de las aplicaciones más novedosas es la del sistema de gestión carcelaria.
El sistema apunta a tres ítems básicos: la creación de una ficha electrónica de cada recluso, que incluya su estado procesal; un método de registro electrónico de visitas, y un sistema de video vigilancia para los espacios comunes que ocupan los reclusos.
"En principio este sistema estará instalado en las siete cárceles principales del país, pero luego se irán incorporando gradualmente el resto de las cárceles del interior", explicó Álvez.
La nómina incluye por ahora a Comcar, Penal de Libertad, La Tablada, Cárcel de Canelones, Cárcel de Las Rosas (Maldonado), Cárcel de Mujeres y Cárcel Central. El centro de información estará en la Dirección Nacional de Cárceles, desde donde se hará el monitoreo.
El software permite llevar un registro individual de cada recluso, una ficha electrónica que incluirá ingresos y egresos, traslados a otros centros, libertades, régimen de visitas y salidas transitorias.
"Las prestaciones del sistema son particularmente eficaces en centros grandes como el Comcar, cuya población alcanza los 3.500 reclusos", explicó el mayor Rivera Arias, el otro oficial encargado del proyecto.
Uno de los mayores problemas de seguridad para los centros de reclusión se liga a los enfrentamientos entre distintos grupos de reclusos que pugnan por su supremacía. "Es normal que en Comcar, en las horas de recreo, haya invasión de un patio a otro por parte de grupos rivales", señaló Arias.
La video vigilancia permitiría detectar ese tipo de situaciones de inmediato. "Pero también tienen un valor garantista, porque esas imágenes quedan grabadas y eventualmente pueden ser utilizadas como prueba por los jueces penales", agregó el oficial.
No habrá cámaras, en cambio, dentro de las celdas. "El sistema no es invasivo, sólo controla espacios comunes".
La otra aplicación se vincula con las visitas. El sistema permite crear un registro de visitantes frecuentes. De esa manera la persona dejará sus datos y la impresión del dígito pulgar una vez (en el caso de los visitantes masculinos se agrega una fotografía), lo que simplificaría un trámite que actualmente lleva una hora y se hace en forma manual.
El enlace electrónico permitirá, además, que por ejemplo cuando un recluso cumple con una salida transitoria laboral, la comisaría con jurisdicción en ese sitio recibirá un aviso inmediato que llegará a la pantalla del comisario.
El ojo en la ciudad. En Montevideo habrá 25 sitios que contarán con cámaras de video vigilancia. Los responsables del proyecto saben que es uno de los puntos más polémicos. "Lo primero que hay que aclarar es que se trata de grandes espacios públicos y que no se trata de cámaras ocultas, ni de una especie de Gran Hermano", aclara Álvez.
La lista incluye las principales sedes de gobierno y de poderes públicos, zonas bancarias y grandes espacios. Algunos de estos puntos son: el entorno del Palacio Legislativo, el del Edificio Libertad, el del Palacio de Justicia, la explanada de la IMM, el Estadio Centenario (adentro y en los alrededores), el Teatro de Verano, los cuatro shoppings, Tres Cruces, la Plaza Independencia, el Puerto de Montevideo, el Aeropuerto Internacional de Carrasco, entre los principales.
"Vamos a estar muy lejos de México, que en la capital tiene cuatro mil cámaras instaladas", precisó Álvez.
La utilidad de estas cámaras parece evidente en el control de incidentes durante partidos "calientes" en el Centenario. El sistema integrará las que están instaladas dentro del Estadio, colocará otras en un amplio perímetro que tendrán por objeto visualizar los sitios donde suelen ocurrir incidentes entre "barras bravas". También piensan conectar el sistema a la pantalla gigante del propio Estadio. "No hay que despreciar el efecto disuasivo que puede tener la reproducción de imágenes gigantes de un incidente en el mismo momento que está pasando", explicó Arias.
