Una reunión entre la Unión de Clasificadores de Residuos Urbanos Sólidos y los delegados de la Intendencia de Montevideo se estaba llevando a cabo cuando los hurgadores decidieron, enojados, levantar la reunión y retirarse de la mesa de negociación.
Tabaré Pírez, integrante del UCRUS, el sindicato de los clasificadores, dijo a EL PAÍS digital hace unos minustos que la reunión estaba "complicada" y que "es difícil que las distintas posiciones se encuentren."
El levantarse de la mesa, por parte de los recolectores de basura, se dio tras no encontrar terreno común para la negociación, según Pírez. Ni la intendencia ni los hurgadores dan el brazo a torcer.
"La Intendencia no accedió a nuestro reclamo," expresó Pírez. Y agregó que ellos quieren tener derecho al trabajo.
La Ucrus realizó el miércoles una manifestación frente al Palacio Legislativo y la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), en rechazo a las requisas de carros. También reclamaron la aprobación de una nueva ley de envases y manifestaron su oposición a la privatización de las usinas de deposición de residuos.
El conflicto entre la Ucrus y la IMM ingresó en ese momento en un impasse tras la entrevista que mantuvieron los recolectores con el director de Desarrollo Ambiental.
Campal les informó que durante las 48 horas siguientes no habrá requisa de carros. Esas 48 horas se terminaban hoy, al término de la reunión que se está llevando a cabo en el Palacio Municipal.
EL PAÍS digital