MADRID | AGENCIAS Y SERVICIOS
Un ex concejal socialista vasco fue asesinado ayer de cinco balazos por un terrorista de la organización separatista ETA, y puso sangriento final a la campaña electoral española, previsto para anoche.
El presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, fue informado del episodio poco después de terminar un mitin en Málaga. Su semblante, hasta entonces sonriente, se tornó sombrío. De inmediato, se comunicó con su principal adversario para los comicios de mañana, Mariano Rajoy, candidato y líder del Partido Popular, y acordaron adelantar el fin de la campaña, que estaba previsto para la medianoche. Ambos candidatos viajaron en la tarde al País Vasco, para solidarizarse con los familiares de la víctima.
Se trata de Isaías Carrasco, de 42 años, que ayer al mediodía salió de su casa en Mondragón- Arrasate, en el País Vasco, acompañado de su esposa y una de sus tres hijos, subió a su coche, y fue sorprendido por un desconocido que le disparó cinco veces. Uno de los disparos impactó en su cabeza, otro en el cuello, dos en el abdomen y un quinto en el brazo.
Las dos mujeres lloraban a su lado, y repetían una y otra vez su nombre, como para traerlo de la muerte. Murió.
Fueron dos los terroristas que actuaron: el que efectuó los disparos, y el activista que esperaba en un coche, un Seat gris, para huir.
Condena. Partidos políticos, sindicatos y empresarios españoles condenaron por unanimidad el atentado, atribuido a la banda terrorista vasca por el propio gobierno, e hicieron un llamamiento para responder a este crimen "con serenidad y firmeza". La declaración recoge "la más rotunda condena a este nuevo atentado criminal de ETA" y añade que "todos asumimos esta nueva víctima del terrorismo como propia".
En rueda de prensa, el representante del PP, Ignacio Astarloa, quien suscribió el contenido de la declaración, precisó que su grupo propuso dos añadidos que finalmente no se recogieron en el texto: compromiso para que nunca más se negocie con la organización terrorista, y que se revoque la resolución parlamentaria de 2005 que autorizó al presidente del gobierno, Rodríguez Zapatero, a intentar una salida dialogada si ETA dejaba las armas.
El gobierno español había decretado la alerta máxima antiterrorista durante la campaña electoral ante el temor de atentados, especialmente de la organización separatista vasca. "ETA va a intentar matar de nuevo" antes de las elecciones, avisó el Ministerio de Interior, hace unos días. Y lo hizo.
En esta última semana, ETA llamó a boicotear las elecciones legislativas para protestar contra la "opresión" del Estado español y la suspensión, por parte de la Justicia, de dos partidos independentistas por su relación con la prohibida formación Batasuna.
ETA no asesinaba a tiros a un edil socialista desde el 23 de marzo de 2002, cuando un terrorista tiroteó por la espalda a Juan Priede en Orio. Priede había bajado a tomar un café a un bar después de comer en su domicilio. No avisó a su escolta. Y fue su sentencia de muerte.
En el caso de ayer, Isaías Carrasco no tenía un servicio de escolta personalizado. No había salido reelegido en las últimas elecciones municipales. Y como viene siendo habitual, salvo que exista un riesgo evidente, los responsables de Interior decidieron retirarle la escolta.
Salvo el asesinato en diciembre de dos guardias civiles en Capbreton -un modus operandi diferente- , la última vez que actuó un pistolero de ETA fue el 8 de febrero de 2003, contra el jefe de la Policía Municipal de Andoain y fundador del movimiento ¡Basta Ya!, Joseba Pagazaurtundua.
La violencia volvió a conmover una campaña electoral en España. El 11 de marzo de 2004, 10 bombas estallaron en cuatro trenes que iban a la estación madrileña de Atocha, en el peor atentado de la historia en España, tres días antes de las anteriores elecciones. El presidente era José María Aznar (PP), que culpó a ETA del atentado. Esa vez se equivocó y por esa acusación fallida, el PP perdió.
Solidaridad unánime
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el Alto Representante de la UE para Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, enviaron su más sentido pésame a la familia de la víctima y mostró su solidaridad con España.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, condenó el "odioso" asesinato del ex concejal y afirmó que su país continuará su "cooperación total" con España en la lucha contra el terrorismo, en una carta dirigida al Rey Juan Carlos.
El líder del Partido Demócrata italiano, Walter Veltroni, advirtió de que "es necesario tener la guardia alta contra el terrorismo".
En un comunicado, la Cancillería uruguaya expresó "su más enérgico repudio" frente al "criminal atentado", agregando que el gobierno de Uruguay "desea manifestar su claro repudio a la violencia terrorista a cargo de ETA", además de solidarizarse con los familiares de las víctimas.
La Cámara de Representantes del Parlamento uruguayo condenó el asesinato del ex concejal y expresó su "más plena solidaridad" con España. En una carta, el presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara , Jaime Trobo, condenó "este acto terrorista, cínicamente ejecutado en instancias claves de un proceso electoral".
Los atletas españoles que participaron ayer en Valencia en la primera jornada del Mundial de atletismo en pista cubierta lucían crespones negros en señal de luto.