PARIS - El movimiento de los pescadores iniciado en Francia hace dos semanas comenzaba a extenderse en España mientras los ministros de la pesca de ambos paises solicitaba a la UE que entregue ayudas directas a este sector.
El anuncio hecho la semana pasada por el gobierno francés de una ayuda de urgencia para compensar la inflación de los precios del combustible no consiguió apaciguar el movimiento de protesta.
Durante una reunión de ministros europeos de Pesca en Eslovenia, los titulares francés y español pidieron a la UE que entregue ayudas directas a los pescadores. Una propuesta conjunta deberían abordar en una próxima reunión en junio.
"España pide medidas a nivel comunitario", declaró a la prensa la ministra española de Pesca, Elena Espinosa.
La misma posición defendió el ministro francés de Pesca, Michel Barnier, cuyo país presidirá la UE durante seis meses a partir de julio.
"También pienso en una forma de intervención europea directa" frente a la gravedad de la situación, declaró Barnier en rueda de prensa.
Los pescadores franceses que protestan contra el alza del precio del petróleo desde hace dos semanas, bloquearon nuevamente el martes el depósito de combustible de Fos en el Mediterráneo, y en el puerto de Dunkerque el terminal de transbordadores a través del canal de la Mancha.
En Sète, principal puerto pesquero francés del Mediterráneo, unos 200 pescadores provenientes de toda la región sur decidieron este martes continuar por tiempo indeterminado el paro de actividades.
En La Rochelle, en la costa del Atlántico la situación era estable dentro del conflicto y los depósitos de combustible seguían bloqueados por los huelguistas.
En Arcachon, más al sur también en el Atlántico, la situación era "tensa" según las autoridades del puerto pesquero, luego de la detención de unos treinta pescadores acusados de haber vaciado el pescado vendido en tres supermercados de la zona.
En Bretaña los pescadores de Le Guilvinec decidieron continuar el movimiento hasta el viernes y la policía antimotines bloqueó el acceso al puerto de Saint-Quay-Portrieux donde un centenar de pescadores estaban reunidos para decidir la continuación de la huelga.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que asumirá la presidencia semestral de la Unión Europea en julio, sugirió el martes poner un tope al Impuesto al Valor Agregado (IVA) al precio del petróleo para limitar los efectos de la disparada de precios del oro negro.
"Es necesario plantear el asunto a nuestros socios europeos", dijo Sarkozy a la radio francesa RTL.
La Comisión Europea criticó inmediatamente esa propuesta, al enteder que una medida de esa índole enviaría "una mala señal" a los países productores de petróleo.
En este contexto, el movimiento de protesta, que comenzó en Francia hace poco más de dos semanas, empezó a extenderse a otros países europeos, en particular a España, donde los pescadores catalanes de Barcelona, Rosas y Port de la Selva declararon una huelga el lunes.
Los pescadores del Puerto de Santa María, en la bahía de Cádiz, también dejaron de faenar.
Para el viernes, la Confederación Española de Patrones de Pesca (CEPESCA), que reúnes a 1.400 empresas pesqueras y 20.000 trabajadores, convocó a una gran manifestación nacional en Madrid.
En Italia, pescadores italianos, portugueses, franceses y españoles que participaban en una Feria internacional de la pesca en Ancona, en la costa del Adriático, llamaron a una huelga ilimitada a partir del miércoles.
No obstante, la "manifestación europea" que los pescadores contaba efectuar en Bruselas durante el fin de semana, fue postergada para la semana próxima.
En base a AFP