XIMENA AGUIAR
Prostitución, monumentos patrimoniales, familias que dejan tirada su basura, deportistas entrenando, perros sueltos, turistas... Todos se encuentran en los parques públicos, y desde hace dos meses los cuidaparques están ahí para regularlo.
A fines de diciembre, tres cooperativas comenzaron a ocuparse del servicio de cuidaparques -en los parques Batlle, Rodó y Vaz Ferreira- para la Intendencia de Montevideo.
Tras dos meses de servicio, parecen haber controlado el vandalismo con mayor éxito que el control del uso que los montevideanos dan a sus parques. Un sábado de tarde, en el Parque Batlle, unas niñas se suben al monumento La Carreta para que les saquen fotos, y varios perros corren por el pasto, atados, sin atar, o arrastrando la correa. Los cuidaparques están en algún otro lado, caminando los tres juntos con sus uniformes beige.
Pese a que no se ha realizado todavía una evaluación formal, las primeras sensaciones son positivas, dijo Daniel Espósito, director de la división Espacios Públicos de la Intendencia de Montevideo. "No he tenido noticias de hurto, nos robaban cables, plaquetas. Fue un corte radical. En el parque Batlle había tres hurtos por mes. En este mes y medio no ha habido. Y en el Parque Rodó, tampoco".
La prevención del vandalismo fue la principal razón por la que se creó la figura del cuidador de parques.
La división Espacios Públicos firmó convenios para restaurar los monumentos a Rodó y La Carreta, y abrió licitaciones por U$S 1.050.000 para mejorar la infraestructura en los parques Batlle, Rodó y Prado, y para restaurar 20 fuentes (7 en el Parque Rodó, 13 en el resto de Montevideo) con un costo de U$S 1.500.000, lo que incluye alarmas antivándalos.
"Si íbamos a hacer una inversión tan fuerte, no podíamos dejar los parques como estaban. El problema de la vigilancia, de tener una presencia institucional, era fundamental. Era necesario incorporar al cuidaparque", afirmó Espósito.
En este aspecto hay una buena señal, aunque falta mucho por hacer, dijo Espósito. El Parque Batlle es el que más dificultades ha generado, por lo que se está pensando que habría que reforzar con más gente, afirmó el director.
Cooperativa. "Antes que nada esto es un proyecto. Te lo voy a decir más crudamente. Que los trabajadores se independicen y ellos mismos sean los dueños de su destino", sostuvo Carlos Camaño, coordinador de los cuidaparques del Parque Rodó. Camaño se refiere al espíritu cooperativista que une a los integrantes del equipo.
Los trabajadores provienen de ONG o cooperativas de producción que trabajaban con la IMM, de Fucvam y de la Federación de Cooperativas de Producción del Uruguay (FCPU). Formaron las cooperativas "Servicios Urbanos" (parques Rodó y Vaz Ferreira) y "Solidaridad" (Batlle), que establecieron el convenio con la Intendencia.
La división Espacios Púbicos había tenido una experiencia formando cooperativas para tareas en el arbolado público.
La idea era diversificar las posibilidades más allá de las tres empresas privadas que ofrecen estos servicios, contó Espósito. La iniciativa se evaluó positivamente, y se decidió extenderla al crear la figura del cuidaparque.
Camaño trabajaba antes en otra cooperativa para la Intendencia, cortando las raíces de los árboles que levantan las veredas. Sus compañeras Laura Gómez y Fernanda Píriz fueron presentadas como candidatas al trabajo por sus cooperativas de Fucvam. Antes estaban desempleadas; Gómez viene del "sindicato de la aguja" y Píriz había trabajado en una fábrica y cuidaba niños. El cuidaparque Jhonny Pilar fue presentado por la cooperativa en la que trabajaba antes, recogiendo basura en asentamientos.
El primer curso de formación que realizarán será sobre cooperativismo, dado por la FCPU por convenio con la Intendencia. Más adelante está previsto que realicen también cursos sobre arbolado, y sobre la historia y monumentos de cada parque, que todavía no manejan pero sobre la cual ya reciben preguntas.
Reparto. La intervención de los cuidaparques defendiendo un uso correcto de los espacios públicos hizo que empezaran a surgir otros temas a tratar, que demandan a su vez nuevas soluciones.
