LONDRES/ LISBOA EFE, AP Y AFP
A un año de la desaparición de la niña británica Madeleine, que transformó las vacaciones de la familia McCann en un drama mundial, la investigación sigue atascada, mientras los padres piden hablar con testigos.
Misas en Gran Bretaña y el balneario portugués Praia Da Luz -donde Madeleine fue vista por última vez- marcan hoy el primer aniversario de la tragedia de la familia McCann, cuya hija se sumó a la lista de miles de niños que desaparecen en todo el mundo sin dejar rastro.
El estadio del club inglés de fútbol Everton, con el que simpatizaba "Maddie", apagará todas sus luces esta noche entre las 21.30 y las 22 (hora local), momento preciso en que desapareció la niña un año atrás.
La iglesia de La Luz, a la que acudían diariamente Kate y Gerry McCann tras la desaparición de su hija mientras permanecieron en Portugal, acoge una ceremonia religiosa común a católicos y anglicanos, a la que concurrirá el tío de la niña.
Los padres de Madeleine prefirieron quedarse en Inglaterra, donde dieron una conferencia de prensa y pidieron a todas las personas que declararon en el pasado ante la Policía Judicial portuguesa que hablen con su familia para avanzar en las investigaciones.
La pareja inauguró ayer una nueva línea telefónica de alerta y afiches con el texto "Mayday por Madeleine". El matrimonio cree que el aniversario de la desaparición de la niña "puede ser la última chance" de hallarla.
La pequeña "Maddie" estaba a punto de cumplir cuatro años cuando desapareció de una habitación del complejo Ocean Club en la costa meridional portuguesa donde estaba de vacaciones con su familia, el 3 de mayo de 2007, nueve días antes de su cuarto cumpleaños.
Desde entonces, han habido apenas tres comunicados de organismos oficiales y dos declaraciones públicas del director de la Policía Judicial portuguesa, Alipio Ribeiro, y ninguno echó luz sobre lo sucedido.
La Policía portuguesa rehusó comentar si se tomará alguna medida en torno al caso en los próximos días, mientras la prensa lusa no se atreve tampoco a aventurar si la condición de sospechosos de Kate (40) y Gerry (39) McCann se mantendrá y por cuánto tiempo.
Además de los padres de la niña, la Policía lusa declaró como sospechoso al británico Robert Murat, que vivía cerca del escenario de los hechos. Pese a no haber formalizado acusación en su contra, las autoridades portuguesas tampoco han liberado a Murat oficialmente de su relación con el caso, en manos de la fiscalía y de un juzgado de instrucción.
En el año transcurrido, los medios de comunicación, sobre todo en Portugal y el Reino Unido, divulgaron numerosas filtraciones supuestamente procedentes de las investigaciones policiales o testigos con todo tipo de especulaciones, nunca confirmadas, sobre la suerte que pudo correr la niña y el papel de sus padres en los hechos.
Pese a los registros, las búsquedas que hicieron en la escena centenares de policías y voluntarios y la campaña internacional que organizó el matrimonio McCann para difundir la imagen de la niña, no se ha encontrado ningún rastro de su paradero.
REPERCUSIÓN. El caso provocó la solidaridad pública en distintos puntos del globo. Incluso la escritora J. K. Rowling, autora de la famosa serie "Harry Potter", y el futbolista David Bec-kham, entre otras celebridades, se sumaron a la campaña, y una reunión de los McCann con el papa Benedicto XVI en el Vaticano amplió los esfuerzos.
Por su parte, activistas que trabajan por la protección de los niños están usando la atención captada para presionar por cambios en este sentido.
Ernie Allen, presidente del Centro Internacional de Niños Desaparecidos y Explotados, dijo que la campaña de Kate y Gerry McCann ha estimulado los esfuerzos internacionales.
En el Reino Unido, los parientes de los McCann abrieron el llamado "Fondo Madeleine", destinado a recaudar dinero para financiar la búsqueda de la pequeña y ayudar a otras familias que en el futuro pudieran padecer una situación similar.
Mientras tanto, una serie de compañías turísticas lusas y españolas están aprovechando el caso para sacar ganancias, al ofrecer visitas guiadas en autobuses al hotel en el que la niña fue vista por última vez.
Los turistas paran fuera del Hotel Ocean Club para tomarse fotos y retratan la ventana de la habitación de Madeleine. El interés por el caso es tan grande que las autoridades locales planean crear guías oficiales para narrar la historia, que tuvo en el ojo de los investigadores a los propios padres de la víctima.
