"Generación 83", ex Asceep con peso en el Gobierno

Conexión. Muchos en cargos clave, se mantienen en red

EDUARDO DELGADO

Son 250 personas, profesionales y de izquierda, con entre 45 y 53 años. Muchos tienen cargos públicos: ministros, subsecretarios y legisladores. Los une la vieja Asceep-FEUU. Son la "Generación 83" e influyen. Algunos los tildan de secta.

Estuvieron en la primera línea estudiantil cuando la creación de Asceep-Feuu, el gremio de estudiantes universitarios, que tuvo su bautismo de fuego en la marcha de 1983. Veinte años más tarde volvieron a reunirse y se comunican frecuentemente a través de correos electrónicos y se reúnen para analizar y discutir sobre diversos temas, intercambiar información y opiniones. La mayoría son de izquierda, pero hay también dirigentes nacionalistas.

En este grupo se encuentran ministros como José Bayardi (Defensa) y Daniel Martínez (Industria), los subsecretarios Mario Bergara (Economía) y Felipe Michelini (Educación y Cultura), así como el prosecretario de la intendencia de Montevideo, Jorge Rodríguez.

Otros integrantes son Gonzalo Altamirano (director nacional de Vivienda), Juan Faroppa (ex subsecretario de Interior), Oscar Destuet (historiador), Gilberto Ríos (médico, ex diputado, subdirector de Salud), Hugo Rodríguez (catedrático de Medicina Legal, integrante del Instituto Técnico Forense), Luis Mardones (director de Cultura del Ministerio de Educación), Gonzalo Mujica (diputado) y Alicia Torres (directora de la Dinama). También los periodistas Marcelo Pereira, Roger Rodríguez y Marcelo Jelen, aunque lo conversado en los encuentros o discutido por correo electrónico no lo pueden utilizar para su trabajo sin la autorización del grupo.

En plena dictadura, estos y otros integraban un grupo de estudiantes universitarios que militaba de manera clandestina y que creó la Asociación Social y Cultural de Estudiantes de Enseñanza Pública, nombre con pretensión de inocuidad para recrear la FEUU de los tiempos democráticos. En setiembre de 1983 realizaron la Semana del Estudiante, que incluyó una marcha estudiantil que fue un punto alto de la movilización antidictatorial de esos años (ver recuadro)

En el 2003, unos 150 ex militantes de Asceep decidieron celebrar las dos décadas de aquellos acontecimientos con la llamada Semana 83. Realizaron encuentros formales e informales, y algunos representantes se reunieron con los entonces ministros del Interior y de Defensa, Guillermo Stirling y Yamandú Fau, a quienes solicitaron la información que los organismos de Inteligencia policial y militar registraron del movimiento estudiantil durante la dictadura.

Los entonces diputados José Bayardi y Felipe Michelini fueron las caras más visibles de "Generación 83", pero con la llegada del Frente Amplio al gobierno otros integrantes también pasaron a desempeñarse en puestos importantes dentro de la administración pública.

En marzo prevén realizar una reunión para hablar sobre educación y luego un encuentro con los ministros que pertenecen al grupo. En setiembre, a dos años de la Semana 83, es muy probable que desarrollen nuevas actividades.

Comunicación. Cada día, al menos un integrante de la red de correo electrónico de "Generación 83" escribe un mensaje sobre algún tema de la realidad nacional, el cual recibe comentarios de parte de otros miembros del grupo.

También se han organizado talleres y charlas sobre diversos temas, como la energía, el medio ambiente, la ley de procedimiento policial y las reformas de la salud y tributaria. La gran mayoría de los integrantes comparten en líneas generales esta reforma, indicó una fuente del grupo.

De estos talleres y charlas, que terminan en una comida donde se sigue dialogando, en general no se llega a conclusiones o posturas en común a plantear como "Generación 83".

