Hay una gran distancia entre lo que en el imaginario de los uruguayos entienden que es la clase media y lo que, en términos estadísticos y de acuerdo a la distribución del ingreso, es el sector medio de la población.
"Lo que creemos nosotros que es clase media corresponde en realidad al 20% de hogares de mayores ingresos o incluso al 10%", explicó el sociólogo Gustavo De Armas a El País.
Las clases sociales no se corresponden a los quintiles o deciles de ingresos que estudia el INE pues involucran otras variables, como el patrimonio, la educación y las redes sociales a las que accede el individuo. El 10% de los hogares de mayores ingresos (aproximadamente unos 100 mil) captan aproximadamente el 32% del ingreso total del país, mientras que el 10% de los hogares de menores ingresos (los 100 mil hogares más pobres) captan el 1,8% del ingreso total del país.
Es decir que los hogares que tienen ingresos superiores a U$S 2.000 forman parte del decil de mayores ingresos de la población, a pesar de que muchos se consideran de clase media, pues las diferencias dentro de este mismo decil son muy grandes.
Los hogares que en términos estadísticos serían la clase media, son hogares que tienen ingresos relativamente bajos, en términos de capacidad de consumo.
"La imagen de la clase media propietaria de una vivienda urbana y de una vivienda en la costa y de un vehículo se corresponde a la clase media del Uruguay de la década del 50`, pero hoy eso es parte del 10% de la población con mayores ingresos", dijo De Armas.
Gonzalo Kmaid, de Cifra, dijo a El País que, según las últimas estadísticas oficiales, si se toma el 20% más pobre de los hogares, el límite superior que los separa del resto de los hogares es de $7.900, mientras que el límite inferior del 20% de los hogares más ricos, es de 29.500 pesos.
La diferencia que separa al quinto de hogares con mayores ingresos del quinto de menores ingresos es de menos de $22.000.