WASHINGTON - La Corte Suprema de Estados Unidos comenzó hoy a revisar el derecho de portación y uso de armas en Washington, donde rige una prohibición sobre casi todas las pistolas y restricciones sobre las escopetas para los hogares.
Los nueve jueces de la máxima instancia judicial estadounidense discutirán sobre si el derecho garantizado en la Constitución de "tener y portar armas" es un derecho individual o colectivo, y si la normativa que rige en la capital es "razonable".
"¿Qué tiene de razonable prohibir totalmente la posesión (de armas)?", cuestionó uno de los magistrados, John Roberts, para quien el asunto es comparable a "permitir la prohibición de diarios" pese al derecho constitucional que garantiza la libertad de prensa y de expresión.
El caso reabre el debate sobre la portación de armas luego de casi 70 años en Estados Unidos, un país donde ese derecho tiene un fuerte vínculo con la identidad nacional y que podría pesar en la campaña para la elección presidencial de noviembre.
La ciudad de Washington, una entidad administrativa independiente de cualquier estado, prohibió en 1976 a sus habitantes portar pistolas y sólo permite tener rifles o escopetas en casa a condición de que estén desmontadas o trabadas.
En 2003, Dick Heller demandó a la ciudad por violación de su derecho constitucional de porte de armas. Aunque la denuncia fue rechazada en primera instancia, Heller ganó luego la causa ante una corte de apelaciones federal.
La ciudad presentó entonces una demanda ante la Corte Suprema, insistiendo en la necesidad de reglamentar el acceso a las armas de fuego cortas, usadas en casi dos tercios de los robos y agresiones, y en mas de la mitad de los 15.000 asesinatos anuales en el país, según estadísticas del FBI.
La cuestión tiene que ver con la Segunda Enmienda de la Constitución, que establece que "siendo necesaria una milicia bien organizada para la seguridad de un estado libre, el derecho del pueblo a tener y llevar armas no será transgredido".
Para la ciudad de Washington, el texto crea un derecho colectivo a tener armas en propiedad, en el marco de un servicio de Policía o de guardia. Pero para millones de estadounidenses, y especialmente los miembros de la influyente Asociación Nacional del Rifle (NRA), la enmienda garantiza el derecho de cada ciudadano a llevar y tener armas.
La Corte Suprema nunca se pronunció realmente sobre esta cuestión. En el siglo XIX, determinó que la enmienda se refería a las leyes federales y dejaba a los estados la libertad de reglamentar el porte de armas y en 1939 validó una ley que exige registrar las armas llevadas de un estado a otro.
Al no establecerse el alcance de la enmienda, las jurisdicciones internas se encuentran especialmente divididas, unas a favor del derecho colectivo y otras del derecho individual.
Los jueces iniciaron este martes sus discusiones pero no se prevé que emitan un fallo antes de junio.
AFP