Un crimen sacude a la frontera

Sangriento. Taxista uruguayo fue degollado; creen que el móvil fue el robo. Un indagado.

2008-03-29 00:00:00 300x300

RIVERA | F. FERNÁNDEZ CARRANZA

La frontera fue sacudida ayer por el asesinato de un taxista uruguayo. Se cree que el móvil del cruento asesinato fue el robo, pero no se descarta la venganza. Investigadores de Rivera y Livramento trabajan en conjunto y hay un indagado.

Juan Francisco Sanes Silveira (57) no podía saber que aquel iba a ser su último viaje. Era casado y padre de cuatro hijos, el mayor también taxista. Hacía una suplencia en la radio base 22222 que tomó el jueves por la noche.

Sobre las 7 de la mañana fue abordado por uno o dos pasajeros en la esquina de Sarandí y Treinta y Tres Orientales. Aunque esta es la esquina más céntrica de Rivera, "nadie vio nada", como comentó con desazón más tarde el oficial brasileño a cargo de las investigaciones. Media hora más tarde Sanes Silveira, ya herido de muerte y totalmente ensangrentado, golpeó a la puerta de una vivienda para pedir auxilio. Luego cayó sin vida.

Los maleantes fugaron en el coche taxímetro, que abandonaron frente al Cerro del Marco, en territorio brasileño pero muy cerca de la línea divisoria, en pleno centro de la ciudad.

Dado que el crimen fue cometido en la vecina ciudad de Livramento, el grueso de la investigación policial recayó sobre la Delegación de la Policía Civil. De todas formas la Dirección de Investigaciones de Rivera comenzó a actuar de inmediato y sus efectivos fueron los que, a la postre, detuvieron al hasta ahora único sospechoso del caso.

Para la Policía Civil de Livramento la presión es mayor. En 24 horas dos homicidios pusieron en jaque a la fuerza brasileña. En el otro caso investigado, la muerte de un joven, se presume que una deuda por drogas es el móvil principal.

En el caso del taxista uruguayo la hipótesis más firme es la del robo. Sin embargo, no se ha descartado que Sanes Silveira fuera el blanco equivocado de una venganza.

"actuaron con saña". El delegado de la Policía Civil de Livramento, Eduardo Finn, dijo a El País que muy posiblemente los autores del homicidio "deberían haber actuado bajo la influencia de drogas".

"Sólo así se explica la saña con que actuaron", apuntó el comisario Finn.

Los indicios hallados en el taxi permiten concluir a los investigadores brasileños que el crimen fue cometido fuera del coche, debido a las pocas manchas de sangre que se hallaron dentro del vehículo. La víctima fue degollada y presentaba varias heridas cortantes más en el cuerpo. Los investigadores analizan ahora varias huellas dactilares relevadas del interior del vehículo, así como un gorro blanco del que extrajeron algunas muestras de cabello castaño. También analizan impresiones dactilares sobre la billetera del trabajador que los delincuentes arrojaron a algunas cuadras del coche.

Finn explicó que se tomaron "el doble de muestras, para que la Policía uruguaya tenga el mismo material para trabajar". Una investigación "binacional" que de momento está en etapa preliminar.

La posibilidad de que el crimen obedezca a una venganza también es manejada por investigadores uruguayos y brasileños. La razón es que en días pasados algunos taxistas propinaron una golpiza a maleantes que los venían atacando.

Finn se mostró abierto a esta hipótesis: "pueden surgir nuevos elementos y tal vez debamos cambiar el ángulo de la pesquisa".

Mientras los policías brasileños trabajan intensamente en el caso -al menos una decena de personas fue indagada durante la jornada-, desde la vecina Rivera sus colegas uruguayos hicieron lo propio. Fuentes de la Jefatura de Policía riverense indicaron que se había detenido a un individuo, al que constataron varias heridas en el cuerpo. Las declaraciones del joven resultaron contradictorias por lo que se comunicó la novedad al juez, quien ordenó se lo detuviera para profundizar las averiguaciones.

Anoche, fuera de esta detención en Rivera, no se registraban otras en ninguno de los dos lados de la línea divisoria.

Golpeado, maniatado y encerrado en la valija

Otro taxista riverense fue víctima de un violento atraco durante Semana Santa. El taxista Carlos Enrique Rodríguez fue golpeado hasta caer inconsciente y luego encerrado en la valija del coche el 19 de marzo.

El taxista fue abordado por dos individuos en el centro de la ciudad, poco después de la 1 de la madrugada. Los pasajeros le pidieron al chofer que los llevara hasta el empalme de las rutas 5 y 27, en los accesos de la ciudad.

Pero al llegar a ese punto, a golpes de puño lo obligaron a bajar, lo ataron y lo golpearon para encerrarlo en la valija.

Se llevaron unos $ 2.000 y abandonaron el vehículo a unos 15 kilómetros de la ciudad de Rivera.

Apenas enterados del crimen los taxistas de Rivera se movilizaron hacia Livramento para reclamar el esclarecimiento del caso. La caravana de taxis se desplazó por la avenida principal hasta la Plaza Artigas, a pocos metros de la Jefatura de Policía.

Los hijos de Sanes Silveira también se encontraban allí, llorando desconsoladamente. "Como chofer de taxi y madre sé lo que significa esta muerte, acá un barco quedó sin timón, una familia sin su fuente de ingreso", comentó la taxista Blanca de Souza.

"Estamos rifados, no se puede seguir así"

Otro taxista, Leonardo Rebollo, puso el énfasis en la inseguridad que está viviendo su gremio debido a casos recientes (ver nota aparte). "Estamos viviendo momentos muy difíciles, por un lado la falta de seguridad, por otro el precio del gasoil", se quejó Rebollo. Adán Escobar, se acerca y sentencia: "Estamos rifados, así no se puede seguir".

Sanes Silveira, padre de cuatro hijos, fue un verdadero "buscavidas". Vendedor ambulante, comerciante, policía durante la década de 1980, hasta que se instaló en Rivera y comenzó a trabajar como taxista. Su hijo Gerardo Sanes también es taxista en la base 22222.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar