A. NAVARRO/A. NOGUEIRA
"Va a llover; hay que tener fe", resume el vicepresidente de UTE, Pedro de Aurrecoechea en respuesta a la grave coyuntura energética. Las respuestas de esta administración están, por ahora, en el clima y en el plan de restricciones voluntarias.
Mientras se endurecen los controles para bajar el consumo eléctrico y las tarifas de UTE saltan 8%, el gobierno dio esta semana un paso más que es penalizar a los hogares que tienen consumos superiores a 600 MW/h. Señalan que son sólo el 5%. Los que "tienen más" y su empleo de la electricidad es "suntuario".
Hoy, para el gobierno, el frío es casi más temible que la falta de lluvias. Si hay frío Argentina no nos podrá socorrer cuando falte energía en Uruguay. El consumo se disparará en el país vecino y aquí.
El consumo eléctrico del país creció 8,4% el año pasado -se había previsto 8%-y para éste se estima que va a crecer al menos 7%, aunque se está buscando reprimirlo con el plan de ahorro que apunta a reducirlo 8%. El paso siguiente sería un plan de cortes programados.
Una nueva central de generación (ver nota página A5) no demora menos de un par de años; de la región no se puede esperar mucho (Argentina está peor y Brasil tiene lo justo que necesita para su crecimiento) y otras inversiones están demoradas o son lentas de cristalizar, como la planta de regasificación que se realizaría junto a Argentina.
Uruguay puede tener, en pleno invierno, un pico de demanda del orden de 1.600 MW (fue de 1.654 MW en el peor día del crudo invierno de 2007) y, si su capacidad de generación se viera comprometida en un momento determinado, Argentina podría echar una mano por unas horas. Su complicación es tan grande que no se agrava por mandarnos 300 MW por dos o tres horas.
Voluntad y clima. Las autoridades energéticas tratan de transitar en una delgada y floja cuerda de supuestos y deseos.
"En la medida en que se cumple el plan de ahorro creo que no estamos cerca de los cortes programados y que, a su vez, podamos seguir importando energía de los países vecinos", dijo de Aurrecoechea. "También hay una tercera condición y es que no baje mucho la temperatura. Si baja, aumenta mucho el consumo en la Argentina y toda la energía que estamos trayendo desde allí no podría llegar acá, sino que se consumiría por el camino. Si lloviera donde debe llover estaríamos felices", agregó.
Por su parte, el director Nacional de Energía, Ramón Méndez Galain señaló que con el plan de ahorro voluntario se espera no sobrepasar el piso del año pasado "o quedar un poco más abajo".
La central olvidada. Pero la histórica volubilidad de la generación hidráulica, el alto costo de la generación térmica (en inversiones y en combustible) y la lentitud de la maduración de estos emprendimientos, coloca a Uruguay en 2008 -como ocurrió en 2005-2006 y tantas veces antes-, en una complicada encrucijada que el ministro de Economía, Danilo Astori, no ha hesitado en considerar el mayor problema que enfrenta la economía de Uruguay en este momento.
Hoy, con la crisis energética instalada, el Partido Colorado está dispuesto hasta llegar a la interpelación de las autoridades del gobierno ante su intento de endilgarle al pasado gobierno los problemas energéticos que se enfrentan.
Así lo señaló a El País el ex ministro de Industria y Energía José Villar, quien denuncia que esta administración dejó caer sin motivos la licitación de la central de ciclo combinado en San José y que estaba en curso cuando asumió el gobierno de Vázquez. "Frente a esta situación jerarcas del gobierno han adoptado la clásica postura de echarle culpas al pasado", dijo Villar. "Es hora de rechazar esta reiterada irresponsabilidad. Esa central costaba US$ 200 millones y hoy cuesta el doble", apuntó.
Sin espalda. El ex ministro colorado reprocha también que el gobierno no ejecutó los contratos vigentes con Argentina para compra de gas por 15 años. Considera que la razón es que la administración Vázquez "no tiene espalda para nuevos conflictos" con el país vecino por el problema con la planta de Botnia.
Villar también cuestiona que, en tres años, nada se ha concretado de la línea de interconexión con Brasil. "Se dejó a este gobierno un proyecto para ejecutar en un año, a un costo menor a US$ 100 millones y no se hizo; se empezó a estudiar otro y después de tres años no se comenzó ninguno", señaló.
Explicaciones oficiales. De Aurrecoechea da su explicación. "La licitación de la central de ciclo combinado se dejó sin efecto porque había tenido un proceso muy azaroso, no de parte nuestra, sino de la administración anterior", señaló.
Evocó que después de abierta "se habían descalificado oferentes, se habían tomado decisiones en contra de los informes de las comisiones asesoras" y todo derivó en "un proceso muy complicado que si se hubiera adjudicado hubiera generado impugnaciones, reclamaciones que nunca hubieran terminado". Así las cosas, se optó por "el camino más expedito: dejarla sin efecto".
Y respecto al contrato del gas con Argentina dijo que hoy "es inviable".
"Se había pactado un precio de compra de gas en US$ 1,20 por millón de BTU puesto en la cabecera del gasoducto Cruz del Sur y hoy por hoy los precios de venta de exportación andan en el entorno de los 7 US$. Es incumplible", apuntó. "Y, por otra parte, hay restricciones a la exportación de gas argentino", recordó.
Las cifras
1.200 Es actualmente en pico de consumo en MW/h que se verifica un día frío hacia las 19.00 horas. El año pasado este pico llegó a los 1.654 MW/h
Dos versiones sobre Río Negro
El agua de los embalses de la represa del Río Negro son la última reserva de generación con que cuenta el país. Su empleo se ha descartado en las peores crisis aún a costa de generar de forma cara a gasoil o fuel oil. El ex ministro de Industria José Villar se escandaliza: "Se está echando mano a la reserva de agua de los embalses del Río Negro", aseguró a El País basándose en lo que ve en Internet, en la información del despacho de Cargas de UTE.
Y, además, las usinas de Batlle están prácticamente sin uso y se apela a la generación de La Tablada, que es la más cara de todas, a US$ 280 por MW.
Pero el vicepresidente de UTE, Pedro de Aurrecoechea negó que se esté empleando el agua de los embalses. "Tenemos una reserva guardada en el Río Negro, los ahorros en algún momento hay que usarlos. Hay que evaluar en qué momento se puede echar mano a estas reservas" dijo a El País. "Río Negro hace un par de meses que no genera nada", aseguró.