AGENCIAS Y EL TIEMPO/GDA
Ecuador rompió relaciones con Colombia. Bogotá acusó a Quito y Caracas de tener alianzas con las FARC. Todo ello en un clima diplomático muy tenso. Y con miles de soldados movilizándose hacia la frontera de ambos con Colombia.
"El Gobierno de Ecuador ha decidido romper relaciones diplomáticas con el Gobierno de Colombia a partir de esta fecha", dice la nota enviada ayer por la canciller ecuatoriana, María Isabel Salvador, a su par colombiano, Fernando Araújo.
Salvador justifica la medida en la "sucesión de hechos e inamistosas imputaciones" surgidas tras el operativo colombiano en Ecuador, que acabó este sábado con la muerte de Raúl Reyes, el segundo al mando de la guerrilla colombiana.
Casi al mismo tiempo, el presidente venezolano, Hugo Chávez, expulsó ayer de Caracas al embajador de Colombia en su país.
Pero a toda esta situación -que ha provocado una mediación regional encabezada por Brasil para evitar males mayores- se sumó la acusación de Bogotá al presidente venezolano Chávez por una presunta alianza con la guerrilla. El jefe de la policía colombiana, Óscar Naranjo, presentó en una conferencia de prensa distintos documentos (hallados en la computadora personal de Reyes) que probarían el vínculo. Entre ellos se incluye una carta de en la que destaca el agradecimiento de Chávez por la ayuda recibida por las FARC cuando estaba en prisión, en 1992, tras fracasar en su intento de golpe de Estado, por unos US$ 50.000.
Chávez había calificado de "buen revolucionario" al fallecido Reyes este domingo.
Naranjo también reveló una misiva escrita en febrero por Iván Márquez, otro dirigente de las FARC, en la que menciona el "financiamiento de Venezuela a las FARC por U$S 300 millones".
Pocas horas antes, el gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, había acusado también a Ecuador de tener una "convivencia, una especie de asociación" con las FARC. En concreto, sostenía que Reyes se había entrevistado con el ministro de Seguridad ecuatoriano, Gustavo Larrea. Éste terminó reconociendo que existieron tales encuentros.
Las denuncias a ambos países serán presentadas hoy por Bogotá ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y la ONU (Ver nota al costado).
Tanto Caracas como Quito negaron los cargos enfáticamente, calificándolos de "mentiras" y "patrañas". El canciller venezolano, Nicolás Maduro, dijo que esa computadora "se está convirtiendo en una fábrica de mentiras".
Crisis. El sábado, el "número dos" de las FARC y otros 16 guerrilleros fueron acribillados por militares colombianos que penetraron en la selva ecuatoriana -unos 10 kilómetros según el presidente ecuatoriano, Rafael Correa; 1.800 metros según Uribe- donde se refugiaban Reyes y sus tropas. Uribe, que se hizo cargo de las consecuencias del operativo, había justificado la invasión porque las tropas estaban en una "persecución en caliente" con las FARC.
Así se lo comunicó a Correa, quien horas después y tras recibir el informe del Ejército consideró que la misión colombiana fue un "ultraje" a la soberanía de su país. Ante ello, Correa ordenó el retiro de su embajador en Colombia, la expulsión del representante colombiano en Quito, así como el despliegue militar en la frontera con Colombia, zona en la que Ecuador tiene 11.000 soldados. Esta escalada en la crisis bilateral se convirtió en la mayor tensión internacional que afecta a Ecuador desde el conflicto territorial con Perú en 1995.
Sin embargo, el ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, dijo ayer que "no ve la necesidad" de efectuar movimientos militares en ambas fronteras.
Ése no es el caso de Venezuela. El presidente, Hugo Chávez, ordenó el domingo el envío de diez batallones de tanques hacia la frontera con Colombia y despliegue aéreo militar.
Además de expulsar al representante colombiano en Caracas, Chávez tampoco descartó una "guerra" si tropas colombianas ingresan a su país.
En su programa "Aló presidente", del pasado domingo, Chávez lanzó una andanada de insultos a Uribe: "lacayo, mentiroso, oligarca, subimperialista, mafioso, criminal, paramilitar, dirigente de un narcogobierno, subordinado de Bush". La relación con Uribe que venía seriamente deteriorada desde noviembre pasado cuando la mediación de Chávez, ante la guerrilla colombiana fuera interrumpida por Uribe-, se desvirtuó aún más luego del violento operativo del sábado en la selva ecuatoriana.
MEDIACIÓN. Ante el temor de que esta crisis derive en un conflicto mayor, como la guerra, ya se iniciaron gestiones, lideradas por Brasil, para resolver la crisis. "Vamos a movilizar toda la fuerza de la diplomacia brasileña y de otras capitales sudamericanas para reducir al máximo la tensión y encontrar una solución", anunció Marco Aurelio García, el principal asesor del presidente Luiz Inacio Lula da Silva.
Lula se contactó ayer con sus pares argentina, Cristina Kirchner, y chilena, Michelle Bachelet, por este tema.
De todas formas, el presidente Correa ya adelantó que la solución de la crisis con Colombia requerirá algo más que el pedido de una disculpa pública de Uribe.
Una mala noticia, dijo París
La muerte de Raúl Reyes "no es una buena noticia", sostuvo el canciller francés, Bernard Kouchner, para quien desde ahora "habrá que redoblar todos los esfuerzos" por la liberación de los rehenes, como la franco-colombiana, Ingrid Betancourt. "No es una buena noticia que el hombre con el que hablábamos y teníamos contactos, haya sido matado", dijo Kouchner. Esta muerte abre interrogantes sobre la situación de los 39 rehenes "canjeables" -según la guerrilla- pese a un comunicado en el que afirman que el acuerdo humanitario no debe verse afectado. afp y efe