Nairobi.
La ola de protestas en Kenia sumó ayer 12 muertos, en la tercera y última jornada de protestas convocadas por la oposición al presidente Mwai Kibaki.
Estas muertes elevan a 24 el número de fallecidos en las últimas 72 horas, la mayoría de ellos a manos de las fuerzas del orden, de acuerdo a un recuento policial.
Estos decesos se suman a la lista de 700 fallecidos que se han registrado tras la reelección de Kibaki en los comicios del 27 de diciembre, cuyos resultados fueron rechazados por la oposición que había convocado a sus seguidores a manifestarse en las calles.
Los actos de violencia también han obligado a que unas 250.000 personas, entre ellas 100.000 niños, tuvieran que abandonar sus casas.
La nueva ola de protestas convocadas por los partidarios del líder opositor, Raila Odinga, oficialmente segundo en los comicios, han sido violentamente reprimidas por la policía, que ha prohibido las marchas.
Ante la represión de las fuerzas del orden, el Movimiento Democrático Naranja (OMD), de Odinga, anunció un cambio de estrategia a fin de evitar la muerte de más inocentes por las "acciones irresponsables de la policía". "Entramos en una nueva fase de lucha, que incluirá el boicot económico a las grandes compañías que pertenecen a los halcones próximos a Kibaki", declaró el portavoz del OMD, Salim Lone.
El gobierno restó importancia al anuncio y apostó que no tendrá éxito. En este contexto, Kibaki rechaza que el país esté en guerra y se rehúsa a la "mediación" extranjera, en favor de acoger únicamente a "promotores de diálogo". afp