El gobierno de Tabaré Vázquez invitó al papa Benedicto XVI a visitar el país a fines de 2008, adhiriendo a la iniciativa de Argentina y Chile que le cursaron idéntica invitación, a 30 años del acuerdo bilateral entre ambos países celebrado con mediación del Vaticano.
El embajador uruguayo en el Vaticano, Mario Cayota, expresó que la invitación realizada a instancias del presidente Tabaré Vázquez "fue muy bien acogida" e informó en declaraciones al diario Ultimas Noticias, que este sábado mantendrá una audiencia sobre el particular en la Secretaría de Estado de la Santa Sede.
El diplomático señaló que la respuesta de Benedicto XVI "puede depender de distintas circunstancias", tales como su disponibilidad de tiempo, ya que "siempre se programa todo con mucha anticipación" y observó que sus 80 años también "pueden ser motivo de consideración, a pesar de que se encuentra en muy buen estado de salud".
Cayola recordó asimismo, que Montevideo fue sede del acuerdo bilateral entre Argentina y Chile, que impidió un enfrentamiento bélico a fines de los años 70 en el marco de la disputa por la soberanía de una serie de islas ubicadas en el canal de Beagle, superada por la mediación del papa Juan Pablo II.
De concretarse la visita de Benedicto XVI, será la tercera vez que Uruguay reciba a la máxima autoridad de la Iglesia Católica, luego de las visitas realizadas por el extinto Juan Pablo II en 1987 y 1988.
AFP