Buenos Aires - El ex presidente argentino Eduardo Duhalde dio un sorpresivo aval al acuerdo de su antiguo ministro de Economía, Roberto Lavagna, con el ex mandatario Néstor Kirchner para formar parte de la conducción del gobernante Partido Justicialista.
En cambio, el ex mandatario Raúl Alfonsín, uno de los principales dirigentes de la opositora Unión Cívica Radical (UCR), cuestionó la decisión de Lavagna, con quien se había aliado para las elecciones presidenciales de octubre último.
En entrevistas que publican hoy los principales diarios de Buenos Aires, Alfonsín (1983-1989) y Duhalde (2002-2003) dieron su punto de vista sobre el acuerdo que Kirchner (2003-2007) selló con Lavagna, que fue ministro de Economía desde 2002 hasta finales de 2005.
"Es una buena noticia para todos los justicialistas y una mala noticia para los que no quieren un justicialismo unido", declaró Duhalde al periódico Clarín.
"Lavagna actuó en contra de los tres millones de argentinos que lo votaron. Los defraudó", señaló Alfonsín, quien desde la UCR impulsó una alianza con el ex ministro para los últimos comicios presidenciales.
En esas elecciones, ganadas por amplio margen por la actual presidenta, la peronista Cristina Fernández de Kirchner, Lavagna obtuvo el tercer lugar como candidato de la coalición Una Nación Avanzada (UNA).
A partir del acuerdo con Lavagna, también de filiación peronista, "Kirchner ganó más poder" y se fortaleció "la hegemonía del PJ", lo que puede generar que se regrese a la época en que "Argentina se dividió" entre "peronistas y antiperonistas", evaluó Alfonsín.
Duhalde había pasado de ser el principal impulsor de la candidatura presidencial de Kirchner en 2003 a convertirse en uno de sus principales opositores puertas adentro del PJ, que está intervenido desde 2005 a raíz de sus enfrentamientos internos.
"Ante todo hay que reconocer la capacidad y el patriotismo que aportó Lavagna en momentos muy difíciles para la nación", expresó Duhalde al recordar la gestión del ministro que fue el artífice de la recuperación económica de Argentina tras la estrepitosa crisis de finales de 2002.
La oposición ha salido a criticar con dureza el acuerdo Kirchner-Lavagna y el alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, se limitó a señalar: "Ni debatimos si es bueno, malo o regular; no nos parece relevante".
"Esto es lamentable y patético", ha señalado Gerardo Morales, quien acompañó a Lavagna en la fórmula presidencial de la coalición UNA y preside la Unión Cívica Radical, la segunda fuerza política del país en el Parlamento a pesar de su fractura.
Kirchner entregó el Gobierno a su esposa, Cristina Fernández, el 10 de diciembre pasado y desde entonces se ha dedicado a ponerse al frente del PJ, creado por el fallecido general y tres veces presidente Juan Domingo Perón en 1946.
EFE