HENRY SEGURA
LA FARÁNDULA
Los cruces entre lo político y lo artístico existen desde siempre, tanto que unos y otros se usan recíprocamente para conseguir sus objetivos sin que sean presentados con claridad deseada. Aún cuando, como ocurrió con el caso Al Gore, las negativas se multiplican. Es que la desconfianza es una de las monedas más corrientes entre los humanos y a veces tiene la virtud de alertar a los más ingenuos. Por eso tras la caída política de Gore y su conversión en estrella artística proyectada desde Hollywood, era más que factible pensar que se trataba de una segunda puerta que el ex candidato presidencial se abría. En favor de él hay que decir que eso todavía no ocurrió, aunque le han llovido premios por su labor en favor de la Tierra.
Tampoco son claras las intenciones de Brad Pitt al mudarse para Nueva Orleans, con la obvia compañía de Angelina Jolie. En esa ciudad se propone realizar un ambicioso plan inmobiliario ecológico que favorezca a los más débiles. No hay que olvidar los terribles golpes que la ciudad recibió del huracán Katrina. Después de su anuncio compró una casa de 4 millones de dólares en el Barrio Francés donde se instaló.
El diario británico Daily Mail ha sido contundente en sus apreciaciones: no hay dudas, dice, de que Pitt suspendió su carrera artística para diseñar su traslado hacia lo político. A favor de sus opiniones la publicación afirma que Pitt contrató a un "consejero filantrópico" llamado Trevor Neilsen, quien trabajó en la administración Clinton. Ese señor parece ser el verdadero padre ideológico del plan inmobiliario anunciando por el protagonista de Troya.
A Pitt-Jolie el cambio de domicilio no le ha sido fácil. Al ser los únicos astros de Nueva Orleans, no pueden circular por sus calles con la comodidad deseada. Pero allí hay una buena base popular.