NICOLÁS PONCE DE LEÓN
A estar por el formidable aumento de los depósitos bancarios, los ahorristas locales parecen ser insensibles a los rendimientos que ofrecen esas colocaciones, o su prioridad es la seguridad de su dinero en detrimento de la renta que obtienen.
La tasa pasiva promedio en moneda extranjera que pagó el sistema bancario -bancos públicos, privados, cooperativas, y casas financieras- local, osciló entre 1% y 2% anual en el último quinquenio, no obstante lo cual esas colocaciones no han parado de crecer.
Más aún, desde octubre del año pasado, el ritmo de crecimiento mensual se aceleró en forma muy marcada, cuando los depósitos registraron un crecimiento explosivo expresado en dólares, de US$ 280 millones en promedio.
Si bien una parte de ese aumento responde al descenso que registró el precio del dólar en el mercado local, es totalmente inusual, por lo menos desde 1998 a la fecha.
El particular dinamismo llevó a que el stock total de los depósitos bancarios se ubicara a fines de marzo en US$ 12.077 millones, el mayor valor mensual desde febrero de 2002.
El 47,8% de los depósitos totales eran fondos colocados en bancos públicos, el 51,6% en bancos privados, y el 0,6% restante fondeaba a casas financieras y a cooperativas de intermediación financiera.
La gran mayoría -74%- de los depósitos están colocados a la vista debido a que, especialmente en dólares, los bancos no premian con retornos mayores a plazo más largos.
Razones. En los bancos explicaron ese fenómeno comentando que, desde fines del año pasado, varios inversores uruguayos que tenían sus dineros en títulos en el exterior, ante la caída de las rendimientos a nivel mundial, optaron por retornar esos fondos a los bancos locales a tasas bajas, pero levemente mayores a los del exterior.
Uno de los consultados ejemplificó que un cliente trasladó en los últimos días fondos colocados en títulos estadounidenses, que le brindaban un retorno anual de 1% anual (a 180 días), hacia un plazo fijo en un banco de plaza, a 180 días, a una tasa de 1,5% anual.
En esa caída en los rendimientos a nivel internacional, influyó en forma determinante la política de la Reserva Federal de Estados Unidos de reducir las tasas de referencia de 5,25% anual en agosto del año pasado, a 2% el miércoles 30.
Un operador de mesa de cambio sostuvo, que pese a que no son tantos como en años anteriores, algunos ahorristas siguen prefiriendo colocar sus depósitos en plazos fijos bancarios, aunque sea a un interés menor, en lugar de invertir en títulos del gobierno en pesos o en unidades indexadas a la inflación, ya que las consideran inversiones de mayor sofisticación y complejidad.
Actualmente, una Letra de Regulación Monetaria del Banco Central a 30 días de plazo paga un interés de 7,2% anual, mientras que un plazo fijo bancario a igual plazo le da una renta promedio cercana a 5,2%.
Se vive un proceso de desdolarización creciente
La baja en el precio del dólar, de casi $ 4 pesos entre marzo de 2006 y el mismo mes de este año, alentó un proceso de desdolarización de los depósitos totales -del sector privado y público- en el sistema bancario. En ese lapso, el porcentaje de las colocaciones en moneda extranjera pasó de representar el 85% al 77% del total.
También se dio un aumento significativo -en términos absolutos y relativos- de los depósitos de agentes no residentes. El stock era a fin de marzo de US$ 1.885 millones, la mayor cifra desde junio de 2002, en medio de la peor crisis financiera que se recuerda en la plaza local. Por otra parte, la participación de las colocaciones de ahorristas no residentes, en el total, viene en aumento y al cierre del tercer del año alcanzó a 21%. Ese porcentaje es el más alto desde diciembre de 2005.
El stock de depósitos de empresas y familias en el sistema bancario local -equivalente a US$ 12.077 millones- un 49% del Producto Interno Bruto de marzo del año cerrado en marzo.
Las cifras
12.077 millones de dólares fue el monto que alcanzaron los depósitos bancarios hasta marzo, la mayor cifra desde antes de la crisis.
74 es el porcentaje de los depósitos colocados a la vista en el sistema financiero local; la tendencia ha venido en crecimiento.