RAÚL TAVANI
- ¿Perdieron dinero con la intervención en la ronda preliminar de la Libertadores?
- No gastamos a cuenta de lo que podamos recibir, si hiciéramos eso no seriamos buenos administradores. Evidentemente, si clasificábamos ahora tendríamos una situación más cómoda. Se recibieron de la Confederación, por el partido jugado de local, U$S 180.000, pero el viaje a Cusco tuvo un costo aproximado de U$S 40.000, donde se incluye todo y no solamente pasajes. Además, en el partido jugado en el Estadio Centenario perdimos aproximadamente $ 100.000, a lo que se le debe agregar el porcentaje que se lleva la Confederación. Por lo tanto, algo nos quedó.
- ¿Sirve jugar la Copa Libertadores?
- Por supuesto que sirve jugar la Copa. El tema se debe dividir en lo deportivo y económico. Futbolísticamente es la única oportunidad que se tiene de jugar en el ámbito internacional. Mientras que en lo económico también sirve. Nosotros no hicimos un equipo solamente para jugar un partido del repechaje de la Copa, sino que ese compromiso se incluyó en los seis meses de competencia local que debemos afrontar con la disputa del Torneo Clausura.
- ¿La billetera de Walter Devoto mantiene a Wanderers?
- Walter Devoto le aportó dinero al club y luego donó esa deuda que la institución mantenía con él y estoy hablando de dos millones de dólares. Pero, además, siempre está cerca de nosotros y no necesariamente con su billetera, sino que nos brinda otro tipo de respaldo por su gran experiencia en el fútbol. Entonces, Walter (Devoto) nos dejó el club sin deudas y hoy estamos viviendo con la venta de jugadores. El presupuesto mensual es de U$S 60.000, se reciben U$S 10.000 por la televisión y en los partidos cuando ingresa algo por recaudación son aproximadamente $ 5.000, ya que en la mayoría de los encuentros tenemos pérdidas y en muy pocos recuperamos el dinero de gastos de la organización del espectáculo. Ojo, y estoy hablando de uno de los clubes que lleva buena cantidad de gente.
- Deportivamente, ¿qué se cataloga en Wanderers como fracaso?
- Si no entramos en la Liguilla será un fracaso, ya que apostamos a clasificar para la misma para luego bregar por un ingreso en la competencia internacional.
- ¿Wanderers prefiere que la Liguilla se juegue en diciembre o en enero?
- Sin duda en diciembre, pero con el criterio restrictivo de la Mutual de Jugadores, seguramente se opondrán. Nosotros en su momento solicitamos un permiso especial para entrenar unos días antes, ya que teníamos que competir en la ronda preliminar de la Libertadores y nos dijeron que no. Entonces, esas actitudes hacen inviable el fútbol uruguayo por sus actores.
- ¿Se puede hablar de Ejecutivos de la AUF monolíticos?
- Yo nunca conocí un Ejecutivo monolítico. Es imposible por su propia conformación, ya que el presidente elige a sus compañeros de acuerdo a cuotas y por consecuencia, siempre hay un neutral de Nacional y otro de Peñarol. La AUF es un choque permanente de intereses.
- ¿Qué es lo más importante en el fútbol? ¿El jugador?
- Lo principal en el fútbol son los clubes, ya que sin ellos no existirían los jugadores profesionales. Los muchachos ingresan a una institución a los 15 años y es ahí donde se forman como deportistas y como individuos útiles para la sociedad. Entonces, cuando llegan a los 18 años son profesionales que fueron formados por los clubes. Si no existieran los clubes existirían muchachos que solamente juegan a la pelota.
- ¿La selección es una esperanza para el fútbol uruguayo?
- Por ahora no, ya que las convocatorias son muy especiales. Dependemos de jugadores que militan en clubes del exterior, algunos de ellos juegan, otros son suplentes y están aquellos que ni siquiera están en el banco. Entonces, mientras sea ese el espíritu de las convocatorias, por más comisiones o gerencias que existan en la AUF, el trabajo de coordinación se perderá. No podemos hacer una selección con jugadores que hace años que consiguieron sus laureles. Por ejemplo, convocan a un arquero que no es titular en el Murcia de España y tampoco jugaba en la Juventus. Prefiero a los sin nombre del fútbol local acompañados por algunos de los que militan en clubes de Europa. Pero ojo, que traigan a los que están en su mejor nivel en el momento de ser convocados. Está en la tapa del libro que para tener buen nivel, tienen que estar jugando.
- El derecho de huelga de los entrenadores, árbitros y jugadores, ¿manda en el fútbol?
- En el fútbol, los únicos honorarios somos los dirigentes, pero llega un momento que uno se cansa de las críticas; nos dicen incapaces, corruptos y mil cosas más. Es increíble que presionen al fútbol diciendo, "si no nos dan tal cosa vamos a la huelga". Entonces, llegará un día que los dirigentes les dejaremos la AUF vacía y diremos, "ustedes se lo buscaron. Ahora quienes vamos a la huelga somos los dirigentes". Por lo tanto, si nosotros paramos el fútbol, veremos qué hacen las gremiales que especulan con las amenazas. Veremos qué hacen los entrenadores, árbitros y jugadores, ya que ellos no son honorarios como nosotros.
"Designar al presidente del Colegio es un lío"
- ¿Prefiere cambios en la estructura del Colegio de Árbitros?
- Es un tema que tiene varias lecturas e incluso será muy difícil alcanzar un acuerdo. Yo prefiero un Colegio de Árbitros con mayoría de miembros políticos. Y si no lo quieren así, bueno, al menos que se cuente con el mismo número de integrantes políticos y técnicos.
- Los clubes tampoco se ponen de acuerdo en la designación del presidente y ese es un cargo político.
- Sí, la designación del presidente es todo un problema porque politizamos el tema. Entonces, si los clubes armamos un gran lío para designar un presidente, nos queda poco margen para pelear por un cambio de estructura, que creo, muchos prefieren esa modificación.
"No miden el trabajo social de los clubes"
- ¿El trabajo social de los clubes es correspondido por los gobernantes?
- No se mide trabajo social de los clubes. En Wanderers tenemos 120 jugadores en etapa formativa. Esos muchachos están atendidos sanitariamente, disciplinariamente, cuentan con una formación física importante; además, aprenden a convivir en grupo y, por consecuencia, los alejamos de los vicios comunes de la calle. Por lo tanto, si a este número de juveniles que atendemos en Wanderers se le multiplica por los que tienen los otros clubes, las instituciones del fútbol uruguayo están haciendo una obra social fenomenal. Sin embargo, a los clubes es mucho más fácil pegarles que reconocerle lo que hacen, nunca escuché a los gobernantes decir: "apoyemos al fútbol".
Socios. "El socio de Wanderers impone una particular exigencia hacia la directiva. Además, tiene un especial paladar futbolístico".
Campeonatos. "Este debe ser el único país donde se juegan finales para definir al campeón de la temporada, pero lo exige la televisión".
Rosano. "La empresa que adquirió su pase nos dijo que se quedaba hasta julio, pero repentinamente fue transferido. El jugador se lo merecía".