En el Puerto de Montevideo y el Aeropuerto de Carrasco, la utilización de cámaras se ensamblará al sistema de controles migratorios. Una de las novedades que incorpora esta tecnología es un sistema de reconocimiento facial. Las cámaras capturan imágenes en forma constante y conforman un polígono de puntos identificatorios de los rasgos de un rostro que es comparado con un registro fotográfico de personas que tienen denegación de entrada o salida del país. "Con ese elemento, el funcionario de Migración lo que hace es realizar un chequeo mayor de la identidad de la persona, si efectivamente es sobre la que pesa la denegatoria se actuará, sino seguirá su curso normal", explicó Arias.
Las cámaras estarán instaladas entre fines de octubre y principios de noviembre. Pero sólo será el primer paso en el cambio tecnológico.
La nueva tecnología policial
El Proyecto de Alta Tecnología en Materia de Seguridad Pública permitirá la conectividad de todas las unidades policiales del país, que podrán converger en un mismo banco de datos.
El sistema permitirá también la interconexión con el sistema de información de los organismos policiales del Mercosur.
Se incorporará el sistema GPS (Sistema de Posicionamiento Global, por sus siglas en inglés) que permite la ubicación de vehículos en un mapa digital. Se colocará el dispositivo GPS a 600 móviles policiales de Montevideo, Canelones, Policía Caminera y Bomberos. Las motos policiales también contarán con dispositivo.
El Sistema de Video Vigilancia para Montevideo también puede ser compatible con el que se proyecta para Maldonado, un plan que cuenta con el apoyo de privados.
La nueva tecnología permitirá que todas las comunicaciones que actualmente se hacen por vía telefónica común, pasen a ser comunicaciones internas. El Comando Unificado permitirá el enlace directo con 140 locales policiales del área metropolitana. Para el público, el servicio 911 incorporará unas 3.000 líneas telefónicas nuevas que permitirá ampliar su capacidad de recepción.
El software de reconocimiento facial al servicio de la Dirección de Migración se instalará en los puestos de: Aeropuerto de Carrasco, Aeropuerto de Punta del Este, Puerto de Montevideo, Puerto de Colonia, Aduana de Chuy, Puente General San Martín (Fray Bentos), Puente General Artigas (Paysandú) y Represa de Salto Grande.
Las cifras
92% De los hechos que requieren la intervención de la Policía ocurren en el área metropolitana (Montevideo, Canelones y San José).
25 Serán los puntos de Montevideo en los que se instalarán cámaras de video vigilancia conectadas con el Servicio 911.
Todo el país en una pantalla a tiempo real
El punto neurálgico del sistema estará en el Comando Unificado que tendrá sede en la calle Mercedes 1023. En ese anexo del Ministerio del Interior funcionará el organismo encargado de supervisar y recibir todas las comunicaciones e imágenes producidas.
Un "videowall" gigante presidirá la sala de comando. En una primera línea, frente a la gran pantalla que tendrá un mapa digital de todo el país, estarán los despachadores, los policías que reciben las novedades y disponen el envío de unidades según el caso de que se trate. En una segunda línea estarán los receptores del Servicio 911, que en principio tendrá alcance para toda el área metropolitana (Montevideo, Canelones y el este de San José). El receptor recibe, por ejemplo, una notificación de un accidente de tránsito, el despachador evalúa rápidamente las características y envía móviles de Bomberos, de Policía Caminera o de Tránsito, patrulleros y el enlace con emergencias médicas. En la pantalla verá qué móviles policiales están más cerca del lugar y qué tarea están cumpliendo.
Reuniones virtuales para crisis muy graves
Una catástrofe natural, un accidente de magnitud, un motín carcelario. Son algunas de las crisis que pueden movilizar a varios organismos del Estado. La tecnología incorporada por el Ministerio del Interior permitirá enlazar a todos los involucrados en una video conferencia. Se instalarán cinco consolas con audio y video para estas "reuniones virtuales" en las salas de conferencias del Sistema Nacional de Emergencias de la Presidencia de la República; el Centro de Comando Unificado del Ministerio del Interior; la Jefatura de Policía de Montevideo, la de Maldonado; la Dirección Nacional de Cárceles y la Dirección Nacional de Bomberos.
"Aunque es la parte más modesta del proyecto, puede tener aplicaciones relevantes. También se puede utilizar para dar cursos remotos para policías del interior del país, por ejemplo, y también desde el exterior, si se trata de expertos extranjeros", explicó a El País el inspector Américo Álvez.