Washington - Desde que en 1789 George Washington usó una marcha militar que glorificaba sus proezas para convertirse en primer presidente de Estados Unidos, las campañas electorales se vuelven musicales, con un gusto por la creatividad que puede llegar a desentonar.
Oficialmente, "los candidatos tienen cuatro o cinco canciones que utilizan de forma distinta dependiendo del lugar del país" en el que se encuentran, explica Mark Clague, musicólogo de la Universidad de Michigan: country para el sur, rock para el norte, un toque de ritmos latinos para el sudoeste.
Pero la elección de los artistas puede resultar arriesgada. Los republicanos criticaron vivamente a los tres principales candidatos demócratas por elegir a músicos extranjeros, el grupo U2 por parte de Obama y John Edwards, y la cantante canadiense Céline Dion por parte de Hillary Clinton.
Las letras de las canciones también pueden resultar una trampa. El equipo de campaña de Hillary Clinton se apoya mucho en la canción "American Girl", de Tomm Petty y The Heatbreakers, que debería dar la imagen de una mujer cercana al pueblo y patriota.
Por desgracia la letra parece ilustrar otro aspecto de la campaña cuando la precandidata, que durante un tiempo contaba con una gran ventaja sobre su rival Obama, se encuentra actualmente empatada con él: "Dios mío, es tan duro, algo que estaba tan cerca, y sin embargo se mantiene tan lejos y fuera de alcance ..."
De la misma forma, al republicano Mike Huckabee le gusta aderezar sus mítines con unos acordes de bajo improvisados a menudo a partir de "Sweet Home Alabama", una canción interesante para el bajo pero cuya letra puede ser interpretada como una defensa de la segregación racial en el sur estadounidense.
Si estas estudiadas selecciones y las torpezas ligadas a ellas ya son un clásico de las campañas presidenciales, la originalidad de este año reside en la banda sonora oficiosa, la creada por profesionales o aficionados, que encuentra su público en internet.
El verano (boreal) pasado, arrasó una morena exuberante que susurraba tener "una pequeña debilidad" por Barack Obama. Esta semana es Will.i.am, líder y productor de los Black Eyed Peas, quien resultó inspirado por el discurso del aspirante demócrata la noche de las primarias de New Hampshire, que perdió.
El discurso, musicalizado e integrado a un videoclip que pone en escena a una serie de celebridades, se convirtió en la canción "Yes we can song", vista por millones de internautas en apenas una semana.
"Los medios de comunicación brindan a cada elector la posibilidad de escribir canciones que escapan al control de los vendedores de personalidad a los que apelan los partidos", explica Clague.
"La canción que prefiero en este momento es ´You rock Barack´", añade. El artista canta en su salón, guitarra en mano, vestido con un suéter rojo y una boina gris, acompañado por una armónica cuyo interprete sale de vez en cuando en pantalla, y una corista que parece ser quien sujeta la cámara.
"No sé donde se fueron los buenos líderes, entonces ven Barack, sé nuestro próximo presidente", canta este fan en un video de aficionado, grabado por lo visto en diciembre en Seattle (Washington, noroeste).
"Me gusta. Hay en ello una especie de sinceridad que no se encuentra en las canciones oficiales de los partidos", felicita el musicólogo.
AFP