NASIRIYA, Irak - Millones de fieles conmemoraron este sábado la fiesta chiita de la Achura en Irak, donde al menos 70 personas, en su mayor parte de una secta mesiánica, murieron en el sur del país en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad iraquíes.
Otros episodios de violencia en el norte y en Bagdad dejaron quince muertos más.
En el décimo y último día de la Achura, la ciudad santa de Kerbala fue invadida por una marea de fieles llegados para homenajear al imán Hussein, muerto en 680 ante las puertas de la ciudad por las tropas del califato sunita de los Omeyas.
Según una estimación oficial, unos dos millones de pelegrinos llegaron para conmemorar el martirio del imán, nieto del profeta Mahoma e hijo de Alí (fundador del chiismo) y cuyos restos descansan en Kerbala, 110 km al sur de Bagdad.
El sábado, último día de las conmemoraciones, las trompetas y tambores resonaron al alba alrededor para anunciar el inicio de las procesiones y plegarias.
La Achura está marcada por ceremonias expiatorias, como la autoflagelación de los fieles, que se azotan el torso con cadenas mientras desfilan por las calles abarrotadas de peregrinos.
Celebraciones idénticas tuvieron lugar en las principales ciudades chiitas del país y en partes de Bagdad, como Sadr City y Kazimiya, donde esta comunidad, la primera del país, es predominante.
Coincidiendo con la Achura, dos importantes ciudades del sur, Basora y Nasiriya, fueron escenario de unos graves enfrentamientos entre miembros de una secta mesiánica chiita, "los fieles del ejército del Mahdi", y fuerzas de seguridad iraquíes que cesaron la madrugada del domingo.
Al menos 29 personas, entre ellas 18 miembros del movimiento, fallecieron en Nasiriya, mientras en Basora perdieron la vida 42 personas, 35 de ellas también adeptas de la secta y siete policías, según responsables de la policía local.
Los enfrentamientos en Nasiriya también dejaron a 55 policías heridos.
En Basora, segunda ciudad del país, se detuvo además a unos 60 integrantes de la secta mesiánica, aunque el sábado la situación había vuelto a la normalidad, constató la AFP.
No fue así en Nasiriya, donde, tras los disparos esporádicos de la noche, la batalla se reanudó por la mañana, mientras militares estadounidenses rodeaban la zona sin tomar parte en los enfrentamientos.
"Los fieles del ejército del Mahdi" esperan el próximo regreso a la Tierra del imán Mahdi, el duodécimo imán de los chiitas, desaparecido en el siglo VIII y llamado a restablecer la paz y la justicia.
Su jefe espiritual, Ahmed al Hassani al Yamani, se presenta como el "embajador" de Mahdi.
El gobierno iraquí calificó los enfrentamientos de "plan criminal" dirigido por "un grupo marginal que actúa bajo el pretexto de la religión" para desestabilizar las provincias del sur del país.
Desde que pudo volver a celebrarse tras la caída del régimen de Saddam Hussein en 2003, la Achura ha dado lugar a verdaderos baños de sangre.
Así, durante los festejos de 2004, 170 personas fallecieron en una serie de atentados con bomba en Kerbala y Bagdad.
En el norte, concretamente en la provincia de Mosul, donde también se celebró esta fiesta santa, siete fieles murieron en un ataque con cohete contra una procesión y otros dos murieron al estallar una bomba en Kirkuk.
En Bagdad una bomba estalló ante un restaurante de Sadr City matando a dos personas e hiriendo a doce, mientras que el oeste del país dos atentados suicida contra puestos de la policía dejaron seis muertos.
AFP