"Phoenix" llegó a marte y busca algo parecido a vida

NASA. La sonda ya mandó las primeras imágenes a Tierra

WASHINGTON | AGENCIAS

Un desolado paisaje de suelo pedregoso y congelado. Un terreno con forma de polígonos quebrados. Esas imágenes son las primeras que la sonda estadounidense Phoenix envió a la Tierra directamente desde el Polo Norte de Marte.

El paisaje desolador contrastaba con la alegría de los científicos en la base de la NASA en Pasadena, California. El viaje de Phoenix había insumido diez meses luego de su despegue en agosto desde Cabo Cañaveral, un recorrido de 679 millones de kilómetros, y un costo de la misión de 420 millones de dólares. Una larga serie de fracasos en el planeta rojo precedían la misión. Cuando se confirmó el "aterrizaje" en una zona bautizada Vastitas Borealis, algo así como el ártico marciano, gritos de júbilo, vítores y abrazos coparon la sede de la agencia espacial.

Básicamente, la misión de la sonda Phoenix consiste en cavar en el permafrost. Para ello tiene un brazo articulado de casi dos metros y medio de largo, para analizar si esa región polar tiene los ingredientes básicos requeridos para el surgimiento de la vida, o vestigios de que alguna vez la hubo.

Por permafrost se entiende en geología a la capa de hielo permanentemente congelado en niveles superficiales del suelo en las zonas más frías.

Además de tomar muestras del agua helada y de la tierra que la rodea, su objetivo final es determinar si esta región, que abarca casi el 25% de la superficie el planeta, es habitable, o si las condiciones son favorables al desarrollo de algún tipo de vida microbiana.

Hasta ahora, los primeros pasos de la misión han sido exitosos. No solo llegaron las primeras imágenes sino que se constató que los paneles solares, indispensables para la provisión de energía a la sonda, se desplegaron correctamente. Los mástiles de la cámara y estación climática también se colocaron en posición vertical, tal como estaba planeado.

Está previsto para hoy el testeo del brazo robótico. En sí, el instrumental científico será revisado durante una semana, luego de la cual la sonda comenzará una misión de excavación de 90 días.

En esos tres meses, dado que la región polar de Marte está sujeta a cambios estacionales, los científicos creen que -al igual que ocurre en la Tierra- el ártico del planeta rojo podría esconder un registro de un clima más cálido y habitable.

"increíble". El director de la NASA, Michael Griffin, calificó de "increíble" el hecho. "Por primera vez en 32 años, y solo la tercera vez en la historia, un equipo del Jet Propulsion Laboratory (JPL, responsable de la misión), ha logrado un aterrizaje suave en Marte.

El nerviosismo de los encargados de la misión era obvio si se tiene en cuenta que menos de la mitad de las misiones a Marte han tenido éxito. Aún queda en el recuerdo el fiasco de la cápsula "Mars Polar Lander", que se perdió en 1999 tras su descenso en algún sitio cerca del polo sur marciano.

De hecho, solo cinco de los 15 ingenios mandados por EE.UU. y otros países al planeta rojo han logrado posarse en su superficie.

Los primeros en hacerlo fueron los dos aparatos de las misiones Viking de la NASA, que tocaron polvo marciano en 1976.

En enero de 2004 llegaron a Marte los vehículos exploradores "Spirit" y "Opportunity" que emplearon globos amortiguadores y exploraron regiones próximas al ecuador de ese planeta.

Esta misión, la "Phoenix Mars Lander", debió realizarse en 2001, pero fue cancelada tras el fiasco de la sonda enviada solo dos años antes.

Phoenix no es el único elemento de origen terrestre en Marte. Los ya citados robots Spirit y Opportunity llevan cuatro años explorando la zona ecuatorial. A diferencia de estos, la sonda recién llegada no deberá moverse de donde está.

Rojo, frío y desértico

Hace 4.000 millones de años, el planeta rojo -el cuarto del Sistema Solar- era cálido y húmedo, antes de convertirse en un inmenso desierto frío, y con una atmósfera irrespirable desde el punto de vista terrestre. Los científicos creen que se pareció mucho a la Tierra en su "primera juventud".

La atmósfera marciana está compuesta por un 95% de dióxido de carbono, 2,7% de nitrógeno, 1,6% de argón y rastros de vapor de agua y oxígeno (0,13%); la terrestre es un 78% nitrógeno y un 20,6% oxígeno.

El diámetro de Marte es un 53% el de la Tierra; la relación en materia superficie, es de 28%; en masa, 11%.

El día marciano dura apenas 40 minutos más que el terrestre, pero la gran distancia relativa del planeta rojo respecto al Sol (1,5 veces más), hacen que su año sea casi el doble: 687 días.

Su órbita elíptica lo acerca y aleja del Sol de manera muy acentuada. Por eso, la temperatura en su superficie puede variar de -120 grados Celsius a más de 25°C.

Su color que le valió el mote de "planeta rojo" se debe al óxido de hierro contenido en los minerales de su superficie. Es el planeta que más avivó la imaginación popular.

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