En Rosario, el presidente reforzó un tono y estilo "desafiante" y se mostró lejos de la investidura presidencial, en un nuevo "acto proselitista" pagado con dineros del Estado. En esa línea, la oposición salió ayer a pegarle duro a Tabaré Vázquez.
"Este Ejecutivo tiene los pantalones bien puestos", dijo el presidente en el acto en Colonia y recibió una ovación. Para los líderes de la oposición la actitud del presidente muestra que está golpeado por las críticas a la política impositiva del gobierno. El choque se produce, además, a pocos días de dos batalles fuertes que se darán en el Parlamento: el martes en la Asamblea General (donde se votaría la venia a Jorge Larrieux para integrar la Suprema Corte de Justicia) y después en la interpelación a los ministros de Economía y de Trabajo.
"Yo no sabía que un gobierno podía tener pantalones bien o mal puestos. No me parecen correctas estas apreciaciones del presidente, que lucen desafiantes y no van en relación con la investidura que ostenta", dijo ayer el presidente del Directorio blanco, Jorge Larrañaga, en su audición en radio Rural.
Larrañaga se refirió allí a un "acto político proselitista, con banderas, coro y expresiones preocupantes". Dijo que escuchó dichos del presidente "como aquellos de los viejos tiempos, cuando éramos muchachos: cortá para la salida".
Y apuntó: "Son actos políticos a costo del pueblo. Tienen costosos andamiajes: amplificación, traslados de vehículos, ministros, publicidad. Todo eso lo pagamos todos, para que el presidente luzca desafiante contra los que no piensan como él". Larrañaga adjudica a Vázquez una lógica de confrontación: "Su razonamiento es que defiende a los buenos y que la oposición defiende a los malos. El problema es que les estamos dando en la matadura y la matadura del gobierno es la voracidad fiscal, la propensión a subir los impuestos y meterle la mano en el bolsillo de los uruguayos".
Como lo ha hecho en otros actos o consejos de ministros, el ex presidente Luis Alberto Lacalle volverá a seguir los pasos del mandatario: el domingo a la hora 11 hará su acto en Rosario. "No nos gustó el tono ni el estilo en que ha ingresado el presidente desde el acto de Paso de los Toros y que ahora parece haberse acentuado", adelantó Lacalle.
"Tenemos discrepancias muy grandes, sobre todo en la valoración de lo que es una sentencia de la Suprema Corte. Deberían hacer lo que hizo el gobierno blanco ante similares circunstancias: derogar la ley", opinó. ¿Y la frase de los pantalones bien puestos? "Inapropiada", disparó Lacalle.
En tiendas coloradas también arreciaron las críticas. Para el ex vicepresidente Luis Hierro, fue un nuevo acto político electoral y encima "con el vil recurso de poner allí a unos niños en el estrado, lamentable".
Hierro observa un gobierno "que se lleva por delante los procedimientos republicanos y atropella a la Suprema Corte". Aseguró que son incorrectas las cifras proporcionadas por el presidente acerca de las jubilaciones que pagan IRPF: "Está en discusión que haya tantos jubilados que pagan menos o más. El país está en una campaña muy sucia". Para Hierro, está en discusión todo el impuesto a la renta y es falso que "paga más el que tiene más", ya que "el que saca la plata al exterior" no paga.
Consultado por El País, el ex presidente Jorge Batlle empezó diciendo: "No quisiera hablar de eso. Todo el mundo le va a caer por todas las macanas que ha dicho. Mejor no agregar leña al fuego". Pero segundos después agregó: "Es absurdo lo de este hombre. No se entiende cómo este hombre no se da cuenta que tiene limitaciones y que no debería hacer eso. Se hace un daño muy grande, se destruye notoriamente a sí mismo. A la gente en general le disgusta. Paciencia".
El líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, cree que la actitud de Vázquez pareció más "la de los cuchilleros orilleros de los cuentos del Sur de Buenos Aires de Borges" y se alejó de la investidura de presidente.
"Da tristeza que deje de ser el presidente de todos los uruguayos y, con mucha soberbia y poco humildad, se sume al coro de ataques contra la independencia del Poder Judicial. La Justicia es un tema serio y hoy el Ejecutivo aplica una norma que para el Poder Judicial es inconstitucional y no se soluciona a los gritos", advirtió.
"Cuando dice que los pantalones están bien puestos, me acuerdo aquella vez que el presidente estaba en Chile y se entrevistó con Kirchner. Y recuerdo cuando la presidenta Cristina Kirchner lo retó en Buenos Aires. Me duele y prefiero no acordarme de eso", concluyó.
Por su parte, el presidente del Partido Independiente, Pablo Mieres, dijo a radio El Espectador que Vázquez se hizo daño a sí mismo en Rosario y afectó otra vez la figura institucional de presidente. "Estos hechos son los mismos que comenzaron en Paso de los Toros", apuntó.
Todos votan a Jorge Larrieux
El ministro del Tribunal de Apelaciones Jorge Larrieux se integrará a la Suprema Corte de Justicia si el martes se confirma que están los votos en la Asamblea General.
La bancada del Frente Amplio adoptará una definición el lunes, pero ya se sabe que en los sectores del partido de gobierno hay disposición a votar a Larrieux, de acuerdo a consultas realizadas por El País. El oficialismo quiere evitar a toda costa que quede vacante el cargo durante 90 días, lo cual implicaría el sorteo de los expedientes sobre los recursos contra el IRPF a los pasivos. Aunque esa es la posición predominante, el senador del MPP José Mujica sembró ayer alguna duda: dijo que su sector no definió si acompaña a Larrieux. Manifestó que no quiere chocar con la resolución de la bancada anterior, donde se había resuelto impulsar a la juez Mariela Sassón para la Corte.
Los blancos resolvieron ir a la Asamblea General y votar a Larrieux. Sassón iría al Tribunal de lo Contencioso Administrativo. De todos modos, el senador Jorge Larrañaga dijo ayer que la convocatoria unilateral a la Asamblea fue "autoritaria y soberbia".
Los colorados también darán sus votos. El senador Julio María Sanguinetti dijo que la opción de Larrieux es "excelente" porque "coincide la calidad con la antigüedad".
Semana con idas y vueltas
El Frente Amplio comunicó el martes a la oposición que convocaría a la Asamblea General para forzar una definición en torno a la integración de la Suprema Corte de Justicia y "apurar" los plazos constitucionales. El Partido Nacional rechazó la convocatoria del oficialismo, pero igual concurrirá a la Asamblea. Más allá de que estarían los votos para Jorge Larrieux, todo indica que ese día el Parlamento será escenario de un fuerte choque político. Los blancos adelantan que echarán en cara al oficialismo "las presiones" a la Suprema Corte, realizadas durante las últimas semanas. Pero también afirman que el tono más o menos duro dependerá de la actitud que asuma el oficialismo. El proceso también ha desnudado diferencias en la interna nacionalista. Desde el Herrerismo se afirma que el presidente del Directorio, Jorge Larrañaga, se precipitó cuando el domingo pasado dijo en El País que el gobierno primero debía derogar la ley y que luego negociaban la integración de la Corte. "Nosotros actuamos con más ponderación y buscamos una salida", dijo un legislador herrerista. Desde Alianza se afirma que desde el principio se entendió que la estrategia de la interpelación no era oportuna y no tendría resultados. "Pero acompañaremos, ya que el Herrerismo insistió", admitió un aliancista.