MADRID | AFP
El presunto número uno de la banda separatista vasca ETA figura entre los cuatro presuntos miembros de la organización separatista armada vasca detenidos anoche en Burdeos, Francia, informaron fuentes de la lucha antiterrorista española.
Javier López Peña, alias "Thierry", al que las fuerzas de seguridad españolas consideran el máximo dirigente político de la organización separatista armada vasca, es uno de los detenidos en el operativo de la policía francesa, según las mismas fuentes.
Junto a él han sido detenidos Ainhoa Zaeta Mendiondo, quien supuestamente fue la encargada de leer el comunicado con el que ETA dio por finalizado en junio de 2007 el alto el fuego permanente que había decretado en marzo del año anterior, así como Igor Suberbiola y Jon Salaberría.
Salaberría, ex parlamentario vasco de la actualmente ilegalizada Batasuna, se encontraba prófugo de la justica desde mayo de 2005 tras no comparecer ante un juez de la Audiencia Nacional (principal instancia penal española) que lo había acusado de un delito de integración en ETA por su supuesta implicación en la financiación de la organización armada.
Según los medios españoles, "Thierry", de 49 años, habría desbancado del liderazgo de la organización separatista al histórico José Antonio Urrutikoetxea, "Josu Ternera".
López Peña también habría participado en las negociaciones que ETA mantuvo con el gobierno socialista español de José Luis Rodríguez Zapatero hasta que el atentado con furgoneta bomba contra el aeropuerto de Madrid el 30 de diciembre de 2006, en el que murieron dos ecuatorianos, puso fin al diálogo.
Javier López Peña también compartiría el mando del aparato militar de la organización separatista armada con Garikoitz Aspiazu, alias "Txeroki", y Aitzol Iriondo, alias "Gurbitz".
Las detenciones llegan después que el domingo pasado la organización separatista armada vasca hiciera estallar una furgoneta bomba en Getxo (País Vasco, Norte) sin causar heridos.
Este atentado, del que avisó un comunicante anónimo en una llamada para advertir de la explosión, tuvo lugar cinco días después de que otra furgoneta bomba hiciera explosión ante una casa-cuartel de la Guardia Civil en Legutiano (País Vasco, norte), causando un muerto.