El Índice de los Precios al Consumo (IPC) subió 0,87% en mayo, en lo que va del año 4,1% y en el año cerrado el mes pasado 7,20%. Ayer se sucedieron las reuniones entre privados en busca de limitar los aumentos de algunos alimentos.
El dato mensual -la sexta suba consecutiva- superó las previsiones de los agentes privados, los cuales habían estimado 0,70% en mediana. El guarismo en mayo fue el más alto en ese mes desde 2004 (+1,04%).
Sin embargo, fuentes del Banco Central (BCU) dijeron que la cifra "no sorprendió".
"Hemos podido controlar un proceso inflacionario que se presentaba con la amenaza de ser fuerte" y con los precios "tendiendo" a ubicarse en el rango oficial, había dicho a El País el viernes el presidente del Central, Walter Cancela.
Pese a la suba marginal, la tasa anual de crecimiento de los precios minoristas se ubica ligeramente por encima del rango máximo de suba fijado por el equipo económico de 7% para todo 2008.
Lo que genera preocupación es que el crecimiento de los precios de los artículos menos volátiles de la canasta -inflación subyacente o tendencial- alcanzó a 7,5% en el año a mayo, un porcentaje más alejado de la meta oficial.
La medición de la inflación subyacente excluye a la evolución del precio de las carnes, tarifas, frutas y verduras.
Además, por el incremento de 8% en promedio, a partir de junio, en las tarifas de UTE, y suponiendo un alza máxima de otro tanto en las de Ancap, el IPC solamente por esos conceptos, ya tiene asegurado un piso de aumento de 0,44% adicional este mes.
Por otra parte, si se descompone la canasta del IPC entre bienes transables -los que se comercializan con el exterior- y no transables, los primeros fueron los que tuvieron el menor nivel de inflación en los últimos 12 meses (+6,4%), mientras que los que tienen destino exclusivamente el mercado interno arrojaron una suba de precios más alta (+7,6%).
Rubros. El 60% del aumento del IPC en mayo estuvo explicado por el incremento de precios en los rubros alimentos y bebidas (+1,15%), y en vivienda (+1,4%).
En el primer caso, el comportamiento se asoció al fuerte aumento de las frutas (+18%), del pan y los cereales (+1,8%), y de las verduras, legumbres y tubérculos, que en conjunto aumentaron 0,54%.
A su vez, el mayor costo de la vivienda estuvo asociado al alza en el gas por red (+19,9%), de supergás (+4,1%), y kerosene (3,3%), debido al ajuste de tarifas de Ancap.
También se dieron alzas de precios de magnitud a nivel de transporte y comunicaciones (+1,02%), por la suba de los combustibles para autos, y por el mayor costo de la patente de taxis y autos particulares.
En los 12 meses terminados en mayo, el rubro que más se encareció fue alimentos y bebidas (+14,4%), y en segundo lugar la enseñanza (9,7%).
El subrubro de todo el IPC que experimentó la mayor suba de precios en ese período fue los aceites y las grasas (+48,1%).
Privados. Fabricantes de fideos y productores de pollos efectuaron sendas reuniones ayer en busca de definir un producto cuyo precio pudiese bajar o, al menos, no subir.
En el caso de los fideos se maneja reducir el precio de un producto que sería de la línea de semolados, aunque aún no se tomó una decisión.
Por su parte, el sector avícola está dispuesto a congelar el precio del pollo durante cuatro meses, para contemplar la iniciativa del gobierno de bajar algunos productos de la canasta básica.
Para ello los avicultores buscan una fórmula que permita lograr precios diferenciales para cortes de segunda, como trozado o carcasa. Esta medida será anunciada al gobierno la próxima semana.
El secretario de la Asociación de Avicultores del Uruguay, Jorge Ezquerra, dijo que el pollo "ya está hoy muy bajo en precio" y alegó que el sector se encuentra con una sobreproducción que obliga a trabajar por debajo de los costos.
Actualmente el kilo de pollo está $ 34 al público, cuando el precio normal de venta, según Ezquerra, sería de $ 46 el kilo. "Más bajo de lo que está no lo podemos poner, sí nos comprometemos a mantenerlo igual", enfatizó Ezquerra.
A todo esto, el director de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, Daniel Montiel, dijo ayer que si aumenta el consumo de pescado también se podría bajar su precio.
Montiel sostuvo que un acuerdo con el sector privado para bajar el precio del pescado "es posible", pero aclaró que también debe estar acompañado por un "cambio en la conducta de la gente", volcada mayoritariamente a la carne roja.
combustibles. A todo esto, el presidente de Ancap, Raúl Sendic, dijo ayer a Telemundo de Canal 12 que el gobierno hace todos los esfuerzos para amortiguar el inminente aumento de los combustibles.
Sostuvo que los ministerios de Economía e Industria estudian alternativas para conseguirlo, entre ellas bajar la tasa de Imesi que pagan actualmente las naftas. Otra medida, menos probable, es establecer un dólar diferencial para la compra de crudo.
Sendic explicó que en caso que no se encuentre una fórmula para contener el aumento, que seguramente se decidirá esta misma semana, para compensar las pérdidas que ha venido sufriendo Ancap el combustible debería subir un 10%.
A hogares pobres les pegó más
La suba de precios en los hogares de menores ingresos fue de 1,33% en mayo, medio punto más que el índice general. En el año cerrado a mayo la suba de precios para este tipo de hogares registra un alza de 7,58%, según el informe del Instituto de Estadísticas de la Facultad de Ciencias Económicas. La suba de alimentos en este tipo de hogares fue el doble que la registrada para todos los hogares que se relevan en el IPC con alzas de 2,44% y 1,15% respectivamente. Entre enero y mayo fue de 6,41% y de 15,83% en los últimos 12 meses. La suba en el pan y cereales fue de 3,15% mientras que en el dato de IPC el alza fue de 1,72%. En aceites y grasas el aumento fue de 0,6% mientras que el IPC revela una baja en ese rubro de 0,16%.
Para analistas aún persisten las presiones inflacionarias
Para algunos analistas consultados por El País las presiones inflacionarias persisten.
Pablo Moya, de la consultora Oikos, dijo que "sacando las zafralidades de cada mes, las presiones inflacionarias continuarán". Señaló que el dato de mayo "no es una buena noticia", ya que esa consultora estimaba que "antes del invierno -con el problema energético existente- deberíamos tener un nivel de precios menor". Señaló que "no se ven resultados de la política monetaria contractiva".
El economista de PriceWaterhouseCoopers, Ramón Pampín afirmó que "hay algunas tendencias (de subas de precios) que parecen muy firmes en este primer semestre, como es el caso del shock de precios de commodities desde el mercado mundial". En ese sentido, indicó que "el precio interno de algunos bienes vinculados a commodities alimenticios -tomando precios de cereales, carne, aceites y lácteos- más petróleo explican cerca del 40% de la inflación acumulada en el año".
La economista de Deloitte, Sandra Pérez Ramos, consideró que la incidencia de la suba de frutas y verduras en el dato de mayo fue muy importante. "Las frutas tuvieron una suba extraordinaria" lo que sumado al alza de las verduras, "da una incidencia de 0,3 puntos porcentuales en la inflación mensual". Sin ellas la suba hubiera sido de 0,56%.
El boleto no tendrá cambios
El precio del boleto no subirá pese al aumento de combustibles que definirá el gobierno en los próximos días. "En la medida que se mantiene el subsidio al gasoil, la incidencia en el precio del boleto por ahora no existe", dijo ayer a El País digital el gerente de Tránsito de la Intendencia de Montevideo, Gonzalo De Toro. Según el jerarca, el precio del boleto está fijado de manera "independiente de las alzas" del combustible. Afirmó que de no existir el subsidio al gasoil "el precio del boleto pasaría los $ 20". Actualmente el boleto capitalino está en $ 13,50.