AGUSTINA NAVARRO
Varios accidentes avivaron los reclamos de mejoras en salud y seguridad laboral. El BSE estudia la ampliación del listado de enfermedades profesionales, mientras el ejecutivo elabora un registro de empresas incumplidoras y analiza las sanciones.
El 2008 empezó con la muerte de 4 trabajadores de la construcción, lo que alentó los reclamos de los sindicatos de mejoras en materia de salud y seguridad laboral. Y han logrado avances. El viernes el presidente Tabaré Vázquez anunció un decreto que crea un registro de empresas que incumplan con las normas de seguridad. Mientras, trabajadores, MTSS y empresarios discuten la posibilidad de endurecer las sanciones.
Por su parte el Banco de Seguros del Estado encara actualmente una revisión y una actualización de la lista de enfermedades profesionales en el entendido de que el registro actual no refleja la realidad uruguaya al no incluir, por ejemplo, las lesiones por esfuerzo repetitivo o aspectos relacionados con la salud mental de los trabajadores. Además, el Pit-Cnt y el BSE, analizan los criterios por los cuales se determina que una enfermedad profesional es de origen laboral.
El director técnico de la Central de Servicios Médicos del BSE, Rodolfo Vázquez, dijo a El País que en una reunión entre el directorio del banco y la central sindical se manifestó la voluntad de analizar el actual listado. Vázquez dijo que se habló de llegar a incluir unas 57 patologías, mientras que ahora sólo 28 están contempladas.
Para Vázquez esto es algo sencillo y rápido de solucionar pues "no caben dudas de que determinadas enfermedades son profesionales y que es necesario incluir la salud mental de los trabajadores en la cobertura". El problema está en los criterios para considerar si esa enfermedad cuando se presenta es de origen laboral o no. Puso como ejemplo las lumbalgias, que pueden ser consideradas laborales si son el resultado de un esfuerzo repetitivo, o no serlo si son consecuencia del envejecimiento.
"En esta semana entregamos al Pit-Cnt las pautas o guías clínicas que en el año 2007 el BSE adoptó con respecto a lumbalgias y tendinitis, que son las consultas más frecuentes, para que ellos las analicen y luego en un grupo de trabajo estudiarlas en conjunto. Estamos en la etapa de seguir elaborando guías clínicas relacionadas con los principales motivos de consulta que tenemos en el BSE y vamos a estudiarlas con el Pit-Cnt", indicó Vázquez.
Lo trabajadores entienden que los criterios que actualmente aplica el BSE son restrictivos y por eso se inició este proceso de análisis y discusión. Walter Migliónico, del departamento de Salud Laboral del Pit-Cnt, dijo a El País que además cuestionan al BSE porque desde 1981 no ha actualizado la lista de enfermedades profesionales, algo que recién se va a encarar ahora.
Migliónico dijo que en Uruguay se trabaja más en la curación que en la prevención, sin tener en cuenta los costos personales y económicos que esto genera. La OIT hizo un estudio sobre seguridad en 2004 y 2005 y concluyó que el costo de los accidentes de trabajo alcanza al 5% del PIB en el caso de los países desarrollados estudiados.
El director técnico de la Central de Servicios Médicos del BSE explicó que el año pasado se registró el pico más alto de accidentalidad en Uruguay de los últimos 10 años, relacionado con el incremento en la actividad productiva. Se consignaron 45 mil siniestros, de los cuales el 75 % corresponden a accidentes de trabajo y el 25% a enfermedades laborales. Del total de afectados, 616 quedaron con discapacidad.
Las patologías más comunes que afectan a los trabajadores uruguayos son aquellas relacionadas con actividades repetitivas, como pueden ser las tendinitis o las lumbalgias, que actualmente no están contempladas en la lista de enfermedades ocupacionales. También son importantes las intoxicaciones por plomo, cromo y exposición a plaguicidas en el caso de los trabajadores rurales. En lo que tiene que ver con la accidentabilidad, los sectores más afectados son la construcción, la actividad rural y la minería.
Migliónico dijo estar muy preocupado por las presiones psicológicas que enfrentan los trabajadores de la educación, la salud y del sector servicios, que detonan una serie de afecciones como estrés o burn out.
Fernando Tomasina, titular del Departamento de Salud Ocupacional de Facultad de Medicina, explicó a El País que se ha registrado un gran aumento de las consultas del área de salud mental, que actualmente alcanzan la mitad de los casos que atiende la policlínica del Hospital de Clínicas. "Tiene que ver con expresiones de estrés, burn out, y una realidad que es emergente que es el denominado acoso laboral que es generador de estrés crónico que termina en expresiones digestivas, cardiovasculares", dijo.
Las cifras
45.000 Fueron los siniestros registrados en Uruguay en el 2007, que incluyen accidentes y enfermedades laborales.
20 Trabajadores fallecieron el año pasado en accidentes de trabajo, 9 en la construcción y 11 en la industria manufacturera.
616 Personas quedaron con diferente grado de incapacidad en el 2007 como consecuencia de siniestros laborales.