El Ministerio de Trabajo desistirá de su propuesta de fijar la próxima pauta en base a las escalas salariales. Este cambio de postura, alinea al ministro Bonomi con la opinión del equipo económico ante el próximo consejo de salarios.
Se diluye la posibilidad de que la pauta salarial para la próxima ronda incluya franjas por salario. Ahora el Ministerio de Trabajo descarta una pauta diferencial por niveles de sueldo y se afilia a la tesis del Ministerio de Economía: el director de Trabajo, Julio Baráibar, dijo a El País que "no va a haber franjas" y que se trabaja sobre la base de una pauta única, con inflación más recuperación salarial.
Con el objetivo de hacer emerger los sueldos más sumergidos, Economía y Trabajo proyectan que la pauta sea "flexible" e incluya un "tratamiento especial" para "situaciones especiales".
En los hechos, en algunos grupos de actividad donde los sueldos son muy bajos (como los sectores de limpieza o vigilancia), se trabajará sobre la base de que los sueldos no puedan quedar por debajo de determinado nivel salarial, afirmó Baráibar. En esos sectores sumergidos los aumentos serán superiores al resto.
El primer indicio del rechazo del Ministerio de Economía a esa iniciativa la había ofrecido el jefe de Asesoría Macroeconómica, Fernando Lorenzo, quien hace algunos días había descartado "totalmente" la fijación de la pauta por franjas salariales.
El Ministerio de Economía ratificó ayer a El País que implementar aumentos por franjas de sueldo para todos los sectores sería "complicadísimo".
"La verdad es que es muy complicado y difícil de prever. ¿Dónde hay sueldos más bajos y sueldos más altos? ¿Cuántos son los sueldos bajos y altos? ¿Qué efectos tiene esto sobre unas empresas y otras? ¿A quién perjudicamos y a quién beneficiamos?", preguntó una fuente del Ministerio.
Economía tomó distancia de ese planteo, que había surgido inicialmente del Ministerio de Trabajo. Incluso la semana pasada el titular de esa cartera, Eduardo Bonomi, habló de "dos o tres franjas".
Pese a la sintonía entre ambos ministerios, aún quedan detalles en la negociación que postergarán hasta fines de mayo un anuncio definitivo.
"disparate". Esa iniciativa había inquietado a los empresarios. El presidente de gremiales de la Cámara de Comercio, Julio Guevara, dijo ayer a El País que negociar la pauta en base a franjas salariales era un "disparate", y destacó la necesidad de que haya un consenso entre los ministros.
Ante el escenario compartido por las carteras de Economía y Trabajo, que beneficiaría a los salarios más bajos, Guevara señaló que "pueden haber hoy condicionantes que pudieran llevar a un tipo de pauta diferencial, siempre y cuando las diferencias sean razonables. Porque lo que es claro es que ningún salario se puede acrecentar de una forma que haga peligrar el equilibrio entre el salario, el empleo y la inflación".
El presidente de la Cámara de Comercio, dijo que la pretensión del movimiento sindical de elevar el salario mínimo al entorno de los $ 6.000, es "imposible", si bien existen sectores que han superado esa franja.
El dirigente empresarial señaló que en aquellos sectores de actividad donde están por debajo de ese nivel, responde a una realidad económica, y son sectores "donde la especialización es mucho menor que en otras actividades, sino no tendrían un salario convenido con los sindicatos".
Sindicalistas esperan flexibilidad y equidad para distintos sectores
Ante la expectativa de la última ronda de negociación colectiva en este período de gobierno, se espera que la pauta siga los criterios sindicales, expresó el dirigente del Pit-Cnt, Milton Castellano, quien participará de una reunión "técnica" con el empresariado y el gobierno.
Básicamente, se aspira a que la pauta sea "flexible y no rígida como hasta ahora, que ha sido igual para todos".
El dirigente sindical dijo que para ello debería tomarse en cuenta que algunos sectores han recuperado más que otros, y que asimismo "no todos los trabajadores de actividad privada ganan lo mismo".
Por otra parte, Castellano recordó el compromiso del gobierno de recuperar la pérdida salarial durante la crisis económica de 2002. Eso ha provocado que la pérdida salarial ha sido diferente para cada sector de actividad, por lo que el objetivo debe ser apuntar a una pauta de acuerdo al "comportamiento de cada sector".
El tercer punto en el que insiste la central sindical, es la mejora de los salarios más bajos dentro de los consejos de salarios.
Para Castellano ésta es una cuestión por la que se busca una redistribución de la riqueza con criterios "de equidad y de justicia".
"No queremos que existan salarios inferiores a $ 30, $ 32 la hora, lo que hace a un salario de $ 5.000 o $ 6.000, dependiendo de la carga horaria", remató Castellano.
Reunión "técnica" el lunes
Una comisión técnica, compuesta por representantes del gobierno, del empresariado y los sindicatos, se reunirá este lunes para "ajustar" la clasificación de los 20 grupos de negociación para el próximo consejo de salarios. El encuentro servirá para reordenar y definir los sectores que quedarán comprendidos dentro de cada categoría, dijo a El País el dirigente sindical Milton Castellano. Al realizarla previo a los consejos de salarios, se evita acomodar ese "ajuste" a la conveniencia de cada sector.