Hay tres imágenes de Wilson Ferreira Aldunate que permanecen en la memoria colectiva de los uruguayos. La primera es la de su última intervención en el Senado previo a la disolución del Parlamento, donde adelantaba que se iba a convertir en un duro opositor a la dictadura. La segunda es su regreso al país y arresto, y la tercera cuando pronuncia el recordado discurso en la IMM en el que le ofrece gobernabilidad al país.