BUENOS AIRES AGENCIAS | Y LA NACIÓN/GDA
Faltan carnes, lácteos y verduras. Las protestas del campo llegaron ayer a su duodécimo día en un ambiente de tensión por el anuncio del sindicato de camioneros, afín al gobierno, de enfrentar a productores que bloquean decenas de rutas.
Desde el fin de semana, los choques entre productores, camioneros y la gendarmería argentina se repiten. Hubo insultos, forcejeos y hasta un herido de arma blanca. Y también hubo detenidos. Los productores siguen firmes contra el gobierno, los camioneros firmes contra los productores, bajo el lema "si no pasamos todos (por las rutas) no pasa nadie", y la Policía lista para actuar "sólo si se impide la libre circulación".
Y mirando desde afuera, están los consumidores, las víctimas finales de este conflicto. Si bien no hay desabastecimientos, hay faltantes puntuales. El último fin de semana, una asociación de consumidores recorrió las góndolas de las principales cadenas de supermercados de Argentina y comprobó la faltante de algunos productos. La carne sobre todo. Pedro Bussetti, presidente de una de estas entidades, dijo que en Coto (una de las cadenas), por ejemplo, "había un cartel pidiendo disculpas a los clientes por los faltantes de distintos cortes de carne vacuna adjudicadas a la situación de conocimiento público".
La situación no era muy distinta en otras firmas, como Carrefour o WalMart, que tenían góndolas vacías o semivacías. En general, dijo Bussetti, faltan los cortes populares, la nalga, cuadril o carne picada.
Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, había anticipado la semana pasada al diario La Nación, que el abastecimiento iba a sentirse en la medida que el conflicto continuara. Según explicó, los viernes ingresa una gran cantidad de productos al mercado de Liniers, que se utiliza para el consumo interno. Pero como las protestas ya tienen 12 días -y se han ido intensificando- las entregas al mercado no se realizan. Y por ende no llegan a los supermercados, las carnicerías, y mucho menos a los consumidores.
Con los lácteos y las verduras la situación no es tan alarmante, pero también se nota en algunas provincias. El caso de Formosa. Mario Paganini, de una distribuidora de lácteos, aseguró que tiene leche en sachet "para un día más" y que la usina a la que compra, en Santa Fe, ya le informó que no enviará cargas en los próximos días por los cortes en las rutas.
En Formosa la mayor parte de las frutas y verduras frescas que se comercializan en los supermercados y pequeños comercios provienen del Sur del país por lo que los cortes de las rutas impacta en el movimiento comercial habitual.
La rebelión agroganadera explotó hace dos semanas, luego de que el gobierno anunciara un aumento de 35% a 44% en el tributo a las ventas externas de soja y porcentajes impositivos móviles según la variación de precios de los granos. Las cuatro mayores entidades del sector decidieron parar "no contra la sociedad, sino para cambiar la política agropecuaria", afirmaron.
parapolicías. Las protestas se extendieron más de la cuenta. No fueron 48 horas, como se anunció al principio, sino que ahora llevan 12 días. Piquetes de agricultores, a veces con centenares de miembros, interceptaban ayer con sus tractores el tránsito en más de 30 puntos de la fértil pampa húmeda, y si bien dejan seguir viaje a la mayoría de los vehículos después de distribuir folletos, impedían el paso de camiones cargados con productos del campo.
Ese filtro provocó incidentes que derivaron en golpes y forcejeos y en varios casos los agricultores llegaron a derramar las cargas de camiones cerealeros.
Los bloqueos de ayer focalizaron la tensión en Ceibas (200 kilómetros al Norte de Buenos Aires) un empalme de rutas del Mercosur donde cientos de camioneros acamparon para "garantizar el paso", según Pablo Moyano, jefe del sindicato del sector e hijo del líder de la oficialista Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano. "Vamos a continuar a los costados de la ruta, de manera pacífica. Queremos que los compañeros circulen libremente por las rutas".
El sábado, el presidente de las Confederaciones Rurales Argentinas, Mario Llambías, denunció ante el Ministerio de Justicia que personas "presuntamente armadas acampan en cercanías del cruce Ceibas para confrontar con los productores agropecuarios". Ese mismo día -según Infobae-, un distribuidor de mercadería fue apuñalado por el hijo de un activo participante en los piquetes.
Ayer hubo incidentes entre huelguistas y camioneros en las provincias de Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán y Chaco, según los medios locales.
En Paraná hubo problemas entre manifestantes y policías. Hubo cuatro heridos. El gobierno negó que se haya ordenado a la Policía reprimir la protesta.
La líder opositora Elisa Carrió, de la Coalición Cívica, que apoya los reclamos agropecuarios, afirmó que los camioneros son "la respuesta parapolicial del gobierno" a la protesta.
negociación. El gobierno ya dijo que no dará marcha atrás en el aumento a los gravámenes a la exportación, destinados a impedir que los productores trasladen, al mercado interno, los muy altos precios que están recibiendo del mercado internacional. Advirtió que sólo habrá diálogo mientras no haya presiones, y que los productores no sufrirán quebranto alguno por las retenciones sino que "ganarán algo menos" después de años de rentabilidad por el alto precio de exportaciones.
Si hay diálogo, la Casa Rosada los beneficiaría con una serie de medidas complementarias para atenuar los costos de insumos y fletes, diferenciados por sectores, por volúmenes de producción y por regiones. Los ruralistas acusan al gobierno de perseguir un propósito fiscal que llevará a la ruina a pequeños y medianos productores.
Claves del conflicto rural
La tensión entre el campo y el gobierno argentino comenzó hace dos semanas por un aumento de 35% a 44% en el tributo a las ventas externas de soja y porcentajes impositivos móviles según la variación de precios de los granos.
Desde 2001 a 2008, el precio de la soja aumentó casi cuatro veces: pasó de U$S 150 por tonelada a U$S 530. Se estima que para este año, la exportación de soja sea de
U$S 24.000 millones y que la recaudación oficial sea de U$S 11.000 millones.
En noviembre de 2007, la retención estatal sobre la exportación del poroto de soja era de 27,5% a 35%. Por las modificaciones en estos porcentajes, los productores están de huelga desde el 13 de marzo pasado.
Por la caída del precio internacional de las materias primas, bajaron las retenciones a la soja, informó el gobierno. La soja tributa 40%, cuatro puntos menos que cuando el gobierno anunció la suba, pero cinco más antes de adoptarse la medida.