G. PÉRGOLA Y R. SOSA
Fitch le da el grado inversor a Brasil y en Montevideo otro empresario piensa instalarse en Rivera. El razonamiento es lineal pero sirve para mostrar el auge de la oferta comercial que se viene dando en la frontera y que ya excede a los free shops.
Hoteles con ocupación completa los fines de semana, free shops que se agrandan para responder a la demanda y marcas de peso comprando predios para instalarse.
Esta es la postal en estos días en la capital de Rivera. Comprar del lado uruguayo sigue siendo barato para los brasileños que se vienen hasta de Porto Alegre y que ya no sólo aprovechan a comprar sin impuestos sino que se visten, equipan su casa, se hospedan y comen a pocos metros de la frontera.
La diferencia entre el tipo de cambio -aunque en Uruguay también el dólar cayó fuerte- viene de hace por lo menos dos años. Sin embargo, hay razones que llevan a un gran jugador del negocio de free shops panameño a instalarse y a tiendas y restoranes de Montevideo a jugar sus fichas a la frontera.
Entre los locales y los capitalinos que se mudan a la frontera existe confianza en que este no será un auge de corto vuelo como los que se dieron en el pasado.
Una razón de peso viene desde Brasil: los fundamentos económicos del país son más sólidos que antes, se convirtió en un jugador de peso en los agronegocios y la energía y hay consenso en la clase política en seguir con políticas sólidas.
La otra, proviene de este lado de la frontera. El desarrollo agroforestal y la irrupción de otras inversiones en Rivera no dejarían al departamento tan frágil como en el pasado ante un ajuste -hoy no esperado -que venga desde el Norte.
Como ejemplo: un aserradero español comenzará a operar en la zona franca de la ciudad en las próximas semanas, interés por instalar call centers para atender el mercado brasileño y el de la norteña América Latina Logística en crear un puerto seco libre. Más ligado al turismo, está el llamado para levantar un hotel cinco estrellas con casino.
Estos nuevos emprendimientos están generando "una estabilidad de empleo e ingresos que garantizarán un piso de ventas a la plaza local", dijo a El País el presidente de la Asociación Comercial e Industrial de Rivera, Pedro Barreto.
desembarco. Desde hace un tiempo que ya están instaladas cadenas como Ta-Ta, Chic Parisien, Los 4 Ases, Grandes Tiendas Montevideo y Lolita o Pizzería Trouville desde el lado gastronómico, a la que se sumaría La Pasiva, que ya habría comprado un predio en el centro de la ciudad.
Barreto aseguró que "son varias" las empresas en ese rubro que están "en negociaciones" para desembarcar en Rivera.
Los cerca de 40.000 brasileños que recibe Rivera por semana hacen pasar un buen momento a las tiendas de ropa, a los supermercados y los productores de quesos y fiambres.
La experiencia de Ta-Ta en el primer año de actuación en la frontera -se instalaron en agosto de 2007 con una inversión de US$ 2,2 millones generando 80 empleos directos y 30 indirectos- es auspiciosa. Rivera representa actualmente el 5,5% de la facturación de la empresa lo que es "un porcentaje sumamente importante", reveló a El País el gerente de operaciones de Ta-Ta, Horacio Gedd.
Lo que más llevan los brasileños en el local de Ta-Ta de la avenida Sarandí son los productos textiles, de bazar, alimentos y vajilla liviana.
Otra cadena que está contenta con los números que arroja su apuesta es Grandes Tiendas Montevideo. La empresa alquilaba un local y recientemente compró un predio con una capacidad locativa mayor y está terminando de edificar para instalarse, en los próximos meses, en su nueva ubicación.
El negocio de free shop fue el que primero sintió la diferencia del tipo de cambio y eso se reflejó en su expansión y en un trasiego de mercadería que pasará de cerca de US$ 70 millones en 2007 a US$ 100 millones este año (ver nota aparte).
"El ciclo de bonanza que estamos viviendo se ha hecho más largo que otros", dijo el titular de la gremial que agrupa a los free shops, José Márquez. "Todos los sectores están trabajando muy bien y eso hace una cadena que incentiva el consumo y el empleo", se congratuló.
Desembarcan jugadores regionales
La diferencia cambiaria entre Brasil y Uruguay llevó a una expansión física y de facturación muy fuerte del negocio de los free shops en los tres últimos años.
El alto número de jugadores en el mercado no le importó a un grupo panameño para instalarse en la ex sede del liquidado banco Caja Obrera y comenzar a funcionar en los primeros días de julio bajo la marca Duty Free América. Fuentes comerciales riverenses dijeron a El País que ese grupo compró cuatro predios en el Chuy para levantar cuatro locales, a los que sumarían un hotel, que también estaría negociando en Rio Branco.
Los productos que más se comercializan en los 56 locales que existen hoy en la ciudad son los vinculados a la electrónica -cámaras digitales y de video, microondas, aire acondicionado-, en segundo lugar aparece la perfumería y en tercer lugar las bebidas alcohólicas.
El presidente de la Asociación de Comercios de Free Shop de Rivera, José Márquez, dijo a El País que el 98% de los clientes son brasileños y el resto argentinos y uruguayos. Hoy son 44 las empresas habilitadas para operar, dando empleo directo a unas 900 personas.
Las cifras del auge fronterizo
Son casi 1.800 las personas que trabajan directa e indirectamente en el negocio de los free shops.
En 2008 ingresará a los free shops de Rivera mercadería por casi US$ 100 millones. Representa un aumento de 43% respecto al año pasado.
Una botella de whisky Johnnie Walker etiqueta roja cuesta US$ 17 (no paga IVA) en un free shop mientras que en Brasil está a US$ 45.
120 locales en el mundo son los que tiene el grupo panameño que se instalará en Rivera bajo la marca Duty Free America. El grupo compró las instalaciones del liquidado banco Caja Obrera.
La cadena TaTa levantó un local en Rivera que representó una inversión de US$ 2,2 millones. Emplea a 80 personas de manera directa y a 30 en forma indirecta.
La Asociación Comercial e Industrial de Rivera cuenta con 300 comercios adheridos. A eso se debe sumar una "cantidad importante" por fuera de la gremial, dijo su presidente Pedro Barreto.
Se calcula en 40.000 los turistas brasileños que recibe Rivera cada semana.