El jefe de gabinete, Alberto Fernández, anunció el establecimiento de nuevos topes para las retenciones móviles sobre las exportaciones de granos, e informó que los monotributistas podrán comenzar a recibir reintegros.
Además del jefe de gabinete, participaron de la conferencia de prensa, el ministro de Economía, Carlos Fernández, y gobernadores de diversas provincias, que anteriormente se habían reunido con la presidenta Cristina Kirchner.
A partir de ahora, los impuestos a las utilidades de soja tendrán como máximo una tasa del 52,7%, frente al 78% del plan anterior. Lo mismo ocurrirá con el girasol. El trigo tendrá como tasa máxima un 41,6% y la del maíz será de 45%.
A su vez, se comunicó que los monotributistas con producciones menores a $ 140.000 recibirán reintegros. Mientras que los gobiernos provinciales, municipios y entidades serán los encargados de hacerlos efectivos, los montos correspondientes se deberán reclamar en el ONCCA.
El jefe de gabinete también aprovechó la oportunidad para criticar la actitud de los dirigentes del agro, señalando su "formidable incapacidad de dialogar" y remarcando que "el gobierno no es la contraparte del campo".
Sin embargo, los cambios anunciados no alcanzaron para satisfacer a los ruralistas, que pretenden que los gravámenes vuelvan al 35%. Alfredo De Angelis, presidente de la Federación Agraria Argentina de Gualeguaychú, sostuvo que el anuncio fue unilateral y estimó que "ni ellos entienden lo que dicen".
EL PAÍS digital en base a LA NACION.com y AP