En Danubio no hay vencidos

Tristeza por la derrota, pero confianza para todo lo que viene del torneo continental

IGNACIO QUARTINO

CORRESPONSAL

OVACIÓN EN ARGENTINA

Se sabe: Lanús no es un cuadro grande y se nota. Su triunfo sobre Danubio no fue suficiente como para ser tapa de los principales diarios de Argentina, como sí lo fueron los 46 puntos que hizo Emanuel Ginóbili en San Antonio Spurs para vencer a Cleveland. Según Clarín y La Nación, éste fue el hecho deportivo del jueves y con eso titularon sus portadas.

La excepción la hizo el diario deportivo Olé, que puso a Lanús en tapa elogiando "el único" triunfo argentino en Copa Libertadores, tras sendas derrotas de San Lorenzo, River y Estudiantes de La Plata en una semana que pintaba negra para el fútbol argentino.

Pese al Torneo Apertura logrado el año pasado y el invicto de 22 partidos que arrastra el club argentino de local, los medios no consideran al granate como serio candidato a pelear títulos importantes y sigue enfrascado dentro del rubro sorpresas, como en su momento se consideró el triunfo de Arsenal de Sarandí en Copa Sudamericana.

Sin embargo, el técnico de Danubio, Gustavo Dalto, sabía desde antes del duelo copero de ayer que Lanús estaba en condiciones de brindar muy buenas exhibiciones de juego colectivo, como lo hizo el jueves pasado sobre todo desde el primer tiempo: "No me puedo ir conforme a Uruguay porque la verdad es que no pudimos sacar un buen resultado. De todas maneras, sabía que se podía dar un encuentro así, en el que Lanús estaba capacitado para ganar el partido porque se trata de un gran equipo. Y esto va más allá de nuestro potencial, porque no hay que olvidarse que el rival también juega y lo hizo muy bien", indicó el entrenador.

Más allá de los méritos del rival, Dalto tiene claro que su equipo llegó al debut con un equipo en pleno proceso de formación, que sintió la baja de "Nacho" González y falta de competencia previo al debut copero. Lanús, en cambio, venía de jugar un torneo amistoso de verano contra Vélez y Estudiantes de La Plata (también rival del Grupo 2 de la Copa) y el repechaje ante Olmedo de Riobamba, que le permitió acceder al máximo torneo continental.

Por lo pronto, finalizado el encuentro, el análisis de Dalto se limitó a ver las diferencias que existen entre uno y otro equipo. "Ya habrá tiempo para buscar los errores que cometimos en la cancha, sobre todo pensando en la revancha con ellos donde será clave sacar un buen resultado", concluyó el entrenador.

LO QUE VIENE. Por su parte, Carlos María Morales entiende que es clave pensar en lo que viene en la Copa: "Con un punto que pellizquemos afuera y ganando los nueve puntos en casa, vamos a estar clasificados. Creo que ese es el balance que tenemos que hacer de este partido que, sin dudas, sirve para entrar en rodaje pese a que el resultado no fue lo esperado".

Morales fue uno de los debutantes en el equipo danubiano. Junto a Bardaro, Morales tuvo la difícil misión de generar situaciones de gol ante un rival que, por momentos, se hizo amo y señor del balón. El jueves, contra Deportivo Cuenca, tendrá una tarea no menos ardua porque jugarán a 2.500 metros sobre el nivel del mar. "Vamos tener que hacer un trabajo sacrificado. Estudiantes casi se lleva un buen resultado en esa cancha, así que no es imposible sacar un punto", agregó el delantero, acostumbrado a jugar en la altura tras su pasaje por México.

El plantel de Danubio tiene claro que su serie será muy cerrada y que todos los equipos que la integran pueden dejar unidades en el camino, ya que no hay un rival que en lo previo asome como invencible.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar