La Dirección General Impositiva (DGI) inspeccionó 2.000 empresas en toda la costa Este en lo que va de enero, reveló a El País el subdirector del organismo, Julio López.
Más de la mitad se hicieron en Punta del Este y La Barra, más de 500 en Rocha (La Paloma, La Pedrera, Valizas, Cabo Polonio, Punta del Diablo y Santa Teresa), unas 200 en Piriápolis y otras 150 en la Costa de Oro.
Los 70 inspectores de la DGI desplegados desde la Costa de Oro hasta el Chuy, encontraron que en 30 empresas hay presunción de defraudación, por lo que el organismo solicitará a la Justicia su clausura.
En esas firmas (más de 15 están en Punta del Este y La Barra de Maldonado, diez en Rocha y el resto en la Costa de Oro) se encontró que no había documentación de las operaciones o existían problemas en la calidad de la documentación, señaló el funcionario.
Las firmas son de los rubros gastronómico (restaurantes, pizzerías, panaderías), pubs y discotecas, supermercados, hoteles e inmobiliarias.
GOLONDRINA. Entre las 2.000 empresas, los inspectores de la DGI detectaron que aproximadamente 700 son establecimientos de temporada (conocidos como golondrina en la jerga impositiva).
A unas 300 se les calculó los impuestos a pagar y se les solicitó un anticipo o garantía, "por el posible riesgo de que no paguen", dijo López. Por ese concepto la DGI obtuvo más de U$S 1 millón ($ 25 millones).
En caso de que los impuestos a pagar por la empresa a la que se le pidió el anticipo fueran menores a los calculados, la DGI le devuelve la diferencia.
López señaló que hasta ahora ninguna de las empresas se negó a pagar el anticipo. En caso que eso suceda, la DGI tiene la potestad para clausurarla por 30 días, recordó.