Mala nota

JUAN ORIBE STEMMER

El desarrollo económico y social del Uruguay depende de su apertura a los mercados externos. Algunos prefieren concentrarse en la región y defienden el Mercosur. Otros se inclinan por una estrategia multilateral de apertura a todo el mundo, señalando que la mejor forma de evitar la dependencia es depender de la mayor cantidad de contrapartes comerciales posibles. Parece una estrategia sensata.

La propuesta de un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos forma parte de la segunda forma de pensar. Pero, la idea fue debatida hasta la parálisis - la manera usual que tiene nuestra sociedad de no hacer nada para progresar, pero con la conciencia tranquila. Este tren ya pasó. Solamente nos queda dar un paso atrás y pensar de nuevo…

¿Cuál es el problema esencial?

El desafío es conseguir que los bienes y servicios producidos por nuestro país lleguen a los consumidores en todo el mundo con seguridad, sin demoras indebidas y a costos competitivos.

Los acuerdos de libre comercio son un instrumento, entre otros, para conseguir ese propósito. Su fin es disminuir las barreras institucionales al comercio internacional. Pero, ese tipo de obstáculos no son los únicos que generan "fricciones" para el comercio entre dos o más países. Aún si se consiguiera derribar las barreras institucionales, los exportadores de nuestro país continuarían encontrando una cantidad de obstáculos para superar la fricción de la distancia que los separa de sus clientes en el exterior.

Un país puede hacer mucho para conseguir que su comercio exterior sea más competitivo en los mercados mundiales, aún sin un acuerdo de libre comercio. Por su propia iniciativa, dentro de su propio territorio y de acuerdo a sus propias prioridades. La pregunta es si realmente estamos haciendo lo necesario.

Dos estudios recientes indican que no es así.

El primero es un reporte del Banco Mundial sobre eficiencia logística que mide y compara, cuán eficientemente los países trasladan sus productos.

El informe concluyó que los países con una buena logística muestran tasas de crecimiento favorables, tienen exportaciones diversificadas, consiguen más beneficios de la globalización y atraen más inversión extranjera.

Los cinco países mejor ubicados índice de rendimiento logístico son: Singapur, los Países Bajos, Alemania, Suecia y Austria. En nuestra región, los países mejor situados son Chile (lugar 32), Argentina (45) y Panamá (54). El Uruguay está ubicado en el puesto 79.

El segundo estudio, preparado por el Foro Económico Mundial, examina el desarrollo de la tecnología de la información y de las comunicaciones en 127 economías, en el período 2007-2008. Los cinco países mejor ubicados son Dinamarca, Suecia, Suiza, Estados Unidos y Singapur. El Uruguay se encuentra en la posición 65. Muy por debajo de Nueva Zelanda (posición 22), Chile (34) y Brasil (59).

¿Por algo será que los países con mejor logística y mejores niveles de tecnología de la información y de las comunicaciones también figuren entre los mejores ubicados en el reporte sobre el desarrollo humano elaborado por el PNUD?

Lo más interesante es que en los dos casos se trata de esferas de actividad donde el Estado puede tener un papel dinámico y modernizador.

Claro, para eso se requiere disponer de la más escasa de todas las materias: la materia gris.

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