DIEGO PÉREZ
Parece un "deja vú". Una semana después del partido ante Peñarol, que tanta polémica acarreó por ciertos fallos arbitrales, la gente de Danubio se fue del estadio lamentándose por errores de la terna.
"Estamos analizando qué pasos vamos a seguir, pero lo importante es que la prensa especializada vio todo lo que pasó e indudablemente tendrá mucho más fuerza eso y la opinión pública que cualquier medida que pueda adoptar Danubio", manifestó el dirigente Héctor Del Campo, tranquilo pero bastante molesto con el arbitraje de Roberto Silvera. Es que en los pasillos de Jardines era inevitable escuchar charlas acerca de los penales que todo Maroñas reclama. Al menos, ese fue el tópico principal de dirigentes e hinchas. No así de los jugadores.
"Yo obviamente estaba muy lejos, pero dicen que hubo una mano muy clara del `Chengue`. Igual ya pasamos toda esta semana lamentándonos por este tema, algo que cansa y creo que termina haciéndonos mal a nosotros mismos", opinó Néstor Conde. El arquero afirmó que Nacional ganó porque aprovechó los pocos errores defensivos de Danubio y porque cuenta con un jugador desnivelante. "No merecimos perder, pero contra un equipo grande si te equivocás, la quedás. Además, tienen a un delantero como Bruno Fornaroli que está pasando por un gran momento. Por eso pienso que Nacional ganó por virtudes propias", dijo Conde.
Un análisis similar hizo Damián Malrechauffe. "En los mejores momentos de nosotros, nos convirtieron ellos. Y del tema del arbitraje te digo que nosotros tenemos que preocuparnos por hacer bien las cosas para salir de este mal momento. Lo demás es tema de otra gente", afirmó el lateral.
"Creamos más jugadas que Nacional, pero no las concretamos y ellos sí. Esta es una derrota que no merecimos", afirmó el volante paraguayo Pedro Irala, quien se fue de Jardines con un recuerdo de Richard Morales sobre su ceja.
Uno de los primeros jugadores en retirarse fue Sergio Rodríguez. Con su habitual calma, aclaró que no tenía nada que decir del arbitraje y que el tema para Danubio pasa por aprovechar "sus" momentos en el partido. "Dominamos en todo el primer tiempo y casi nos fuimos perdiendo. Y en el segundo si bien estaba más parejo, nos convierten el gol en un momento en que estábamos manejando mejor la pelota. Pero se sabe que el fútbol es así, si no aprovechas tu momento, lo terminás lamentando", dijo el defensa. Además, afirmó que para Danubio es tiempo de ponerse a pensar solo en el partido del martes, ante Lanús por la Copa Santander Libertadores. "No creo que estas dos derrotas nos afecten en lo anímico de cara a ese partido porque el grupo, a pesar de ser joven, está fuerte y mentalizado. Una muestra es que hablaron toda la semana de suplentes y titulares y hoy (ayer) fuimos superiores en muchos momentos a Nacional", afirmó, sereno como siempre, Rodríguez.
El martes será otra historia y la gente de Danubio espera que también tenga otro final. La meta no es sencilla: ganarle por tres goles de diferencia al último campeón del fútbol argentino y esperar una mano de Estudiantes de La Plata.