Un matrimonio hizo un zoológico en una cantera abandonada

Rivera. Gasta $15.000 por mes en alimentos

RIVERA FREDDY FERNÁNDEZ

Una cantera abandonada que se había convertido en un basurero fue transformada radicalmente por un matrimonio riverense. Poco a poco fueron transformando este lugar en un zoológico privado.

Desde el año 2000, Neber Lisboa y Raquel Martínez, por solidaridad con los animales, vienen apostando a un pasatiempo que les insume alrededor de $ 15.000 por mes en alimentación para las distintas especies que albergan y protegen.

La construcción del hábitat para los animales ha representado "unas 60 cargas de tierra; también construimos un tajamar y ahora estamos haciendo otro", dijeron los dueños del zoológico privado.

Los propietarios de "Mi Zoo" no saben cuánto han invertido a la fecha en la construcción de jaulas y de otros espacios para que los animales puedan vivir y reproducirse.

Después de siete años de "remar solos", ahora los propietarios aspiran contar "con el apoyo de personas e instituciones que nos permitan seguir construyendo el hábitat de los animales, asegurando de esa manera el crecimiento de esta empresa sin fines de lucro en la que estamos involucrados", dijeron a El País Neber y Raquel.

A la entrada de la ciudad, al fondo de la Escuela Agraria, en un entorno majestuoso, desde donde se pueden observar las luces de la ciudad, está este mini zoológico que el año pasado fue habilitado por el Ministerio de Ganadería. Desde que lograron ese aval del Estado, reciben delegaciones de escuelas y otros centros educativos.

El zoológico más cercano a "Mi Zoo" está a 100 kilómetros, en la vecina ciudad de Tacuarembó. En territorio brasileño, la reserva de fauna más cercana para los riverenses se encuentra a 200 kilómetros.

En virtud de que se trata de "una distracción demasiado cara" la pareja de riverenses decidió conformar una sociedad civil, sin fines de lucro, que les permite celebrar acuerdos o convenios con instituciones públicas y privadas.

Monos y aves. Entre los animales que integran la reserva "hay un loro que los funcionarios del Ministerio de Ganadería no supieron identificar a qué especie pertenece", contó Raquel.

Hay un mono que fue traído por cazadores cuando era muy pequeño. También tienen cinco monos de dos especies: capuchino y aullador. Estos animales comen diariamente, entre todos, tres kilos de bananas, un kilo de manzanas y toman dos litros de leche.

A ellos se suman una pareja de carpinchos, que debido a la falta de pastura se alimentan sólo con ración y maíz.

También conforman la reserva un casal de mapaches y un casal de coatíes.

El zoológico también tiene un guazuvirá, un chajá, patos siriri, un pavo real, distintas variedades de gansos, una nutria mutación, dos ovejas "raras", según sus dueños, y un pony.

La alimentación y el cuidado de "esta tropa" corre por cuenta de un jubilado bancario, quien además dedica parte de su tiempo a construir "las jaulas y otros elementos que permitan atender mejor a los animales". El 2 de noviembre de 2007 se conformó oficialmente "Mi Zoo", sociedad civil sin fines de lucro, presidida por Greta Raquel Martínez.

La sede de este petit zoológico está ubicada en Chacras número 2663 entre María Luisa Larena y Tres Árboles.

La institución civil recientemente conformada pretende criar animales de distintas especies de la fauna autóctona, con fines educativos.

"Un trabajo cultural y social enfatizando como primer plano la enseñanza del cuidado de animales a los niños y jóvenes de distintos centros de estudio del departamento", establece el estatuto de la sociedad civil. "Mi Zoo" también quiere proporcionar, estimular y difundir políticas educativas inherentes a la preservación del medio ambiente, "generando iniciativa en los jóvenes a evitar todo tipo de agresión depredadora".

Más allá de las normas y los objetivos de esta sociedad civil, está la relación "afectiva" que existe entre los dueños del zoológico y los animales.

Rescatados. Muchas de las especies que están en "Mi Zoo" fueron recolectadas de la calle.

La mona capuchina "Ponky", que tiene 40 años, estaba en la virgencita, atada con una cadena en una casa de familia y luego fue trasladada al zoológico. Similar es la historia del mono "Jacinto", que tiene cuatro años, llegó a "Mi Zoo" después de que se criara "suelto en el centro hasta que se convirtió en un problema para sus dueños y los vecinos", señaló Raquel, al hablar de sus "hijos".

El guacamayo, que habla, le dice "mamá" a Raquel para llamarla. Después de insistir varias veces en el llamado, si su dueña hace oídos sordos, cuando ya está enojado, cambia la palabra "mamá" por el vocablo "vieja".

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Contacto. Teléfono: (062) 32959, por el celular 099 10 33 33. Y por el mail: raquellis@hotmail.com

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