GAZA AFP Y EFE
La calma que reinaba desde hace una semana en la franja de Gaza se hizo añicos ayer, cuando se reanudaron los disparos de cohetes hacia el territorio israelí en respuesta a la muerte de cinco activistas palestinos en diferentes operaciones militares en Cisjordania.
Al mismo tiempo y en represalia a estos nuevos disparos desde Gaza, el ejército del Estado hebreo bombardeó una zona del Norte de la Franja.
El miércoles, tres activistas del grupo radical Jihad Islámica, entre ellos uno de sus líderes militares, Mohammad Chahada, fallecieron durante una operación de las fuerzas especiales israelíes en Cisjordania.
En el ataque también murió Ahmad Al Balbul, de 48 años, dirigente de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, grupo armado vinculado al partido Fatah, al que pertenece el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.
La respuesta palestina no se hizo esperar. Las brigadas Al Qods (Jerusalén, en árabe), brazo armado de la Jihad Islámica, reivindicaron los lanzamientos durante la noche del miércoles al jueves de una docena de cohetes hacia el sur de Israel, cerca de la ciudad de Sderot, fronteriza con la Franja de Gaza. "Dos de estos cohetes explotaron en Sderot y provocaron daños en un edificio, sin que hubiera que lamentar heridos", confirmó un portavoz del ejército israelí.
Acto seguido, la aviación israelí bombardeó por primera vez desde hace una semana una zona del Norte de la Franja. El ataque no provocó víctimas.
Desde el pasado 8 de marzo, Israel y los palestinos respetaban una tregua tácita que trajo de vuelta una relativa calma en la región después de una grave oleada de violencia en Gaza, que segó la vida de más de 130 personas, y un atentado palestino en Jerusalén, en el que fallecieron ocho personas.
El primer ministro de la Autoridad Palestina, Salam Fayad, tiene previsto reunirse hoy en Jerusalén con el titular israelí de Defensa, Ehud Barak, con la mediación del general estadounidense, William Fraser.
Será el primer encuentro para continuar las negociaciones de paz, después de que el presidente palestino, Mahmud Abbas, suspendiese el proceso en protesta contra la última ofensiva israelí en Gaza.