Buenos Aires - Hilda Morejón, de 89 años, la madre de la disidente cubana Hilda Molina, arribó la noche del sábado a Buenos Aires, adonde pudo reencontrarse con su nieto Roberto Quiñones y su familia, luego de que el gobierno del presidente Raúl Castro le permitiera abandonar la isla.
La anciana apareció en silla de ruedas y fue abrazada efusivamente por Quiñones y sus dos bisnietos, en medio del aplauso de las decenas de pasajeros que se encontraban en la terminal aérea.
La mujer viajó acompañada por Verónica Scarpati, la esposa de Quiñones de nacionalidad argentina al igual que sus dos hijos.
Antes de la llegada de la anciana, el hijo de Molina manifestó su esperanza de poder recibir también a su madre, una neurocirujana de 65 años que hace 14 intenta viajar a Argentina para reunirse con su familia, pero no consigue la autorización requerida del gobierno.
"Siempre hay fe, hasta hace unos meses no había ningún cambio. Sin embargo, esta nueva actitud de Raúl Castro abre una expectativa", dijo Quiñones a los periodistas.
Molina fue directora del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), una institución insignia de la medicina cubana, a la que renunció en 1994 tras plantear cuestionamientos éticos sobre el manejo del tejido fetal humano.
AFP