El sitio web de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por su sigla en inglés), organismo que investiga los casos de robo de identidad, principalmente los fraudes con tarjetas de crédito, brinda algunas claves o "consejos" a las potenciales víctimas de la usurpación.
Los ladrones de identidad obtienen los registros de sus víctimas mediante el robo de documentos o información en el trabajo o incluso revisando en la basura. También se valen del engaño o el soborno a un empleado que tiene acceso a los registros.
Los usurpadores pueden abrir cuentas de tarjeta de crédito a terceros, cuentas bancarias, obtener empleo, presentar declaraciones juradas falsas, y durante un arresto pueden identificarse con el nombre de la víctima, la que de no presentarse recibiría una orden de arresto.
Si es víctima de un robo de identidad, debe cerrar las cuentas a su nombre y avisar a las autoridades del robo o extravío de documentos.
La persona puede comprobar que es víctima de un robo de identidad apelando a los formularios o documentos que estén relacionados con el robo de identidad. Por ejemplo, la persona afectada podría demostrar que la firma en una solicitud de un crédito no es la suya. El banco o la empresa podrían requerir un comprobante de la identidad probada en algún documento oficial, el mismo tipo de información que utilizó el ladrón de identidad para abrir o acceder a la cuenta, o el tipo de información que generalmente requiere la compañía para los solicitantes o clientes. También requerirá una declaración jurada de la denuncia del robo ante la policía.
La pena para los infractores es de dos años de cárcel, según un proyecto de ley firmado por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en 2004.