SOSPECHAS. La policía lusa, que en un principio se desvi-vió por buscar a Madeleine McCann y ayudar a la pareja británica, acabó por declararlos sospechosos de su participación en una hipotética muerte accidental y ocultación del cadáver de la niña.
La dura actitud de las autoridades provocó la salida inmediata del matrimonio de Portugal, en septiembre, y mucha gente les retiró el apoyo financiero. Pese a todo, los McCann mantienen sus ímpetus y negaron las acusaciones.
La investigación sigue su curso, mientras portavoces del inspector Goncalo Amaral - responsable de la investigación- aseguraron a la prensa que publicará un libro contando detalles del caso.
En tanto, el abogado del matrimonio McCann, Rogerio Alves, dijo que los padres "no tienen miedo de nada", que están dispuestos a participar en la reconstrucción de los hechos, y que confían en que su hija está viva, porque no hay pruebas de que haya sido asesinada.
Matrimonio lanza campaña con video
londres Kate y Gerry McCann revelaron sus remordimientos, en un reportaje difundido por la cadena televisiva TV1, en ocasión del primer aniversario de desaparición de Madeleine.
"Tenemos que vivir con el hecho de que no estábamos allí, y que si hubiésemos estado, no habría ocurrido", afirmaron los padres de la pequeña, que desapareció mientras dormía en un apartamento de Praia Da Luz, en la localidad portuguesa de Algarve (Sur).
En el reportaje, Gerry y Kate cuentan que la noche de los hechos habían pensado ir con sus tres hijos -Madeleine y los gemelos Sean y Amelie- al restaurante The Millenium, a un kilómetro de distancia del hotel donde se alojaban. Pero los niños estaban cansados, así que decidieron acostarlos e ir a cenar.
Titulado "Madeleine, un año después: campaña para el cambio", el matrimonio usará el filme en una campaña del matrimonio a favor de un sistema de alerta europeo para los casos de secuestros de niños.
En el documental, de dos horas de duración, Kate llora mientras imagina a su hija ahora, y su esposo afirma que el hecho de no saber dónde está su hija es "un purgatorio" cotidiano. AFP
Las idas y vueltas del drama
1.Reporte de la desaparición
El 3 de mayo de 2007 se denunció la desaparición de Madeleine McCann de la habitación del hotel Ocean Club, en el balneario portugués de Praia Da Luz, mientras sus padres cenaban con amigos en un restaurante cercano.
2.Llamado a la solidaridad
El 4 de mayo el matrimonio McCann realiza un emotivo pedido de ayuda, apelando a quien se hubiera llevado a su hija, expresando su angustia y desesperación.
3.Investigación e interrogatorio
El 14 de mayo la Policía lanza una búsqueda en la casa del anglo-portugués Robert Murat, a cien metros del lugar de donde Madeleine desapareció. El sospechoso fue interrogado, pero no arrestado.
4.Sangre en pared del hotel
El 6 de agosto la prensa dio a conocer que perros sabuesos británicos habían encontrado rastros de sangre en una de las paredes de la habitación del hotel donde se alojaron los McCann. Ante estas "pruebas", los investigadores dijeron que probablemente la niña estuviese muerta. 5.Hipótesis de asesinato
Al cumplirse 100 días de la desaparición de "Maddie", el 11 de agosto la Policía reconoció por primera vez que la niña podría estar muerta y el inspector Olegario Sousa, vocero del caso, dijo a la BBC que la nueva evidencia reforzaba la posibilidad de que hubiese sido asesinada.
6.Los padres como sospechosos
El 7 de septiembre los detectives portugueses declararon a Kate y Gerry McCann como sospechosos formales de la desaparición de su hija, al ser reinterrogados sobre lo que ocurrió la noche del 3 de mayo.
7.Revisión de datos forenses
El 29 de noviembre, la Policía británica y la Policía portuguesa se reúnen en Inglaterra para revisar los resultados forenses de pruebas realizadas en el Reino Unido.
8.Policía lusa reconoce falta
El 4 de febrero de 2008 el jefe de Policía de Portugal admite que las autoridades actuaron desmesuradamente al tildar al matrimonio McCann como "sospechoso".
9.Un año sin noticias
Al cumplirse un año de la desaparición de su hija, los McCann piden dialogar con los testigos que fueron interrogados a lo largo del caso.