Unos treinta científicos de todo el mundo trabajan desde el año 2000 con los virus más peligrosos del planeta en un laboratorio concebido como un verdadero búnker en el corazón de Lyon, en Francia.
Fundado en 1999 luego de ser construido en forma de araña en el barrio de Gerland, el laboratorio de máxima seguridad "P4 Inserm/Jean Mérieux", alberga agentes patógenos de clase 4, el nivel más alto de la escala de peligrosidad de los virus.
Su creador, Charles Mérieux, quería que fuera "la Meca de la Ciencia" y como misiones principales tenía "obtener resultados fundamentales de alto nivel y asegurar una misión de salud pública para estar listo para funcionar con vacunas en caso de epidemia", explicó a la AFP Hervé Raoul, el director del laboratorio.
Cada vez son más numerosos los científicos extranjeros, en particular de Japón, China y Nepal, formados en el "P4" de Lyon.
Como plataforma de investigación abierta a la comunidad científica internacional de muy alto nivel, esta estructura, con menos de una decena de equivalentes en el mundo, es un instrumento ultraseguro para el estudio de virus responsables de desastres en África o Asia: Lassa, Ebola, Nipa, Hendra, Marburg.
"El P4 se debe concebir como una instalación nuclear de base, de ahí su organización muy particular", indica Raoul antes de enumerar las muy numerosas medidas de seguridad del laboratorio que acoge a unos treinta científicos.
Blindado, sólo es accesible para un puñado de personas cuidadosamente seleccionadas: "Cualquier persona que entre sin acuerdo del director del laboratorio se expone a seis meses de cárcel y 7.500 euros de multa", advierte un cartel a la entrada. El laboratorio, despresurizado, se filma en forma permanente y está rodeado de cuatro cámaras herméticas equipadas con duchas detergentes.
Todos los residuos son tratados a una temperatura de 128° y "nada, con excepción de los científicos, sale vivo de este laboratorio", precisa su director. Detrás de él, a través de una serie de cristales blindados, cuatro científicos equipados con impresionantes escafandras blancas conectadas a llegadas de aire puro pinchan y observan a pequeños hámsters dormidos.
"La manipulación de los animales es lo más peligroso", asegura Branca Horvat, científica de origen croata, directora de investigación en inmunobiología en el P4 desde hace dos años. "Nuestras escafandras son muy sólidas pero el peligro puede venir de unos agujeritos en los guantes", subraya la científica que no olvida el riesgo de mordisco por parte de macacos, hámsters, ratones o hurones utilizados en Lyon.
Siguiendo con atención los gestos de sus colegas tras el cristal, Christina, joven viróloga alemana de 29 años, recién salida del laboratorio, expresa su satisfacción: "es muy excitante haber sido aceptada como investigadora en el P4. Siempre he querido estudiar los virus con tantas posibilidades para mis experiencias".
"Todos los protocolos de seguridad son pesados y frenan un poco nuestro trabajo", matiza Geraldine Mercier, responsable del animalario, "pero, a pesar de todos los peligros y dificultades, al venir aquí he cumplido mi sueño profesional". (AFP)
Peligrosos virus como el Ebola son estudiados por unos pocos laboratorios científicos en el mundo que deben cumplir las máximas normas de seguridad. Uno de ellos es el "P4 Inserm/Jean Mérieux" en la ciudad francesa de Lyon, en donde trabaja una treintena de especialistas provenientes de distintas partes del mundo, que deben utilizar un traje especial que los cubre de pies a cabeza en su labor diaria. Allí sólo unos pocas personas están autorizadas a ingresar. Quien lo haga sin permiso oficial se expone a seis meses de cárcel y una multa de 7.500 euros. "Nada, con excepción de los científicos, sale vivo de este laboratorio", manifestó Hervé Raoul, el director de esta institución.
Máxima seguridad
El laboratorio francés Jean Mérieux lleva la designación "P4" que significa que está habilitado para el manejo de los virus patógenos de clase 4, que son los que producen un alto nivel de mortalidad en los seres humanos. Además, para los gérmenes que allí se estudian no existe una vacuna o un tratamiento eficiente. Los principales virus de clase 4 son el que producen el Sarampión y los que causan fiebre hemorrágica. Dentro de este grupo se destacan el Ebola, Lassa y Marburg, entre otros. Otro punto en común es que las enfermedades infecciosas que producen son muy contagiosas. Precisamente para prevenir el escape de estos agentes de las instalaciones del laboratorio, allí se trabaja a bajas presiones, los 30 científicos de todo el mundo que componen su staff usan trajes parecidos a los que se utilizan en la industria nuclear, y todo el aire del lugar circula por filtros especiales.