La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, considera que "sería una locura" que los asambleístas de Gualeguaychú desconozcan un eventual fallo adverso de La Haya en el conflicto que su país mantiene con Uruguay por la instalación de Botnia, publicó ayer Clarín.
Las principales preocupaciones de la presidenta argentina, según el matutino, pasan por darle un nuevo empuje al proceso de integración regional, pese a la herida abierta con Uruguay por Botnia y a la incomodidad que produce el accionar de los asambleístas, al punto de considerar "una locura" la pretensión de algunos de sus dirigentes de ignorar el fallo del Tribunal de La Haya si resulta adverso.
Según el matutino argentino, que cita testimonios de integrantes del círculo íntimo de Fernández, esa posición será expresada por la mandataria a los asambleístas el próximo jueves, cuando los reciba en la sede del gobierno por primera vez desde que asumió la presidencia, el 10 de diciembre pasado.
"La contaminación y Botnia son una causa nacional para nosotros. Yo le dije a Tabaré Vázquez que el problema lo crearon ellos porque violaron el Tratado del Río Uruguay que plantea la consulta previa para emprendimientos de este tipo. Nosotros reclamamos ante La Haya y vamos a esperar el fallo", habría dicho Fernández a los integrantes de su círculo íntimo y los funcionarios que la ven a diario.
Asimismo, considera que "sería una locura" que dirigentes de la Asamblea de Gualeguaychú llamen a desconocer la sentencia del tribunal internacional si el fallo resulta adverso.
Varios asambleístas han señalado que están seguros de que la Corte de La Haya fallará en contra de Argentina, por lo que destacaron que no abandonarán su lucha hasta que la planta de Botnia sea relocalizada.
Los vecinos de Gualeguaychú mantienen bloqueado el puente que los une a Fray Bentos desde el 20 de noviembre de 2006 en protestas por la actividad de la pastera que consideran altamente contaminante.
El gobierno argentino cuestiona este método de protesta, aunque lo acepta al considerar que hay justicia en el reclamo y que quienes lo llevan a cabo responden a una decisión colectiva de la comunidad de Gualeguaychú.