El petróleo vuela y el aumento de combustible ya es inevitable

Escenario. Daniel Martínez reconoció que deberá adecuarse valor interno

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Andrés Gomensoro

La cotización del petróleo sigue sin encontrar su techo y bate sus propios récords día tras día, por lo que el ministro de Industria, Daniel Martínez, reconoció a El País que un aumento de los precios de los combustibles a esta altura es inevitable.

El barril del crudo Brent, el que Ancap toma como referencia actualmente, para entrega en abril, cerró a U$S 104,16 en Londres, U$S 1,78 dólares más que al cierre del viernes. Es un precio récord para el petróleo del Mar del Norte.

En tanto, el crudo de Texas se encareció 2,6% y terminó a U$S 107,90 -también un récord- en Nueva York, después de haber superado poco antes del cierre los U$S 108.

INEVITABLE. El ministro de Industria y ex presidente de Ancap, Daniel Martínez, dijo anoche a El País que se espera que la próxima semana exista ya una propuesta de los servicios técnicos de la petrolera sobre un ajuste en el precio interno de los combustibles.

A su juicio no hay casi margen de esperar y habrá que subir los combustibles, aunque todavía se tiene la esperanza que haya algún factor que aterrice el precio del crudo.

Hasta ahora no ha habido contactos con el Ministerio de Economía para saber si se puede seguir absorbiendo en parte el alza del petróleo.

Martínez dijo desconocer qué hará Economía, aunque consideró que probablemente tenga "otras prioridades".

El año pasado Ancap perdió alrededor de U$S 70 millones por no trasladar a precios el alza del crudo. De esa cifra sólo recuperó entre U$S 3 millones y U$S 4 millones.

Desde noviembre Rentas Generales comenzó a absorber el impacto de la escalada del petróleo sobre las naftas al bajar la tasa del Imesi sobre ese combustible.

Mientras el anterior embarque se hizo a un valor cercano al promedio fijado por Ancap (U$S 93 el barril con un dólar a $ 22), el próximo se hará con un crudo por arriba de los cien dólares.

La casi segura suba de los combustibles impulsará una suba del Índice de Precios al Consumo (IPC), el que además reflejará aumentos de los productos elaborados a partir de los granos cuyas cotizaciones también siguen al alza.

RAZONES. El fuerte deterioro del mercado laboral en EE.UU. en febrero ha agudizado la impresión de que la Reserva Federal (Fed) recortará aún más los tipos de interés, para estimular la economía y el empleo. La Fed ha recortado los tipos de interés en un total de 2,25 puntos porcentuales desde septiembre, hasta dejarlos en el tres por ciento actual.

Los recortes de tasas han ocasionado una fuerte depreciación del dólar frente al euro y otras divisas, al reducir los retornos que consiguen los inversores extranjeros con activos valorados en dólares.

El debilitamiento del billete verde" y las frecuentes caídas en los mercados bursátiles han fomentado también que los inversores orienten fondos hacia materias primas que, como en el caso del petróleo, prevén que sus precios seguirán al alza debido a la fuerte demanda en China y otros países.

Por un euro se pagaban ayer más de 1,53 dólares por tercera jornada consecutiva y la divisa estadounidense se debilitaba frente al yen hasta un cambio inferior a los 102 yenes por dólar. (Ver nota en página 13)

PREVISIONES. El experto de la firma Alaron Trading Phil Flynn señalaba ayer en una nota a inversores que la correlación entre el debilitamiento del dólar y el encarecimiento del crudo está creando una burbuja que en algún momento reventará.

"Es difícil predecir cuándo puede suceder, pero cuando ocurra, la liquidación puede ser enorme", señaló Flynn, quien no descarta que hasta que llegue ese momento el precio del crudo llegue a los 110 dólares por barril.

El tirón de ayer ocurría incluso a pesar del alivio de la tensión suscitada en días recientes entre Colombia y sus vecinos Ecuador y Venezuela, todos ellos productores de petróleo y los dos últimos miembros de la OPEP.

A los operadores también les preocupa una posible falta de suministro. La inquietud sobre el abastecimiento se produce después de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidiera la pasada semana no incrementar sus cuotas oficiales de producción.

Impacto sobre los alimentos

Graeme Wheeler, director gerente del Banco Mundial (BM), alertó ayer de las posibles consecuencias devastadoras de la subida simultánea del petróleo y los precios de los alimentos en el mundo en desarrollo. Wheeler señaló en un foro sobre la volatilidad de los precios del crudo que el encarecimiento de la energía ha aumentado los costes de los fertilizantes y el transporte y alentado la producción de biocombustibles. Mencionó que una cuarta parte de las cosechas de maíz, que representan el 10% de la producción global, se destinó a la producción de biocombustibles el año pasado. "Los mayores precios de la energía, la sequía y el aumento de la demanda han provocado un incremento del 75% en los precios de los alimentos básicos desde el 2005", afirmó Wheeler, quien mencionó que el precio del arroz alcanzó el nivel más alto en 20 años la semana pasada. "Al igual que los más pobres del planeta son los más expuestos a los efectos del cambio climático, también son muy vulnerables a los efectos de los incrementos del combustible", dijo.

Se suman complicaciones para la UTE, generar le costará más

UTE lanzó ayer el llamado a licitación entre privados, para comprar 24 Mw de energía eólica, de biomasa, o de pequeñas centrales hidráulicas. La apertura de ofertas está prevista para el 3 de junio próximo.

Con este llamado, más los 36 Mw que ya adjudicó a generadores particulares de energías renovables, el ente completará 60 Mw.

El llamado se da en momentos en que el costo de generación para UTE puede encarecerse debido a los altos valores del precio del petróleo (ver nota principal).

El viernes UTE tenía prendida la turbina de Maldonado y las unidades generadoras de Rivera (las más caras del parque térmico), debido a que tenía dos unidades de Punta del Tigre en mantenimiento.

Con el parque térmico prendido, el ente gasta unos U$S 2,5 millones diarios. Esa cifra se incrementa si se le suma la turbina de Maldonado y las unidades de Rivera.

Pero el problema para UTE es que sus técnicos previeron un barril de crudo a U$S 80 cuando se hizo el ajuste de tarifas en febrero.

Un invierno seco complicaría la generación hidroeléctrica y aumentaría los costo de generación que previó el ente para todo el año y que alcanzan a U$S 340 millones.

Según estableció el ente en su informe a la Ursea, "de los diversos escenarios utilizados para proyectar el abastecimiento de la demanda, se tomaron un conjunto de hipótesis que pueden considerarse con un sesgo optimista, (...) lo que podría dar lugar a la revisión de las proyecciones y eventualmente a proponer adecuaciones tarifarias adicionales en el curso del presente ejercicio".

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