Una de ellas fue el desgaste que hacían los clubes de fútbol entrenando en el Parque Batlle. En este sentido se habló con los clubes, y se está coordinando con la división Deportes la demarcación de zonas para la práctica de deportes. Otro fue la limitación a los paseadores de perros que los soltaban en el Parque Rodó. Éstos se reunieron a su vez con la Intendencia demandando que se les otorgara un lugar donde soltarlos.
Otras situaciones recién se están empezando a conocer y a partir de ahí se pensará cómo intervenir, como sobre la prostitución nocturna en el Parque Batlle, comentó Espósito.
Después de terminar el turno de 8 horas, por el que cobran un sueldo de $ 6.000 por mes, los cuidaparques deben dejar por escrito un parte con lo realizado. En el cuaderno del Parque Rodó figuran, después de un relevo inicial sobre el estado del parque, principalmente llamados de atención a dueños de perros. Otras anotaciones simplemente se resumen con un "sin novedad".
Funciones del cuidaparque municipal
Según el protocolo de actuación de la Intendencia de Montevideo (IMM) es responsabilidad del cuidaparques: Cuidar y vigilar el área, adoptando las acciones que entienda necesarias para guardar la tranquilidad y seguridad del visitante.
Prevenir el robo o destrozo de los bienes tutelados por la IMM, el encendido de fuego, que se trepe a monumentos y árboles, la práctica de fútbol o la circulación de bicicleta en lugares no permitido, el uso indebido de papeleras, la generación de basurales.
Prohibir la formación de asentamientos.
Controlar la circulación de personas, vehículos u otros elementos que puedan afectar el ecosistema del parque, así como las actividades autorizadas por la IMM.
Colaborar con las actividades promovidas por la comisión de vecinos del parque.
Requerir a quienes tengan animales la utilización de correa para sujetarlos, informarles que tienen que hacerse cargo de la limpieza de los excrementos de sus mascotas.
Patrullar el área asignada durante toda su jornada.
Orientar al usuario del parque acerca de cuál es el mejor sitio para descansar o realizar actividades.
Distribuir material en relación a su tarea y al parque.
Asistir a cursos o programas relacionados con su tarea.
De asados, decretos y folletos
1.Parque Rodó - Carlos Camaño, coordinador de cuidaparques.
"Había indigentes en la fuente de Venus, pedían o robaban y después se comían allí un asadito. Llamamos a Inspección General y los sacaron. Hay una mujer que se la saca y vuelve, tiene problemas psiquiátricos; lo estamos dejando para resolver más adelante".
"Acá venía gente de noche a pescar clandestinamente, los sacamos y recibimos algunas amenazas".
"Había muchos paseadores de perros y esto era prácticamente de ellos, si soltás 20 perros en un área nadie más puede usarla. Fue muy difícil, porque algunos creían que era normal".
"Tenemos que poner un cartel de que no se puede lavar ropa en la fuente. Yo no soy partidario de prohibir, pero por lo menos poner que no se permite."
2.Parque Batlle - Jorge Nockosce, coordinador de cuidaparques.
"Cuando tomamos el parque había gente viviendo, hoy no hay asentamientos".
"Nuestro trabajo es educacional, así que la gente al principio se puede sentir molesta cuando le decís que tiene que pasear su perrito con correa y levantar el excremento, pero a medida que pasa el tiempo va aceptándolo. El decreto es de 2004 y nunca se aplicó".
"En las áreas verdes no se puede jugar al fútbol, sí en las canchitas, hay que indicarle al usuario dónde se puede".
"Ahora el parque es más seguro, los descuidistas o los ladrones ya saben que hay vigilancia, y no les sirve".
"Cuando se restauren los monumentos tendremos más trabajo".
3.Parque Vaz Ferreira - Marcelo Medeiros, coordinador de cuidaparques.
"Nos hemos encontrado con lo cotidiano, desde solucionar focos de fuego, hasta prevenir basurales o asentamientos".
"El principal problema acá era el corte de leña, que ha bajado bastante".
"La gente nos pide información sobre el Memorial de los Desaparecidos. Por ahora no tenemos folletería".
"Hicimos un relevamieto de la situación del parque y de las demandas de los vecinos, la gente quiere mejorar principalmente el alumbrado y el mantenimiento. Esta política acerca al trabajador, al vecino y a la Intendencia".
La cifra
6.000 Pesos es el sueldo mensual que reciben los cuidaparques por el ejercicio de su función, seis días por semana, 8 horas.