Agrupaciones de travestis y transexuales uruguayos, comenzaron en Montevideo una serie de movilizaciones para agilizar la aprobación de un proyecto de ley que les permita cambiar su identidad de género de hombre a mujer.
Bajo la consigna "Este no es mi nombre", activistas protestan hoy en el Ministerio de Desarrollo Social y la Intendencia de Montevideo, un día después de que manifestaran frente a la sede del Registro Civil, en Uruguay y Río Branco.
La iniciativa tiene por finalidad encontrar una pronta respuesta de las autoridades al proyecto de ley impulsado por la senadora oficialista Margarita Percovich, denominado "Derecho a la identidad de género, cambio de nombre y sexo registral", que habilita modificaciones en la partida de nacimiento, documento de identidad -cédula y pasaporte- y credencial cívica.
María Paz, activista del Colectivo Oveja Negra que trabaja en defensa de la diversidad de género de gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros, dijo a la AFP que la aprobación de la normativa conlleva "una necesidad imperiosa para terminar con discriminaciones y humillaciones sistemáticas".
Aseguró que "muchas chicas en situación de calle evitan ser asistidas en policlínicas aún teniendo enfermedades delicadas por carecer de un documento de mujer, como tampoco es justo compartir con hombres la salas de internación de los hospitales o vernos relegadas a la hora de acceder a las fuentes laborales".
El proyecto a estudio de la Comisión de Población y Desarrollo de la Cámara de Senadores, faculta a los asistentes sociales a comprobar la identidad de género, la cual deberá ser demostrada por un mínimo de dos años, sin necesidad de intervenciones quirúrgicas de cambio de genitales.
Asimismo ampara a los menores de 18 años a tramitar una rectificación provisoria de identidad, que tendrá carácter definitivo con la mayoría de edad.
En materia de avances legislativos y reconocimientos de derechos, Uruguay se convirtió el pasado mes de diciembre en el primer país de América Latina en legalizar la unión civil de parejas heterosexuales y homosexuales que convivan más de cinco años sin interrupciones.
AFP