Dos de los casos donde sí se logró eso fue en apoyar la campaña a favor de la ley de salud reproductiva a estudio del Parlamento y que el presidente Tabaré Vázquez anunció reiteradamente que vetará de ser aprobada en lo que refiere a la legalización del aborto. También respaldan el Plan Ceibal, para el que incluso colaboraron miembros del grupo.

"En las charlas hay expositores, moderadores y se hacen sin periodistas", informó un integrante del grupo.

En los encuentros y en los foros virtuales, muchas veces se dan "discusiones y críticas fuertes" que a veces recaen en políticas e integrantes del gobierno, "pero no se rompe nada a partir de eso", dijo un miembro de "Generación 83" que prefirió no ser identificado.

"La relación que tenemos a partir de los años de militancia contra la dictadura hace que nos podamos decir cosas muy fuertes sin perder la amistad, aunque estuvimos y estamos en diferente sectores. Nosotros le podemos decir cosas a los ministros del gobierno por ejemplo, con palabras y un tono que posiblemente muchos otros no, y es porque nuestra relación parte de valores y afectos en común que no se pierden por tener discrepancias", agregó.

Secta. Las reuniones y contactos de "Generación 83" también generan recelo, críticas y dudas entre gente que no participa del grupo. "Son como una secta en algunas cosas, muy cerrados y siempre están buscando la razón por la que alguien dice o hace algo", dijo una persona que integra una Organización no Gubernamental.

"Tienen ese complejo de buena parte de la izquierda uruguaya, que ve en todo una conspiración, en general de la derecha, incluso cuando se critica al gobierno por asuntos que son banderas de la propia izquierda", añadió.

Los legisladores blancos Pablo Iturralde, Javier García y Jorge Gandini fueron parte de la misma generación de estudiantes, pero sólo Iturralde (quien fue vicepresidente de Asceep) forma parte de este grupo. "Queda alguna gente de la CGU, tenemos muy buena relación. Nos encontramos y muchos líos políticos se arreglan en conversaciones reservadas", contó Iturralde a El País.

"Es un grupo fermental y muy abierto"

El Ministro de Industria, Energía y Minería, Daniel Martínez, no tiene problemas de hablar sobre la Generación 83. "Yo me recibí en el 82, con 24 años. Era el coordinador de centro de estudiantes clandestino de la facultad de Ingeniería, que aportó mucha gente a Asceep- FEUU", evocó a El País. "Toda esa gente me tenía como un referente en Ingeniería durante la clandestinidad y si bien pasé al movimiento sindical para esa generación seguí perteneciendo a ella y yo también me siento parte", reconoce. En 1979 comenzó a trabajar en Ancap y al año siguiente a formar el sindicato clandestino en el ente y a militar en el Partido Socialista.

"Con la generación 83 hemos hecho comidas de más de 60 personas y en la red somos más de 200", cuenta. "Se viene dando un reencuentro lógico. Mucha gente de lo que era Asceep-FEUU ha tenido éxito en la actividad privada y mantiene su utopía. Hay códigos y valores comunes", describe.

Más allá de los encuentros gastronómicos "es en la red donde se dan verdaderos debates políticos", relata. "Lamentablemente yo no tengo tiempo de intervenir", agrega. "Tenemos un vínculo sentimental afectivo con muchísimos de los compañeros y compañeras. Han habido propuestas. Hay un intercambio muy rico, dinámico y de respeto. A veces hay agarradas brutales también. Es muy fermental".

Martínez asegura que el grupo "es muy abierto". "Cualquier compañero que haya estado a cualquier nivel lo puede integrar y quien quiera se puede inscribir. No hay demasiadas reglas ni códigos, encontrás gente de todo pelo, color y profesión. Mayoritariamente profesionales y de izquierda".

Homenaje a Seregni

El 19 de marzo del año 2004, la Generación 83 organizó un acto de homenaje al general Líber Seregni, a veinte años de su liberación por parte de la dictadura. Ese fue el último discurso público del ex presidente del Frente Amplio. Fue el hecho público más destacado que organizó el grupo.

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