FERNÁN R. CISNERO
-¿Qué lo trajo a la región?
-Visito mucho América Latina aunque esta es la primera vez que llego a Uruguay. Primero fui a Rio de Janeiro y después a Santiago. En gran medida el viaje está centrado a la cumbre que se va a realizar en mayo en Lima entre América Latina y la Unión Europea pero también hemos estado hablando mucho de energía. En Chile, por ejemplo, hay una crisis bastante aguda de suministro de energía porque no están recibiendo el gas que deberían de Argentina y en Brasil también les hace falta gas para la generación de electricidad porque Bolivia no ha logrado enviar el gas que quería. Es todo un tema que de ninguna manera se limita a América Latina porque en Europa en este momento estamos viviendo una mayor dependencia del gas natural de Rusia, principalmente, en Alemania y algunos países de Europa Central.
- Usted estuvo en Colombia, ¿qué situación vio allí?
-Estuve poco antes de todo el conflicto con Ecuador. Hemos estado dialogando con muchos países para tratar de cortar toda la ruta de la cocaína y eso es uno de los temas que hemos hablado con el ministro de Defensa uruguayo, José Bayardi. Es bien sabido que el río Paraná es una vía para hacer llegar la cocaína desde Colombia, Bolivia y Perú. Estamos cooperando mucho, por ejemplo, con los brasileños en Santos, que es un puerto de salida de cocaína y muchas otras drogas hacia África occidental desde donde va hacia Europa. En Colombia hemos estado muy activos desde hace mucho tiempo tratando de que consoliden su capacidad para lidiar con los narco-gangsters y los grupos paramilitares. Hacemos cosas muy concretas, quitar las minas, por ejemplo. Sabemos que las FARC rodean las plantaciones de cocaína con minas terrestres que matan a inocentes por lo que tenemos que hacer operaciones para que se retiren las minas y se limpien esos lugares.
-¿Halló algún vínculo entre las FARC y Venezuela?
-No buscábamos eso.
-¿Cuál es el papel de Uruguay en el tráfico de drogas?
-Uruguay tiene una muy buena reputación en Gran Bretaña y Europa por ser un país que concienzudamente se tomó la tarea de vencer a la corrupción. Uruguay y Chile son vistos como países donde se hacen esfuerzos serios y el tema del lavado de dinero es muy importante. Al punto de que estamos entrenando perros que olfatean dinero, no sólo droga.
-En diciembre, Uruguay se negó, a pedido de Argentina a recibir un buque inglés que venía de Malvinas, ¿cómo tomó eso Londres?
-Entendimos que era un tema sensible y era el día que asumió el cargo la presidenta argentina. Lo entendemos y valoramos mucho la amistad y no queremos ejercer ninguna presión al gobierno uruguayo, que tiene que tomar sus propias decisiones. Y tenemos una muy buena relación, también, con la Armada argentina. Yo creo que los argentinos saben, al igual que los uruguayos, que el río de la Plata y el Paraná son un problema y que Uruguay sería una ruta conveniente para la droga y otros tráficos, como el de seres humanos.